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Excelentes actores en su ‘tercer tiempo’

Por Enrique Fernández Lópiz

Red es una obra que sigue los pasos del cómic de Warren Ellis (colabora también en él Cully Hamner), un dibujante venerado. Su pericia para la narración gráfica y su destreza para fusionar nociones científicas complicadas con un gran nihilismo, y también la bilis de sus grandes trabajos, hicieron que Ellis tomara contacto con Hollywood a través de este film. Además, con la gozada de ver a la Tercera Edad haciendo de todo lo que un veinteañero no se atrevería a hacer ni por asomo.

En la historia, un grupo de agentes de élite retirados de la Central de Inteligencia Americana (CIA), se ven envueltos en una inquietante persecución, justo cuando disfrutan de una tediosa vejez. La cosa es que la CIA ha dado explícitas órdenes para que los aniquilen, pues fueron testigos tiempo atrás de acciones deplorables que podrían afectar la seguridad nacional. Frank (Bruce Willis), Joe (Morgan Freeman), Marvin (John Malkovich) y Victoria (Helen Mirren) son los tales agentes especiales retirados, y Washington los quiere sencillamente muertos, porque tienen mucha información, como cualquier adulto mayor, pues como suele decirse: “Más sabe el diablo por viejo que por diablo”. Así es el Imperio USA según la trama, un perseguidor de sabihondos.

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Aunque el argumento dista de ser muy original, sin embargo utiliza un recurso que ejerce de infalible vitamina cara a la taquilla: “Consiste en reunir a un grupo de actores con currículo glorioso o que gozaron en alguna época de suntuoso tirón comercial para que se metan en la piel de antiguos colegas, gente presuntamente acabada, que retorna con melancolía, sabiduría y éxito a la acción, en nombre de la supervivencia o de una causa noble” (Boyero). Gran razón la de mi amigo Boyero y si no me creen, demos un leve repaso a este reparto plagado de estrellas de relumbrón. Tenemos a un siempre eficaz Bruce Willis que sabe rentabilizar bien sus ya conocidos recursos, esta vez de madurito, como el resto, y acompañado de la bonita Mary-Louise Parker. Y otros pesos pesados como el estupendo John Malkovich, como casi siempre de loco. Morgan Freeman llenando pantalla con su carisma y bien hacer. Helen Mirren genial como mujer abuela elegantísima, pero espía de primera con recursos inimaginables, hasta con las armas de gran calibre. Para que no falte ningún, en este caso bisabuelo, ahí tenemos al admirado y admirable Ernest Borgine (94 años en este film: ¡todo un crack!) encargado de la documentación reservada. Hasta Richard Dreyfuss quiso estar presente, todo un valor. Y en fin, hay más, actores y actrices de primera como Karl Urban, Brian Cox, Rebecca Pidgeon, James Remar y Julian McMahon. Este suntuoso grupo de reconocidos histriones y una cinta dinámica salteada con algunos momentos de moderado humor: gags que funcionan, estética de cómic y cierta sensación de que no es sólo el espectador quien puede pasarlo bien viendo la película, sino que los mismos protagonistas se lo han pasado muy bien con este divertimento lleno de claves y guiños.

La cosa es que el irregular director alemán Robert Schwentke construye con una factura técnica espectacular, secuencias memorables y momentos inolvidables como el turbulento ingreso de Bruce Willis en la madurez tardía y la potente visión de la también provecta Hellen Mirren manejando armamento pesado. Sin embargo, “convierte lo que en papel era un ultraviolento y existencialista estudio de personaje en una comedia de acción coral, dotada de un ingenio y una ligereza encomiables, pero muy alejada del estilo subversivo de Ellis” (Ceballos). Bueno, la taquilla tiene su peaje.

El guión de Jon HoeberErich Hoeber, adaptación del mencionado cómic de Warren Ellis, un puntal cimero del tebeo post-punk, clarea muy bien el sentido de este formato, si bien habrían podido darle algo de más intriga y garra a la cinta. Pero en general el libreto cumple, de manera más atemperada que Ellis, eso sí, con la trama-cómic. Me ha parecido aceptable la música de Christophe Beck y bastante bien la fotografía de Florian Ballhaus.

Película sin pretensiones pero que no da respiro con tanto ataque y balacera permanente, ¡hasta el final! De modo que “taquicárdico y entretenido «thriller» crepuscular en tono de comedia […] para transpirar litros de adrenalina y sentirse, otra vez, vivos” (Lobo), que hará las delicias del aficionado al cine de acción ¡con personajes senescentes! Es curioso el éxito que en los últimos años tienen los personajes mayores, de lo cual, francamente, me congratulo.

De forma que fresca comedia con mucha acción que viene a decir de manera ruidosa y aparatosa (¡qué mejor!), que la vida sigue después de los cincuenta, y de los sesenta y más, que la jubilación no es pasividad, que el retiro como tal no existe, que hay que permanecer activos y que “nadie, viejo o joven, lleva un vestido como lo hace Mirren” (Biancolli).

Se deja ver bien y te distrae; pasas un buen ratito. O sea, que tampoco que buscar tres pies al gato. No vendría a cuento. Se deja ver bien y distrae ¡Qué vivan los adultos mayores en el cine!

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=-JZ_moituIo.

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