Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Infancias destrozadas

Por Enrique Fernández Lópiz

En esta película, el destino y los malos augurios no desaparecen como en otras historias, y los personajes quedan, de manera pesimista, cubiertos por el lodazal de un entorno psico-tóxico e inapropiado sobre todo para los niños y los adolescentes. La película se desarrolla en la Inglaterra de principios de los setenta; tiempos difíciles y en un contexto de barrio navajero y delincuencial, donde hay una severa escuela que aún continúa –como es tan apreciado por los británicos- con el castigo físico, la discriminación entre los alumnos y, en suma, la in-educación de los mismos.

La película NEDS (Non-educated delinquents) narra los años de pubertad y adolescencia de John McGill. Cuando es un niño de unos doce años, McGill desea a toda costa salir del mal ambiente existente en su disfuncional familia y en su barrio, a pesar de las burlas y el maltrato de sus compañeros, lo cual que sufre constantemente el bullyng, pese a lo cual se hace un hueco entre los mejores de la escuela donde estudia. Y efectivamente, llega a ser un niño premiado y bien considerado en el colegio, el primer y más notorio alumno. Pero las malas amistades, el mal ejemplo de su hermano mayor y conforme se adentra en la adolescencia, con más músculo y más hormonas, el pobre McGill pasa de ser un ejemplo a convertirse en un navajero, pasa de ser víctima de las burlas de los demás a verdugo de los mismos, de excelente alumno, a NED (no educado y delincuente), de monaguillo a esnifar pegamento. Cuando se mete en todo ese embrollo de violencia, droga, hurtos, etc., resulta que volver a ser el de antes, lo que él anhelaba para llegar a estudiar en la Universidad, se convierte en un imposible. La nueva realidad que vive con su pandilla, el ambiente que lo rodea y su reciente pasado se convierten en una barrera infranqueable que dará lugar a una inevitable confrontación violenta consigo mismo.

El director Peter Mullan realiza una labor meritoria, si bien en exceso sangrante y con inusitados y a veces poco comprensibles giros en la historia. Sin duda, esta extremosidad resulta de un guión del propio Mullan exagerado, quizá con demasiada violencia y que es como un grito que dura más de dos horas; lo cual es mucho grito para el espectador, que acaba por taparse un poco los oídos. Pero no quiero negar la mayor, a mí la trama, la historia y el film en general me han gustado y conmovido, porque esas realidades se dan en la vida, porque esos barrios y esas escuelas existen, mal que nos pesen. Y en los años en los que se desarrolla la película, más aún. Tiene una buena música de Craig Armstrong y aceptable fotografía de Roman Osin.

En el reparto destaca un enorme joven de nombre Conor McCarron, que mereció el máximo galardón como actor en San Sebastián, como ahora diré. Le acompañan protagonistas excelentes y de talla como Gregg Forrest, Joe Szula, Peter Mullan, Mhairi Anderson, Gary Milligan, John Joe Hay, Linda Cuthbert, Marianna Palka, Martin Bell, Richard Mack, David McKay, Steven Robertson, Gary Lewis, Marcus Nash y Douglas Russell. La verdad es que el reparto es sencillamente genial.

En 2010, pues, recibió la Concha de Oro a la mejor película y Concha de Plata al mejor actor (Conor McCarron).

neds2

Un psicólogo de largo apellido llamado Urie Bronfenbrenner, escribió una obra de título Ecología del Desarrollo Humano, en la que apuntó certeramente que para entender a los individuos, y más particularmente a los niños y los adolescentes, había que tener muy en cuenta su “persona” y la relación con el “ambiente” que le rodean (o “campo vital”, que diría su maestro Kurt Lewin en su fórmula C= f (PxA)). Esta película es, con relación a estas ideas, paradigmática. Bronfenbrenner, en un intento por estructurar el ambiente, refiere la importancia que para el proceso evolutivo de niños y jóvenes tienen lo que él denomina “microsistemas”, o sea, los entornos en los que niños-jóvenes están y participan: familia, escuela, compañeros de juego, etc.; los microsistemas no están aislados, sino que se “interconectan”, a esto lo denominó el “mesosistemas”; existen también, entornos en los que no participan ni están los niños-jóvenes, pero que le les influyen indirectamente: el trabajo de los padres, sus formas de ocio, etc. A estos ambientes los llamó “exosistemas”. Y finalmente, englobándolo todo está la cultura, la economía, las políticas, creencias, etc., que homogenizan a una unidad biocultural, esto es, el llamado “macrosistema”. El compendio y características de los micro-meso-exo y macrosistema ambientales, sus influencias, nos permiten comprender mejor el curso de desarrollo individual y social que seguirán los chicos.

Si aplicamos estas ideas grosso modo al film, observamos que los entornos del protagonista y de la mayoría de sus colegas de edad son: familias desestructuradas: rotas o que meramente funcionan por inercia, padre bebedor, agresiones sistemáticas a la madre y a los propios hijos; una escuela despótica y sangrante pedagógicamente hablando; un entorno de barrio presidido por peligrosas pandillas que no dudan en utilizar la navaja e incluso armas blancas a la mínima de cambio; trabajos paternos precarios; pobreza económica, intelectual y moral; y políticas poco o nada activas para poner solución a este caos social, donde cuenta esencialmente con la mera y brutal represión policial. Entonces, el vector resultante es el que la película expone: chicos drogadictos, nada formados (no educados), pendencieros, ultra violentos (delincuentes) y con escasa esperanza de poder salir de esa urdimbre envenenada social, económica y culturalmente hablando.

Peter Mullan encuentra en esta cinta una manera clara de auscultar en la infancia y adolescencia, en los problemas derivados de contextos nocivos y muy depauperados, con una educación punitiva y poco más, y segregacionista (los listos a un lado y los supuestamente menos favorecidos a otro: algo totalmente antipedagógico). Y un encuadre familiar nefasto.

Esta temática es, al parecer, el producto de la nefasta infancia que vivió el propio Mullan. Sus circunstancias personales le han llevado a construir este film en cierto modo autobiográfico, en cuya historia, el propio Mullan interpreta al padre borracho, violento y perverso de la película, que al parecer no es nada con lo que en la realidad fue su propio padre, según declara el propio actor y director. Además, no olvidemos que el problema de la educación, los niños y todos esos aspectos fueron tratados por Mullan en obras como Orphans, 1998 y Las Hermanas de la Magdalena (en nombre de Dios) de 2002.

Pero si al principio narra la vida aplicada del niño que quiere por todos los medios salvarse, luego Mullan se aleja de la mera crítica social, y en palabras de Aldarondo: …toma decisiones interesantes, como una elipsis que presenta ya como hecho lo que en las primeras secuencias se intuye: que con el paso del tiempo ese entorno vence transformando interiormente al protagonista. Mullan se aleja de las maneras realistas y discursivas de un Ken Loach y se atreve a ir hacia lo simbólico sin despegarse del crudo perfil de un personaje muy creíble a pesar de su radical ambivalencia. Y sin estridencias, dibuja un conmovedor retrato del difícil crecimiento entre fieras. No en vano, el final de la película nos presenta al muchacho protagonista con su compañero retrasado por la fuerza de los golpes, que han sido abandonados en medio de una especie de reserva o zoológico natural, atravesando agarrados de la mano, por medio de una manada de leones a los que no les hacen ni caso los chicos, pero que evidentemente son peligrosos. Como que ya estuvieran de vuelta de otros peligros más peliagudos y caminaran con cierto talante suicidal. Duro, muy duro.

En resumen, estamos ante un cine que critica con dureza determinados sistemas políticos y particularmente a un sistema educativo segregacionista, que fomenta la enemistad y alimenta la animadversión; un sistema que borra el sentido de la solidaridad en unos jóvenes que ya están muy desorientados y asustados, antes de entrar en la escuela. Todo ello en un interesante cine de autor, con la firma de Mullan, un estilo que es accesible al gran público que, por lo común es reticente a los productos fílmicos que se alejan del mainstream o la corriente principal de preferencias dominantes marcadas por la industria oficial norteamericana.

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=Ne35N-XX1bQ.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario