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Focus

Por Alejandro Arranz

-Una comedia romántica de estafas de esas en la que todo lo hemos visto ya, a excepción del electrizante carisma de sus protagonistas, cuya química en pantalla hace de Focus una película ganadora.
-Irregular, exagerada e ingenua, pero también es un producto muy entretenido que sabe llamar la atención con un bonito envoltorio para distraer al espectador de sus relativamente hábiles juegos de manos.

Glenn Ficarra y John Requa, dos directores y guionistas que supieron conquistarnos a muchos con su ópera prima, Phillip Morris ¡Te quiero!, una comedia negra y romántica tan divertida como conmovedora y con un Jim Carrey de esos que nos gustan de veras. Dos años después estrenaban Crazy, Stupid, Love, otra comedia romántica entre lo habitual y lo inesperado que si bien no nos sorprendió al nivel de su debut, logro lo que se proponía. Ahora, nos presentan su nueva comedia romántica y con ella, el regreso de nuestro querido Will Smith a la gran pantalla, como debe ser. Y aunque digo comedia romántica, la verdad es que comparte carácter con el otro género predominante, el crimen, ya que este es un filme sobre estafadores de guante blanco, ladrones de alta gamma que conducen coches caros y llevan a cabo robos imposibles, planificados -y enrevesados- hasta lo demencial. De esos que tanto le gustan a Ritchie y a Soderbergh. El guión lo escriben ambos directores y a Smith le acompaña como co-protagonista la magnífica Margot Robbie, seguida de varios secundarios más o menos conocidos: Rodrigo Santoro, Stephanie Honore, BD Wong, Adrian Martinez y Robert Taylor -entre otros-.

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No hay relecturas posibles en esta nueva película de la pareja de realizadores estadounidenses, no es un caso de que los árboles no dejen ver el bosque, es que básicamente lo que ves es lo que hay, ni más ni menos. La manera de ejecutarlo y los elementos que intervienen en esa ejecución son lo que hacen de Focus un blockbuster que merece la pena ver, y seguramente disfrutar, aunque lo olvides en cuanto abandones la sala. Lo primero que decir de la cinta es que es puro entretenimiento, un producto ensamblado por un ritmo enérgico, un llamativo apartado visual, acertados temas musicales, dos atractivas estrellas y un espíritu gamberro y muy guay que termina de asegurarse de enganchar al público, en especial a los adolescentes y los adultos inmaduros. Pero que sería de esta película sin su virtud predilecta, el dúo de actores protagonista. Will Smith no podía haber vuelto a la gran pantalla con más ánimo, personalidad y buen rollo que en esta ocasión, el papel está hecho a su medida. Por otro lado Robbie resulta fresca, inteligente y arrebatadora en ese cóctel de peligrosidad e inocencia; cuando ambos se juntan en pantalla la química es palpable y el filme mejora notablemente.

Uno de los mayores problemas del filme es su irregularidad, pues no siempre es constante a la hora de repartir la dosis debida de adrenalina, drama, romance, comedia y lo más importante, entretenimiento. Además, la trama y los embustes que rodean a ésta, resultan muy previsibles, algo que no quita el hecho de que sus irrisorios e intrincados giros de guión estén realmente bien armados, en una palabra, funcionan. Eso es por una sencilla razón, que aunque el guión sea bastante discreto, el talento de Ficarra y Requa no es algo pasajero. El trabajo de dirección de ambos directores no destaca por dirigir bien a dos actores que ya van sobrados de talento, ni por lograr -con ayuda de otros colaboradores- una puesta en escena vistosa, es por conseguir que algo que hemos visto millones de veces, funcione de manera satisfactoria. Ese tango que se trae la pareja protagonista divierte la mayor parte del tiempo, cuenta con algunos detalles geniales y unas influencias muy positivas (Ocean’s Eleven, The Sting…) que por desgracia nos hacer ver lo que ya era obvio de por si, que esta película no es más que un divertimento menor sin mucho que aportar al género o al espectador.

Will Smith ha vuelto tan carismático como siempre y ha encontrado en Margot Robbie a una compañera de reparto realmente increíble, forman una pareja excelente a la que esperamos volver a ver en Suicide Squad de David Ayer. Mientras tanto tenemos Focus, un entretenido e irregular ejercicio de estilo que tiene suficientes puntos a favor como para ser tenida en cuenta si quieren ir al cine los próximos días. Si ustedes son fans de Will Smith, si como a un servidor le apasionaba el dúo Redford-Newman en El Golpe de George Roy Hill o si simplemente quieren pasar un buen rato sin darle al coco, esta es su película. Una efectiva mezcla de géneros firmada por dos buenos directores y protagonizada por dos grandes intérpretes.

Alejandro Arranz

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