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Excelente Gracia Querejeta

Por Enrique Fernández Lópiz

En Siete mesas de billar francés, Ángela (Maribel Verdú) y su hijo Guille (Víctor Valdivia) viajan apresuradamente a la ciudad al enterarse de que su padre ha caído enfermo. Al llegar el padre ya ha fallecido y a través de su amante Charo (Blanca Portillo), se informan de que el negocio paterno, un local con siete mesas de billar francés para el juego profesional, está en una situación delicada. Ángela entonces se dispone a reflotar dicho negocio con la ayuda de Charo y antiguos amigos de su difunto padre.

Película dirigida con soltura y buena calidad por Gracia Querejeta, con un guión de la misma Querejeta junto a David Planell. Los intérpretes, bajo la sabia batuta de Gracia Querejeta que saca el máximo partido, hacen un gran trabajo, empezando por una soberbia, como siempre, Maribel Verdú acompañada de Blanca Portillo y otros como ahora diré.

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Me ha gustado esta película que tuve oportunidad de ver anoche, a pesar de sus altibajos en el guión y en la historia. Al principio los personajes se desenvuelven algo deslavazados, pero poco a poco este drama logra una especie de conjunción al que no es ajeno, venturosamente, cierto sentido del humor. Buena dirección de Gracia Querejeta, dirección sencilla a la vez que asombrosa y sobre todo, de buen gusto. Extraordinarias interpretaciones de la mejor actriz del cine español para mi modo de ver: Maribel Verdú (premio Goya 2007 a la mejor actriz principal: incuestionable, ¡cómo maneja los silencios!); pero también una Blanca Portillo sembrada (que logró en 2007 el premio del festival de San Sebastián a la mejor actriz); de Amparo Baró (mejor Goya 2007 como actriz de reparto como madre de Blanca Portillo: genial). Y además se vertebra el film con un gran guión de la propia Gracia Querejeta y David Planell. El tema del guión es principal y la Querejeta no sólo destaca por su papel de directora sino como una de las mejores actuales guionistas del cine español. Los niños también (particularmente el protagonista Víctor Valdivia) interpretan muy bien sus papeles y el resto hace una interpretación coral más que digna. Muy buena música de Pascual Gaigne y excelente fotografía de Ángel Iguácel.

Entre Premios y nominaciones en 2007: Festival de San Sebastián: Mejor actriz (Portillo) y Premio del Jurado: mejor guión. 2 Premios Goya: mejor actriz principal (Verdú) y mejor actriz de reparto (Baró). No está mal.

Es una película con ánimo, divertida, siempre atenta a las tres bandas para contar las vidas de los personajes. Como apuntó Rodríguez Marchante: Querejeta ha hecho su película más entera cuando ha dejado penetrar en ella algo que sin ello nada es bueno: el sentido del humor.”

Con una historia sólida y personajes con secretos por descubrir, las emociones y los sentimientos nunca confesados, algo que la Verdú interpreta a la perfección. Un personaje sufriente, padeciendo interiormente, lo cual alguna vez comunica sin decir una palabra, Maribel Verdú borda un trabajo complejo y lleno de matices, llenando cámara, llamando a la cámara.

En resolución: aunque el cine español no sea mi pasión, observo en esta directora y otros de su generación, una fuente de bien hacer que habrá que seguir y tener en cuenta de aquí en más, tal fue el caso de la magnífica película también de Gracia Querejeta de 2013, Quince años y un día, a la que un día me referiré en estas páginas.

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