Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Gran película tan poco vista como rara vez recordada

Por Enrique Fernández Lópiz

La película El indulto comienza con una boda, el trámite formal de un hombre, Lucas (Pedro Armendáriz), que ha violentado y dejado embarazada a Antonia, una muchacha de pueblo. Contrariamente a una boda con el natural regocijo de este tipo de ceremonias, en las imágenes parece que los contrayentes estuvieran firmando en la sacristía el acta de una sentencia de muerte; efectivamente, tras la firma, la madre de la joven le paga un dinero al indeseable Lucas, a cambio de que no aparezca nunca más y renuncie a todo, incluido el hijo. Esto luego no será así y como se verá, Antonia vivirá dominada por el terror a que regrese su ‘esposo’ que está en la cárcel por el asesinato de la madre de ella.

Estamos ante la adaptación libre del cuento de Emilia Pardo Bazán El indulto, 1893. Como es sabido, la Pardo Bazán fue una de las mejores novelistas y autoras de relatos cortos realistas y naturalistas entre el siglo XIX y principios del XX. En esta obra la escritora nos habla de la injusticia ante la falta de castigo (“el indulto”), frente al maltrato hacia la mujer, y del miedo que la protagonista siente ante esta circunstancia. En las páginas de Bazán hay una clara denuncia, muy actual, de las injusticias de la sociedad burguesa en la que se desarrolla el relato, crítica social muy característica del naturalismo literario.

Cuando se estrenó esta cinta habían pasado seis años del estreno de Historias de la radio (1955), un éxito enorme de José Luis Sáez de Heredia. Éste, acostumbrado a alternar comedia con dramas románticos rueda en 1961 esta obra, “El indulto”, película en la que vuelve a la adaptación de una obra literaria del siglo XIX al cine. Una historia melodramática de violencia y celos que bien puede incluirse entre sus títulos más conseguidos. El caso es que Sáez de Heredia no estuvo nunca muy contento con esta película, por la sencilla razón, según Méndez Leite, de que “fue un fracaso comercial absoluto en su momento. Estuvo una semana únicamente, en el verano de 1961 en el cine Callao de Madrid, y tampoco tuvo excesivamente buenas críticas”. A directores afamados y acostumbrados al éxito como Sáez, este tipo de cosas no gustan; aunque en realidad a nadie le gusta, hablando con justeza. Sin embargo, de nuevo según Méndez Leite, esta película, “a pesar de que no es una de las obras más reconocidas de Sáez de Heredia, es una de las mejores”.

el-indulto-2

La obra fue un encargo de Cesáreo González, algo insólito en la carrera de Sáez de Heredia, pues solía ser él su propio financiador con su productora Chapalo Films; con Chapalo había producido sus anteriores filmes.

Como decía, el guion fue escrito por Sáenz de Heredia, adaptación del cuento que antes mencioné de título homónimo de la Pardo Bazán, autora que por cierto no había sido llevada al cine. Tal vez, como apunta Méndez, la adaptación más conocida fuera la que hizo Gonzalo Suárez de su obra Los Pazos de Ulloa (1985), una importante muestra cinematográfica del talento literario de escritora gallega en formato de miniserie de TV con cuatro episodios, adaptación fidedigna de dos novelas de la Pardo: “Los pazos de Ulloa” y “La madre naturaleza”, cuya trama gira alrededor del Marqués de Ulloa, todo un cacique de la Galicia rural de 1880.

Aunque Sáez de Heredia es más recordado por sus comedias y por sus historias costumbristas (p.e. A mí no me mire usted, 1941; o, El destino sin culpa, 1944), sin embargo, el éxito de posguerra que lo colocó en primer plano fue El escándalo (1943), adaptación de Pedro Antonio de Alarcón. Luego haría Las aguas bajan negras (1948) y Mariona Rebull, 1947, y otras adaptaciones literarias como Don Juan (1950).

En esta estamos ante un melodrama rural, un triángulo con la mujer acosada en el centro, retrato del personaje de la Antonia de la novela, un personaje muy interesante. En el r4elato literario, prácticamente lo único que se cuenta es esa espera de Antonia mientras el marido está en presidio, en la posibilidad de un indulto que lo devuelva a la libertad, lo cual la va a poner a ella en peligro. Sáez desarrolla esta trama de manera más convencional añadiendo personajes como el de Manuel Monroy, el hermano del marido de Antonia, enamorado de ella y su firme defensor que acabará mal con su Lucas.

Entre los protagonistas tenemos a Concha Velasco en su primer trabajo con Sáez de Heredia, lo cual supone un necesario cambio de registro en la Velasco que había tenido su éxito principal en Las chicas de la Cruz Roja (1958), El día de los enamorados (1959), Crimen para recién casados (1960) y otras comedias desde 1958 a 1961. Sin olvidar que también había trabajado en La paz empieza nunca (1950) o la olvidada Vida sin risas (1959), donde interpretaba papeles dramáticos.

Pues bien, en esta cinta, Conchita Velasco está muy bien interpretando a Antonia, un personaje que en el cuento es el de una mujer fuerte, una superviviente frente a todo tipo de crudezas en la que la ha situado su marido al matar a su madre y amenazarla de muerte a ella misma. Lucas es encarnado por Pedro Armendáriz, toda una estrella del cine mexicano junto a Negrete, Pedro Infante o Ferrero Soler entre otros principales actores dramáticos del país azteca de la época. Además, Armendáriz era una gran estrella con caché indiscutible, películas con Buñuel e incluso con un nombre en Hollywood, películas con John Ford; y en México interpretó nada menos que la figura de Pancho Villa. En esta película hace un gran papel como esposo maléfico, acosador y criminal. Están muy bien como actores de reparto Guadalupe Muñoz Sampedro como Doña Benita; la hermosa Eulalia del Pino como Basilia; Antonio Garisa con su peculiar gracejo como Don José; Manuel Monroy como Pedro, hermano de Lucas y hombre bueno enamorado de Antonia; José María Cafarell pone su toque de gran actor como abogado defensor; José María Seoane como juez bien; genial como siempre Rafaela Aparicio. Y un elenco muy bien acompasado con Xan das Bolas, Ángel del Pozo (como Cecilio), Luis Induni (el médico), María Isbert, José María Lado y Fernando Sancho (un preso).

No se ahorra la película la boda del Rey Alfonso XIII con Doña Victoria Eugenia, lo cual será el motivo del indulto del malvado Lucas.

La película tiene un tinte expresionista, fruto en buena medida de la estupenda fotografía (B&N) de Cecilio Paniagua, sin olvidar que los decorados fueron diseñados por el genial Sigfrido Burmann, todo lo cual está muy presente en el tratamiento de la obra, sobre todo la parte que transcurre en el pueblo. Buena la música de Salvador Ruiz de Luna y cuidada ambientación. Todo ello hace a que se pueda considerar esta obra de Sáez como una película de gran solvencia, siendo difícil imaginar que en su momento haya ido tan poca gente a verla. Tal vez eran otras las tendencias de la época.

Conclusión: Drama intenso desde que los primeros títulos de crédito anuncian que el alma literaria de E. Pardo Bazán va a tener continuidad en el celuloide, a modo de arquetipo de la escritora gallega. Historia rural contada con gran magisterio para el cine porque el libreto ‘libre’ de J.L. Sáenz de Heredia es de gran nivel y su labor como director convierte el relato en una trama terrible que traslada miedo y propaga la semilla de la sospecha en cada escena; lleva también a la indignación por la injusticia, y en el ánimo y el corazón del espectador nace el convencimiento de que no hay día que no llegue ni plazo que no se cumpla. Gran cadencia narrativa al servicio de una película importante.

Tengo que repetir e incidir en ese magnífico y meritorio programa de TV 2 que es “Historia de nuestro cine”, con la cara visible de una mujer muy profesional y encantadora que es Elena S. Sánchez, que siempre lleva al plató a algún reconocido cineasta o crítico que en el caso de esta cinta ha sido Fernando Méndez Leite, para comentar las películas que se proyectan. Gracias a este espacio televisivo podemos recuperar y visionar obras grandes del cine español como esta “tan poco vista como rara vez recordada” (E. S. Sánchez): “El indulto”.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario