Image Image Image Image Image Image Image Image Image

La esperanza en la condición humana

Por Enrique Fernández Lópiz

Lejos de los hombres es el título que ha elegido para su adaptación de la obra L’hôtedeCamus, el director francés David Oelhoffen. Lejos de los hombres, pero no de sus virtudes, como lo quiso Albert Camus. Un optimista de la tragedia que creyó que en el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio.

La película se desarrolla en Argelia, año 1954. Daru (Viggo Mortensen), un maestro francés que se hace cargo de unos niños en una escuela alejada del mundo, y coincidiendo con un frío invierno. En esas le encargan que escolte a Mohamed (Reda Kateb), un joven acusado de asesinato. Mohamed está perseguido por hombres que reclaman la ley de la sangre y por colonos revanchistas. Pero los dos hombres se rebelarán. Juntos, lucharán para recuperar la libertad de Mohamed.

EL Director David Oelhoffen sabe, al modo de los buenos toreros, templar el film y hacer por obra y gracia de su sabiduría (juvenil) y su profesionalidad, una película de tempo pausado, como corresponde a la historia, con encuadres, tomas e incluso primeros planos de antología. El guión del propio Oelhoffen es maravilloso, palabras las justas, sentimientos y drama, todo. Y es que en realidad hace una gran adaptación de Albert Camus. Camus es un escritor nacido justamente en Mondovi (Argelia francesa) (1913-1960), y escribió el relato que se traslada a esta película, El Huésped (L’hôte, que significa a la vez invitado y anfitrión); es una historia breve que se recoge en su obra El exilio y el reino de 1957, escrito poco antes de recibir el Premio Nobel de Literatura en ese mismo 1957. El hilo conductor de El Huésped sigue un mismo propósito ético y estético: la fraternidad humana, el sentido de la existencia, y la añoranza de un universo moral que nos proteja del destructivismo ético y social. Y de igual forma Oelhoffen sabe llevarlo al libreto de la película y a la realización de la misma, ofreciéndonos una lectura compleja de un problema, por definición, complejo”, como escribe Martínez. Es excelente la música de Warren Ellis y Nick Cave. Y maravillosa la fotografía de Guillaume Deffontaines.

lejosdeloshombres2

Quien conoce la Historia sabe que en los años cincuenta, el Atlas se tiñó de carmín con la sangre de argelinos y franceses. Eran amaneceres rojos, como se ve en la película. En el drama que inspira el film, Camus relata la fatal historia de Daru, un profesor galo que pone su vida en riesgo para salvar la de Mohamed, un prisionero condenado por la germanderie. La solidaridad y la conciencia humana se enfrentan a los rifles de la venganza. La historia culmina en una suerte de final abierto donde se sigue mascando la tragedia. Al fin, son dos protagonistas que desafían los límites del silencio para evitar caer en la condescendencia.

El reparto es de lujo en los dos principales protagonistas, Viggo Mortensen y Reda Kateb. El primero con una interpretación sobria, gestualidad escueta, parquedad de palabras y una mirada penetrante, que sabe aguantar la cámara a escasos centímetros de su rostro, el de un hombre que ha sufrido, un personaje atormentado; y Kateb, un actor francés experimentado, hijo por cierto de un hombre de teatro argelino huido a Francia. Kateb sabe transmitir su temor, su agradecimiento y su vida de penuria sin apenas mover un músculo. Mortensen y Kateb, como dice Costa, en igualado duelo de sobriedades, aprenden a descifrarse entre el vacío y la destrucción.” Y no les van a la zaga otros actores intervinientes como Djemel Barek, Vincen Martin, Nicolas Giraud, Jean-Jerôme Esposito, Hatim Sadiki, Yann Goven, Antoine Régent, Sonia Amon, Antoine Laurent y la mismísima Ángela Molina, quien tanto me gustó y gusta.

Al salir del cine, una señora dijo a su acompañante: Es lenta pero ha gustado. Curiosa observación pues para mí, la lentitud suele ser peyorativa en sinónimos como cachorra, flema, cuajo, parsimonia, etc. Pero esta película yo no la calificaría de lenta, pues tiene su tempo, que es un tempo pausado, tal como requiere la trama. Aquí no hay acción a raudales ni un montaje trepidante. Hay un pobre hombre que duerme junto a su guardián, y a la mañana siguiente la andadura de quien ha sido huésped de una parte y de quien ha sido su anfitrión por la otra, que le quiere salvar la vida, caminando sin parar, hambrientos y sin apenas comida por el escarpado paisaje de Atlas argelino. Como escribe el propio Camus para reforzar la importancia física y simbólica del paisaje: En aquel desierto nadie era nada, ni él ni su huésped. Y sin embargo, Daru sabía que ni el uno ni el otro hubieran podido vivir de verdad fuera de aquel desierto.”

Daru, el cabecilla del relato de Camus y del film, encarnado por un enorme Viggo Mortensen, podría convertirse hoy en un héroe altruista y atemporal para esta crisis de éxodos que vivimos cada día con más indiferencia que compromiso. Por eso, como dice Javier Setó, editor de la obra de Camus: Creo que en absoluto nos acercamos a aquella solidaridad a la que siempre apelaba en su obra. El gran dios dinero no lo permite. Pero, tal vez, tampoco la propia condición humana.” A lo cual yo añado otras palabras del propio Camus cuando dice: Cuando estalla una guerra, las gentes se dicen: ‘Esto no puede durar, es demasiado estúpido’. Y sin duda una guerra es evidentemente demasiado estúpida, pero eso no impide que dure. La estupidez insiste siempre, uno se daría cuenta de ello si no pensara siempre en sí mismo.

Verdades crueles y tristes, pero la esperanza de la solidaridad, de un hombre que ayuda a otro a huir, a perderse con los nómadas del desierto para pasar por muerto y pagar así sus deudas con su familia y sus vecinos. Pero para llegar al desierto hay que padecer el éxodo, un terrible éxodo de dolor y muerte, un escenario árido e infinito de aspereza geográfica y moral, cruzando pocas palabras y sorteando las dificultades de su triste aventura. Y claro, como decía antes, en una historia así, de polvo, sudor y sangre, no se puede hablar mucho, ni correr demasiado, ni estar dentro de un torbellino de acción inútil. Hay que reservar fuerzas, moverse lo imprescindible, está en juego la supervivencia y el deseo de ambos personajes de colaborar para llegar a alguna meta plausible, que abra alguna puerta. En este sentido es una película épica con todos los ingredientes, desde la plenitud de la pradera hasta la integridad y la amistad entre solitarios, como escribe Oti.

Camus y la excelente dirección de Oelhoffen en este film, nos hablan de la soledad radical del hombre, pero sin desesperar del todo. Parecen dejar siempre un resquicio a la esperanza o a la convicción, siquiera lejana, en la naturaleza humana, la efímera por otro lado condición humana. Esta película tiene la fuerza ética y esforzada de sus personajes, siempre abocados a cumplir una misión por espinosa que parezca, y en la que es más importante el compromiso moral que el ideológico. Como escribiera Camus: Los hombres que comparten los mismos dormitorios, ya sean soldados o prisioneros, contraen un lazo extraño como si, al quitarse las armaduras, se hermanaran cada noche por encima de sus diferencias en la vieja comunidad del sueño y el cansancio.

Costa llega incluso a comparar el film con un western, algo por otro lado loable y aceptable. Así, escribe de este film como: Un western minimalista. Y ese estar al borde de la desesperación y la furia del miedo, hace que, y de nuevo cito a Costa: Oelhoffen acabe siendo más optimista que el lúcido desencantado de Camus, en un gesto que parece fruto de una concienzuda y coherente reflexión. Efectivamente, esta película canta a la esperanza y a la mutua ayuda entre las personas, entre seres descolocados, sin norte y sin futuro que, empero, sobreviven por la mutua voluntad de ayuda llevada a su máximo exponente.

Por ser una película ética, que toca hoy la fibra del ser humano más quizá que nunca, por ser un film de gran belleza y con excelentes recursos técnicos, yo la recomiendo. Creo que es una de esas cintas que pasarán de puntillas en el panorama cinematográfico, o sea que es una obra poco comercial. Por eso, si la cazas al vuelo en algún cine, que aún los hay, que proyecta este tipo de cine, no te la pierdas.

Tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=eQdfBSkY1Mk.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario