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Espagueti entretenido pero algo pasado de cocción

Por Enrique Fernández Lópiz

En Río de dólares estamos ante una película italiana dirigida con oficio pero sin ingenio por Carlo Lizzani (bajo el pseudónimo de Lee W. Beaver, quizá para facilitar la distribución la distribución en EE.UU.); es su primer acercamiento al género. Lizzani más bien fue un director comprometido políticamente con películas como ¡Atención! ¡Bandidos!, 1953, El proceso de Verona, 1963 o Mussolini: último acto, 1973. Y curiosamente esta es una película plena de acción y violencia, alejado de su cine de temática más grave y caracterizado por su compromiso social. Tiene el film un modesto guión de Dean Craig, en realidad Pietro Regnoli, prolífico escritor con más de cien libretos, aunque con escasas aportaciones a este subgénero. La fotografía de Toni Secchi en diferentes localizaciones es bastante buena y lo que más resalta de este espagueti western es la música –que no es con mucho la mejor- de Ennio Morricone, la labor en la producción de Lino de Laurentis, lo cual es sinónimo de solvencia, y la buena labor de ambientación.

La trama se resume en la historia de dos forajidos, Ken Seagall y Jerry Brewstter, dos ex confederados que escapan a toda velocidad hacia México, llevando 600.000 dólares de la nómina que han robado al ejército. Lo cual que Jerry no consigue escapar y es apresado, mientras Ken huye con el botín. El pacto era separarse, que Ken huyera con el dinero y se ocupara de la familia de Jerry. Pero el pacto no se cumple. Por lo tanto, el resto es algo muy previsible: tras varios años de prisión, Jerry sale con toda la intención de vengarse de su antiguo compinche, pero éste ha cambiado su nombre por el de Milton y controla parte del territorio con la ayuda de un pistolero mejicano llamado Méndez. La venganza está servida, para la cual contará con un enigmático personaje de nombre Getz. Así pues, tenemos los dos ingredientes básicos del espagueti la traición y la venganza.

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El reparto es de corte mediocre; ni Thomas Hunter ni Henry Silva ni Dan Dureya hacen suficientemente creíbles sus roles, y el resto, Mando Gazzolo, Nicoletta Machiavelli, Loris Lodi, Geoffrey Copleston, Paolo Magalotti, Giovanni Scarciofolo, Vittorio Bonos, Guido Celano, Gianluigi Crescenzi o Gianna Serra entre otros, como que van de medio de relleno.

La película cuenta con dos partes diferenciadas: la primera tiene un ritmo vibrante que llega a engancharte desde el inicio, dado que te introduce en la historia, pues ya se ve a los dos amigos perseguidos por los soldados. Luego, mientras se suceden los títulos de crédito se puede ver cómo se suceden los años de cárcel de Jerry, y los acontecimientos ulteriores.

Digamos que sin ser una peli de pretensiones, sino más bien un puro espagueti pasado de cocción, puede incluso resultar entretenida, aunque más no sea por las abundantes escenas de tiroteos y el gran combate final en un pueblo abandonado muy bien rodado, si bien tropieza con la torpe escena en la que Jerry se enfrenta a Méndez. O sea, que empero la mala gestión del film, logra medio distraer.

Lo mejor es que no es excesivamente larga, 95 minutos, lo cual la hace llevadera para pasar el ratillo a falta de algo mejor.

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