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Historia interesante y veraz sobre la Alemania de postguerra

Por Enrique Fernández Lópiz

Recomiendo encarecidamente esta película para quienes quieran conocer cómo fue la postguerra alemana tras la Segunda Guerra Mundial. Es una crónica creíble desde el año cincuenta del pasado siglo en adelante, y los esfuerzos ímprobos de una Fiscal alemán importante, para luchar frente a la “resistencia” social y psicológica, de muchos mandamases que seguían siendo afectos al nazismo. Retrato histórico único de un personaje auténticamente demócrata, que luchó con todas sus fuerzas contra las reminiscentes fuerzas de un sistema perverso y corrompido como era sistema hitleriano.

La historia de El caso Fritz Bauer se desarrolla en los principios de los años cincuenta, años después de la II Guerra Mundial (1939-1945), fin del Tercer Reich. Fritz Bauer es fiscal general del estado en el tribunal superior provincial de Braunschweig. En 1956, bajo una iniciativa del Presidente de Hesse, Georg August Zinn, Bauer fue nombrado fiscal general del estado federal de Hesse, con sede en Fráncfort del Meno, puesto que mantendría hasta su muerte en 1968. Bauer siempre estuvo comprometido en la detención de criminales nazis, a fin de que Alemania, de una vez por todas, se enfrentara cara a cara con su inmediato pasado de barbarie nazi. Sus enemigos eran muchos, dada su condición de judío y su fama de homosexual. Como judío no era practicante y los rumores de su homosexualidad en una época en que esta condición era penada con cárcel, nunca se probó.

El hecho decisivo en la trama del film es la localización y detención de Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS en las deportaciones judías hacia los campos de exterminio. Pero en Alemania casi nadie apoyaba a Bauer en este tipo de decisiones. Además, Bauer desconfiaba profundamente de la justicia y la policía alemana, razón por la que viajó personalmente a Israel, a la sazón enemigo de Alemania, para denunciar el paradero de Eichman en la Argentina ante el Mosad, con la promesa de que sería deportado a Alemania. La cosa es que Eichman es secuestrado y detenido por el Mosad judío en el país austral, pero no pudo ser deportado a Alemania, según el acuerdo de Bauer, porque Alemania no quería saber nada de que Adolf Eichman pudiera delatar a nazis y filonazis aún en ejercicio en el subterráneo mundo de las cloacas germanas. Finalmente, Bauer promete ante el Fiscal General, que pretende encarcelar a un subordinado suyo también fiscal por conducta homosexual, que él seguirá también cumpliendo con su deber, lo que dará ligar con el tiempo a los famosos Juicios de Auswitzch (1963-1981), que no habrían podido llevarse a cabo a no ser por el incansable esfuerzo de Bauer. Y aunque los implicados en este juicio fueron condenados a penas menores, sin embargo es, fue por Bauer que se impulsó a mediados de los sesenta la discusión política del Holocausto. Bauer, un hombre honesto y valiente siempre argumentó ideas para demostrar que el Estado nazi no era ningún «accidente de trabajo» de la historia. Estas ideas se publicaron en forma de libro en 1965, apenas unos años antes de su muerte en 1968 en extrañas circunstancias.

A pesar de que la mayoría de sus trabajos pertenecen a la televisión, Lars Kraume, el director, construye una gran película sobre un personaje histórico que tiene todos los elementos del mejor ejercicio de cine negro y de espionaje. El film de Kraume es ante todo un biopic, una aproximación a un fiel retrato del personaje Bauer. El personaje dibujado constituye lo mejor de esta cinta “de ritmo lento” en el que resulta “difícil apartar los ojos de su protagonista. Bauer se nos presenta como un judío excéntrico y despeinado, fumador compulsivo, obstinado, un soldado judicial cuya lucha –aquí ejemplificada en su persistente persecución y captura del SS Adolf Eichmann– sortea en ocasiones terrenos moralmente dudosos –ay, el Mossad– y termina por convertirle en un sospechoso de alta traición” (Bermejo).

De igual forma, Kraume es capaz de construir un entramado inquietante “alrededor de toda una red de conspiraciones, secretos, intrigas e intereses políticos tanto internacionales como internos que van configurando una atmósfera cada vez más viciada y opresiva en torno a los poderes ocultos y la corrupción ideológica que seguía rigiendo la sociedad alemana de posguerra” (Martínez).

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El guión del propio Kraume y Olivier Guez está muy bien elaborado, siendo que al hilo de los acontecimientos que le van sucediendo a Bauer, no sólo nos relatan sobre su vida, en la que nunca nos perdemos; también nos exponen su manera de enfocar la postguerra alemana, su inquina por el nazismo y de cómo, sin este personaje singular, Alemania difícilmente hubiese hecho frente a su historia. A la vez, el guión expone con gran solvencia el panorama de aquella Alemania de no hace tanto, que aún mantenía entre los miembros de su gobierno a los mismos políticos que habían estado bajo el poder de Hitler, los mismos arquitectos de Auschwitz y de tanta crueldad. Todo ello en una época “que consigue acercarnos de manera muy precisa a los vericuetos y contradicciones de un momento histórico todavía oscuro en el que no existía espacio para la luchar por la conciencia y la dignidad moral” (Martínez).

Espléndida música de Christoph M. Kaiser y Julian Maas con llamativos toques de percusión y trompeta. Como dice el colega Smee “cuando el ´jazz´ emergía en Europa y grandes compositores americanos ya nadaban entre sus aguas, Christoph M. Kaiser y Julian Maas parecen rendirles un homenaje a todos ellos, especialmente nos ha evocado a Elmer Bernstein, y ese olor a cine negro impregna toda la película. En otros temas, y esto reconozco ya más discutible, he creído notar un estilo a lo Pino Donaggio en sus ´suites´ compuestas para Brian De Palma, en concreto al tema compuesto para ´Vestida para matar´ que se incluía en la larga escena del museo. Es ese estilo de música tanto descriptiva como envolvente hecha con gusto”. Tiene una fotografía que viene perfecta de Jens Harant en tonos ocres. Ambientación y puesta en escena muy buena y meritoria. Los escenarios seleccionados, sobre todo el vestuario de Esther Walz son reseñables.

Premio del público en el Festival de Locarno, 2015.

En la piel de Fritz Bauer encontramos a un magnífico Burghart Klaußner, que da vida a este exiliado judío en su búsqueda de redención, no a través de la venganza, sino de una justicia que sirviera para educar a las futuras generaciones del pueblo alemán; todo ello en un trabajo actoral memorable, de excelencia y con una capacidad enorme de sintonía con el público. En su misión contará con la ayuda de Karl Angermann, interpretado por un medido pero sensacional Ronald Zehrfeld, que se aliará con Bauer de forma incondicional para encontrar a Adolf Eichmann, personaje éste al que da vida otro gran Michael Schenk. Quiero subrayar igualmente los buenos trabajos de Sebastian Blomberg, Pierre Shrady y Daniel Krauss. Y acompañan muy bien Dani Levy, Laura Tonke, Robert Atzorn, Matthias Weidenhöfer, Götz Schubert, Jörg Schüttauf, Cornelia Gröschel y Lilith Stangenberg.

Encuentro muy aleccionador este tipo de filmes que relatan la historia, dramatizando los obstáculos y barreras a los que el tenaz fiscal general Bauer ha de enfrentarse para perseguir a los criminales nazis aún incrustados en la sociedad alemana de postguerra, que infestaban el mismísimo gobierno, siendo que habían estado bajo las órdenes del innombrable Hitler. Yo, concretamente, sabía muy poco de esta época de Alemania de principios de los cincuenta, y no sabía nada del fiscal Bauer, un hombre inteligente, perseverante y cabal. Y me recuerda cuando en 1977 se convocaron las primeras elecciones tras la muerte de Franco en 1975: ¿es que no había franquistas hasta en el mismo PSOE? Claro, ya sé que Franco no fue Hitler, pero la historia es equivalente. Un régimen, una dictadura de envergadura, no se corta y desaparece, permanecen, al menos durante una generación (o dos), los hijos y primos de sus antecesores. Y eso se nota. Incluso en los resabios y mañas que tiñen las democracias de esos países sometidos a dictaduras tan duraderas. Me quiero referir a toda la órbita comunista (ex-URSS, países del telón del llamado Telón de Acero, Camboya, Vietnam, Cuba, etc.).

No quiero olvidar en estos comentarios, referirme a una excelente película del año 2012 titulada Annah Arendt, en la cual, como ya dije en su momento, la conocida filósofa judía Arendt hablaba en “el juicio contra Eichman del ´concepto banalidad del mal´ que, inspirado en Kant, ella tomó para sugerir que personas como Eichman hacían el mal empujados por las circunstancias que les tocaron vivir y estimulados por el cumplimiento de órdenes venidas de arriba, pero sin conciencia de mal” (Fernández Lópiz). En una carta a Mary McCarthy, Arendt comentó: «[...] la expresión “banalidad del mal” como tal está en contraposición al “mal radical” [Kant] que empleé en el libro sobre el totalitarismo.». Pero tras haber leído algo más sobre este siniestro personaje, y después de ver este film, me atrevo a calificar de crónica perniciosa la escrita por Arendt en su momento. Gracias justamente al valiente y perspicaz personaje de este film, Fritz Bauer, no sólo se pudo apresar al perverso Aichman, sino que el tal funesto sujeto pasó definitivamente a la historia por sus horribles crímenes, y no como un pobrecito y obediente funcionario, como Arendt pretendía presentarlo.

En resolución, es bueno conocer la Historia de esta Europa ahora un poco en crisis, e igualmente, no está de más conocer a quienes contra viento y marea quisieron forjar una Alemania que pudiera afrontar sus miedos y sus dificultades. En este película se llama Fritz Bauer, pero hay otros, no demasiados. Por eso hay que conocer y valorar su heroica trayectoria y la de muchos hombres honestos.

Esta película es de esas que al espectador puede que le tome por sorpresa, sobre todo por desconocimeinto, entonces, estoy seguro que le supondrá una obra muy sugestiva, como ha sido mi caso. Aconsejo que veáis este film, pues no me duelen prendas repetir en este caso y volver a decir lo que ya lo hice al inicio de estos comentarios: es una película admirable, de calidad e interesante.

Tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=s9Gz4Sl80Ik.

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