Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Her. Disconnecting people

Por Toni Ruiz

Cuando la creatividad (visual, argumental, conceptual) de una película está al nivel de su resonancia emocional, el cine alcanza cotas difícilmente superables. Si además se suscitan reflexiones intelectuales o existenciales, entonces el orgasmo puede ser inmediato. Es el caso de Her.

Como sucediese con la espléndida Olvídate de mí (penosa “traducción” del original y poético título Eternal Sunshine of the Spotless Mind), aquí el punto de partida es también un elemento de ciencia ficción que altera la vida sentimental del protagonista y desmonta sus convicciones acerca de eso tan esquivo llamado amor. Si en la primera el elemento desestabilizador era un novedoso tratamiento mediante el cual la ex novia de Joel (Jim Carrey)borraba todos sus recuerdos de él, en la película de Spike Jonze es un sistema operativo inteligente (Samantha) quien sacude la existencia del personaje principal (Theodore, Joaquin Phoenix).

Las coincidencias entre ambas cintas, no obstante, van más allá de lo anecdótico. Si menciono aquí Olvídate de mí es porque comparte con Her muchos otros rasgos, fruto de la personalidad de sus directores. Para empezar, tanto Michel Gondry (responsable de Olvídate de mí) como Spike Jonze proceden del mundo del videoclip (uno y otro han dirigido vídeos musicales para Björk, por ejemplo), circunstancia que se refleja en el tratamiento pictórico de la imagen y en su potente inventiva visual. Los dos han colaborado habitualmente con el guionista Charlie Kaufman, prueba de un gusto común por las historias originales. Y, por último, tanto Gondry como Jonze muestran en sus obras una visión tragicómica de la vida.

Centrándonos en Jonze, sus anteriores películas (Cómo ser John Malkovich, Adaptation,…) eran ocurrentes y atractivas a la vista. Todo con una pose muy posmoderna y un envoltorio deslumbrante que sin embargo, a poco que se rascara, dejaba traslucir una falta de sustancia que impedía que estos estimables títulos volasen más alto. Resultones pero hueros fuegos de artificio que dejaban poco poso en la mente y ninguno en el corazón.

En Her, sin embargo, estos alardes pirotécnicos están al servicio de un portentoso guión que aporta las dosis precisas de sensibilidad y humor y un hondo calado metafísico. La historia de amor entre Theodore (Joaquin Phoenix) y la incorpórea Samantha (Scarlett Johansson) invita a meditar sobre cómo el progreso tecnológico nos aliena emocionalmente y cómo en una sociedad en la que las tecnologías de la información y la comunicación nos mantienen permanentemente interconectados, los seres humanos nos sentimos –he aquí la paradoja- más solos y a la deriva que nunca. En este sentido, el patético y antierótico polvo virtual que Theodore echa con una desconocida a través del chat al inicio de la película resulta cómico pero también desazonador, y cuando el momento sexual con Samantha llega, es inevitable percibir este encuentro – que de primeras podría parecer absurdo-como mucho más auténtico que el lamentable acto sexual inicial. Y el que una máquina demuestre mucha más esencia humana que una persona real es algo que se nos antoja tan triste como esclarecedor. Porque, de acuerdo, Samantha es un ente “virtual”, pero el vínculo que la une con Theodore es genuino. ¿No tiene esto más sentido que una relación entre dos personas que sí son reales (como las que habitualmente mantenemos vía Facebook, por ejemplo) pero en la que el sentimiento es espurio y superficial? ¿Cuál de las dos situaciones es más descabellada?

her2

Si alguien duda de la respuesta, solo debe recrearse en el revolcón cibernético entre Theodore y Samantha, que, con un último minuto que transcurre en un fundido en negro que iguala a los protagonistas como dos voces haciendo el amor y llegando al clímax, es una de las escenas románticas más excitantes y conmovedoras que recuerdo. Todo el crédito del mundo para Joaquin Phoenix (en un registro más tierno y menos desquiciado de al que nos tiene acostumbrados) y Scarlett Johansson, que solo mediante su voz (pero, Dios mío, ¡qué voz!) transmite una gama de sentimientos que pone los vellos como escarpias. Y no solo en esta escena. A lo largo de dos horas se muestra dulce, ingeniosa, dubitativa, herida, sensual. Un recital con mayúsculas. Pese a admirar la fascinante belleza de esta maravilla de la naturaleza, siempre he sido consciente de su irregularidad como intérprete y, por ello, cuando recibió por Her el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Roma tuve mis reservas ante lo que tenía pinta de ser una frikada propia de los festivales de cine. En absoluto. La Johansson se sale.

Suyos son además otros momentos a un tiempo hilarantes y desgarradores, como la confesión de que, además de de Theodore, está enamorada de una cifra extravagantemente elevada de hombres. En la proyección a la que asistí la primera reacción del público fue reír (y sufrir por Theodore) ante tamaña desfachatez. La segunda, al menos en mi caso, caer en la cuenta de que tener cientos de “amigos” en Facebook es un dislate que quizá esté, como mínimo, al mismo nivel de desvarío. Her coloca así ante nuestras narices una infinidad de hechos que, bien mirados, no son más grotescos que muchísimas situaciones cotidianas actuales que tomamos por normales pero en las que se nos está yendo la olla cantidad con internet, las malditas aplicaciones y las redes sociales, que más que conectarnos a las personas acaban desconectándonos de ellas, de la realidad y de nosotros mismos.

La ambientación de la historia en un marco solo ligeramente futurista (aunque no se especifica, pongamos que dentro de un par de décadas) contribuye a dar aún más fuerza a la diatriba anti-tecnológica. Entre naves interestelares y colonias espaciales el efecto no habría sido igual de acojonante: no estamos hablando de un futuro remoto, sino de una realidad que podría estar a la vuelta de la esquina, a unos pocos clicks de ratón. Como colofón, los coloristas y alegres diseño de producción y fotografía no hacen sino evidenciar, por contraste, el oscuro caos en que están sumidos los protagonistas en una sociedad de cachivaches de última generación. Una apariencia jovial y desenfadada  que no es más que la vistosa mortaja de la frivolidad y el vacío (léase, en nuestro día a día, Instagram, Facebook, Twitter o Whatsapp y su universo emoticónico).

El trasfondo nihilista y desesperanzado con el que se expone la desorientación del ser humano en una sociedad ultra-tecnificada es pues evidente. Pero Her es mucho más que eso. Es también una obra profundamente lúcida y hermosa que nos cuenta un romance que, inopinadamente, se asemeja y de qué manera a los estimulantes y dolorosos vaivenes que moldean las relaciones adultas. Es, en definitiva, una película que divierte, emociona y conmociona.

Y para aquellos interesados en las críticas llenas de escepticismo sobre el demencial impacto deshumanizador que las nuevas tecnologías ejercen sobre nuestras vidas, una recomendación: la serie británica Black Mirror, y, en particular, el episodio Be Right Back, con el que la película de Spike Jonze guarda interesantes semejanzas en su concepción del modo en que ciertos avances nos castran emocionalmente y cortocircuitan nuestro proceso de maduración. La propia Scarlett lo deja claro en una reciente entrevista: “Empecemos a desconectarnos de nuestros ordenadores para volver a conectarnos con las demás personas”.  Y es que estamos muy pero que muy perdidos.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Comentarios

  1. Jorge Valle

    A mí también me encantó, tanto por su impecable y llamativo acabado visual como por su bella historia de amor y sus resonancias filosóficos y críticas con el camino que está tomando la sociedad actual respecto a la tecnología.

    • Toni Ruiz

      Me alegra saber de más espectadores que la disfrutaran tanto como yo. Gracias por leer mi crítica.

  2. Disidente

    Sin duda una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo. Original, divertida, emotiva…lo tiene todo. Y, como dices, Toni Ruiz, es “acojonante” el futuro que nos espera si seguimos por este camino. Acertadísimas las referencias a ‘Olvídate de mí’ y ‘Black Mirror’. Una gran crítica que hace justicia a una gran película. Felicidades

    • Toni Ruiz

      Muchas gracias por leer la crítica y por tus palabras. Un saludo.

  3. Acabo de leer tu crítica y verdaderamente creo que es muy acertada. Las referencias a Eternal Sunshine of the Spotless Mind y Black Mirror han sido muy acertadas. Se disfruta mucho la línea que vas siguiendo, se hace amena, divertida, casual. Una de las cosas con las que estoy muy de acuerdo es alabar la interpretación de Phoenix y Johansson. Ambos muy alejados de sus roles habituales y su trabajo ha sido impecable. Hacer mención a la voz de Scarlett, considero que es una actriz muy infravalorada, la cual suele ser mencionada por su físico y su delantera antes que por su trabajo. Una pena que esta obra sea casi de lo único aceptable que ha hecho desde hace años.
    Sobre Spike, ¿qué decir? me parece un director nada reconocido por la industria. Considero que los planos generales que utiliza, transmitiendo la soledad de Theodore sin más que imágenes, el filtro de color ligeramente rojo, resaltando los colores cálidos, la forma en la utiliza la música (genuina en cada una de sus obras)…etc, hacen de este director una de las grandes promesas. Al menos yo disfruto cual enano cada una de sus películas. Debo hacer mención también al trabajo de Rooney Mara, breve pero intenso. Su aportación y las escenas a modo de flashback que interconectan el presente estado de ánimo de Theodore con su pasado son tremendas.
    Creo que cuando colaboran Karen O haciendo la música y Spike surge una maravilla. En su anterior colaboración con la película “Where the wild things are” crean momentos literalmente mágicos juntos. Mientras que en her destaca el estado de ánimo, la ausencia de saturación de apalabras en el guión, en pos de las emociones, más que de las palabras, en Where the wild things are la música realmente es el motor y mueve el ritmo de la obra. Muy muy recomendada, una gran crítica y opinión por tu parte Tony. Pienso que mencionar las redes sociales, lo alienados que estamos con las nuevas tecnologías es necesario, pero hay que darse cuenta que los tiempos cambian. Siempre lo han hecho. Debemos marcar la diferencia y saber para qué están esas herramientas. Servirnos de lo que nos aporta, siendo conscientes de lo que ello conlleva. Felicidades con la crítica, espero leer más.

    Un saludo

    • Toni Ruiz

      Muchas gracias por tu entusiasta crítica. Sí, podría haber mencionado la música porque es realmente maravillosa. La cancioncilla ‘The Moon Song’ , por ejemplo, es una pasada. Aún me emociono al recordarla. Qué bien que tantos hayamos disfrutado con este peliculón.

  4. Alfonso

    Estupenda crítica de la película. Recuerdo que al acabar el largometraje permanecí un rato en mi butaca a la espera de que mi cerebro acabara de procesar toda la información visual, emocional y conceptual que había recibido. O quizás permanecí para recordar cada uno de los detalles y giros que acababa de presenciar y que en ese momento me parecieron una revelación, para posteriormente seguir analizándolos cuando me encontrara en frío y a solas. De cualquiera de las maneras, lo primero que pensé fue: tengo que volver a verla y esa vez será con un cuaderno al lado para ir apuntando mis impresiones.

    Me parece una película superaguda, consciente y crítica con los derroteros a los que nos encaminamos, un ejercicio de lucidez. Y esta crítica de Toni Ruiz ayuda a entender mejor aún la atmósfera creada por el director al describirnos su trayectoria e intereses y a la vez facilita centrarnos en uno de los puntos centrales del film con el que estoy totalmente de acuerdo: enfocamos nuestro tiempo y nuestra energía de manera equivocada en relaciones reales que acaban siendo irreales, en diferido, mientras no valoramos el poder de lo cercano. Pienso que como sigamos así en gran parte nos arrepentiremos, al menos nosotros, los que hemos conocido y valorado otra forma de vida.

    Felicidades por este análisis de la película que, sin duda, releeré antes de verla de nuevo (con mi cuaderno al lado). Un saludo.

    • Toni Ruiz

      Lo cierto es que lo de ver la película con una libreta al lado es una gran idea ¡Gracias!

  5. Enrique Fernández Lópiz

    Estimado Tony, gracias por tus palabras sobre mi crítica de la peli de Hitchcock “Encadenados”; yo también leo cosas tuyas, y te digo que me gustaron mucho tus críticas de “Her” -yo también redacté una líneas sobre este film- y me ha gustado mucho también el más extenso y documentado trabajo sobre las Quince películas olvidadas del cine español, de manera que ¡ENHORABUENA! y a seguir escribiendo sobre este bello arte que es el cine. Saludos amigo. Enrique

    • Toni Ruiz

      Muchas gracias, Enrique. Tus críticas son de lo mejor de esta web. Enhorabuena a ti también.

Escribe un comentario