Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Grand Piano

Por Alejandro Arranz

-Impactante, un intenso thriller con ritmo palpitante, música clásica y un potente apartado visual.
-Un argumento ridículo, un guión torpe y unos personajes planos acaban con la increíble atmósfera de tensión que logran Mira y Wood, este último con una aguda interpretación.

Eugenio Mira nos trae su tercera película tras dirigir The Birthday y Agnosia; el género elegido vuelve a ser el thriller a pesar de los torpes resultados surgidos de sus anteriores trabajos en el terror y el suspense. Repite su director de fotografía, Unax Mendía, y cuenta con Elijah Wood (que ya había trabajado en España en Los Crimenes de Oxford de Álex de La Iglesia) y John Cusack como figuras principales de la cinta.

Los títulos de crédito y los primeros minutos nos ponen en situación, buenos planos iniciales y gran trabajo musical para que el espectador no se acomode mucho; tras eso viene la parte más lenta, Wood demuestra sus cualidades desde un principio y el guión ciertos problemas que esperamos se resuelvan con el transcurso de la película, cosa que no harán pues en vez de eso se agravan.

grandpiano2

Al llegar al teatro Mira se encuentra muy cómodo y va aumentando la tensión hasta el concierto con sutiles toques, pero una vez más hay cosas que acaban con todo lo logrado en otros momentos, en este caso los secundarios cómicos, me parecen una desfachatez, acaban con la atmósfera de inquietud que logran Mira, su director de fotografía y la música de Victor Reyes; ni siquiera se entiende que hacen ahí, ni que relevancia tienen; por ir un poco mas allá no hacen ni gracia.

El desarrollo de la acción en un único lugar es una decisión correcta que el director maneja con habilidad, ayuda a crear ambiente de tensión y a que el espectador se sienta tan angustiado como el personaje de Wood, además facilita mucho el trabajo visual para lo que el cineasta quiere lograr.

Con el inicio del concierto la película te atrapa por completo, Wood da comienzo a su recital completando una de las mejores interpretaciones de su carrera (más que acertada su elección como protagonista), el thriller aumenta la tensión con cada nota y en ocasiones la fantástica música armoniza a la perfección con las imágenes, la película logra por momentos la hipnosis total.
Conforme avanza empiezan a aparecer demasiadas situaciones inverosímiles que dificultan mantenerse dentro de la película, nadie se molesta en intentar darles algo de profundidad a ninguno de los personajes, vienen giros predecibles, soluciones facilonas de un thriller cualquiera y algunos clichés burdos del género; todo esto acaba derrumbando todo lo que la película había logrado, exceptuando su elegante apartado visual y su entretenida y ágil propuesta que va más allá de lo que cabía esperar, tanto que la película se pasa en un suspiro.

La aparición de John Cusack conlleva una mejora sustancial que poco dura y para poco sirve a esas alturas, aun así el clímax de la película es excelente, para terminar, por desgracia, con una situación ridícula, de dudosa credibilidad y un fundido a negro para que no nos dañe a los ojos un final idílico del cine más puramente comercial.

Visualmente magnética; es oscura y vibrante y la fotografía es muy buena al igual que la música, lástima que la potente parte formal desemboque en una decepcionante y cuasi ridícula parte argumental: una trama floja, un guión con demasiados agujeros y unos personajes completamente desdibujados (algunos hasta sobran) que acaban por demoler los pilares centrales del film de Mira, aun así estamos ante un thriller de nivel, que te atrapará por completo si no le das muchas vueltas a ciertas partes absurdas y te dejas seducir por sus virtudes, incluyendo la interpretación del joven Elijah Wood.

Comentarios

  1. Irene Pardo

    Totalmente de acuerdo.

Escribe un comentario