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Interesante adaptación de la novela homónima

Por Enrique Fernández Lópiz

Jane Eyre, una muchacha huérfana a temprana edad, es recogida por unos familiares que enseguida la internan en un orfanato miserable y austero. Pero la inteligencia de Eyre y su afán por estudiar y aprender hace que al alcanzar los 18 años sea una joven culta y preparada. Con esos antecedentes comienza a trabajar como institutriz en Thornfield Hall, aislada y sombría mansión, encargada de la educación de la niña Adéle Varens. Eyre, con el tiempo empieza a enamorarse del señor de la casa y padre de Adéle, el señor Rochester, pese a su frialdad con ella y los escarceos amorosos de éste con otra mujer. Tras avatares diversos, Edward Rochester le propone matrimonio a Eyre, pero cuando se va a celebrar la boda, un inesperado testigo irrumpe en el templo para denunciar que el señor Riochester es un hombre ya casado. Eyre no puede soportar este escándalo y a la vez desengaño y la trama se desarrollará por unos interesantes derroteros en el transcurso del film.

Cary Joji Fukunaga dirige y recrea esta conocida historia literaria con un tacto y sensibilidad increíbles, contando el relato de Eyre con un renovado vigor y un sagaz sentido del detalle emocional. Fukunaga sabe mantener la especial sensibilidad hacia la novela de la que parte, y a la vez sabe dotar a la película de una solidez y calidad, lo cual que se impone por sí misma. Si la dirección es impecable, en los mismos términos califico el gran guión de la inglesa Moira Buffini, una de las mejores adaptaciones de la novela homónima de Charlotte Brontë, quien bajo el pseudónimo de Currer Bell publicó en 1847 la novela Jane Eyre, que la habría de convertir en una de las escritoras románticas británicas más importantes del siglo XIX. Novela y argumento que sigue la máxima de Charlotte Brontë: Es mejor estar sin lógica que sin sentimiento. Así sentadas las cualidades técnicas importantes en cuanto a dirección y libreto, el film tiene igualmente una música estupenda de Dario Marianelli y una fotografía excelente de Adriano Goldman, que sabe reflejar tanto la psicología de los personajes, como las campiñas británicas verdes y en ocasiones desabridas. Tiene además un vestuario magnífico que le valdría diversos reconocimientos, así como una gran dirección artística. Yo diría que entre las versiones de esta misma novela llevada al cine, por ejemplo la de Robert Stevenson en 1943 o la de Franco Zeffirelli en 1996, esta es la mejor.

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El reparto es de una calidad superlativa. Nunca me cansaré de decir que desde mi opinión hay culturas que generan grandes actrices y actores, y buenos directores del reparto. Los británicos son uno de esos países, quizá por su tradición teatral. Ocurre parecido con los intérpretes argentinos, lo que igualmente vinculo a la gran profusión del teatro en el país hermano. Pues bien, entre las interpretaciones destaca la potencia interpretativa de la australiana de origen polaco Mia Wasikowska, que si al principio resulta una figura quebradiza y enfermiza, al acabar el film es todo un arrollador torrente de fuerza, ánimo y amor, expresado con gran maestría por Mia. Michael Fassbender interpreta espléndidamente al señor Edward Rochester, un hombre enigmático y misterioso a la vez que entrañable (el dúo Wasikowska/Fassbender funciona a las mil maravillas). Acompañan estupendamente Judi Dench como ama de llaves, Sally Hawkins, Simon McBurney, Imogen Poots, Holliday Grainger, Tamzin Merchant, Valentina Cervi, Harry Lloyd, Craig Roberts y Sophie Ward. Todos en perfecta armonía actoral.

Entre premios y nominaciones en 2001 tiene: Nominada al Oscar: Mejor vestuario. Nominada al BAFTA: Mejor vestuario. Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor actor (Michael Fassbender). Nominada al Goya: Mejor película europea. Critics Choice Awards: Nominada a Mejor vestuario.

La película, al igual que la novela es una obra romántica gótica, cuya historia por cierto está basada las experiencias autobiográficas de Charlotte Brontë. Este romanticismo está impregnado de un salvaje sentido del amor que atrapa al espectador desde su fascinante inicio, cuando la poco agraciada Eyre sufre lo indecible hasta enamorarse del señor de la mansión. La historia y la actuación están trabajadas con impecable factura. Como escribe Ocaña: Mientras, la estructura dramática vira de la linealidad cronológica a un encadenamiento (no excesivo) de flashbacks, y la impecable factura, a un paso del cliché británico, se contrapone a la fuerza interpretativa de Mia Wasikowska, que cuando aparece por vez primera con su rostro enfermizo parece que será devorada por el mundo y cuando finaliza la película es una irresistible fuerza de la naturaleza.”

Así, película de todo punto recomendable, emocionante y emocional, que te atrapa en la urdimbre amorosa y de afectos encontrados, que te hace mirar cara a cara a la frágil y a la vez fuerte e íntegra Eyre, una recreación rítmicamente precisa, intelectualmente sustancial y cargada de poesía, un film creado desde la inteligencia y el buen gusto

Puedes ver aquí el tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=8IFsdfk3mlk.

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