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Envoltorio romántico para un fondo amoral y enervante

Por Enrique Fernández Lópiz

Mi impresión tras haber visionado este film 5 to 7 es que al inicio promete tener su interés, una historia de amor en todo su esplendor entre un joven y una atractiva mujer de clase alta, diez años mayor que él. Además, se trata del primer largometraje que dirige Victor Levin, tras haberse desempeñado como guionista en varias películas y haber producido filmes diversos. O sea, la cosa tenía su morbo ab initio. Mas lo que prometía, deviene un fiasco importante, aunque no quita para que quien quiera pasar un ratito tranquilo, pueda permitirse la cosa del amor –aunque hay matices por debajo que luego desvelo-, pues al fin, una cosa buena que tiene la película es que sólo dura 95 minutos.

La historia comienza cuando un joven recién graduado aspirante a escritor de 24 años que vive en Nueva York, Brian Bloom (Anton Yelchin), conoce casualmente a una hermosa y elegante mujer que fuma un cigarrillo a la puerta de un Hotel, Arielle Pierpont (Diane Kruger). Ambos quedan prendados el uno del otro y ella, mujer casada con un diplomático francés, Valéry (Lambert Wilson) y con dos hijos, le propone una cita semanal de 5 a 7 de la tarde en un lujoso Hotel neoyorquino. A pesar de las reticencias del joven, educado en la religión judía y todo eso, deciden finalmente mantener una relación extramarital, según ella, algo común en la sociedad francesa. La cosa se complica cuando los padres, Sam (Frank Lagella) y Arlene (Glenn Close) conocen a la mujer y se enteran de la inusual relación que mantiene su hijo, lo cual tropieza frontalmente con sus valores. Cuando en una ocasión Arielle invita al joven a una cena en su casa, allí conoce a los hijos y a Jane (Olivia Thirlby), editora y amante del marido de Arielle. Pero Brian no puede interiormente mantener esa relación moralmente reprobable y acotada en el tiempo (5 to 7), lo cual provoca que él le pida matrimonio. A partir de este punto la historia da un espectacular giro, imponiéndose finalmente la realidad al platonismo.

En 2014, en el Festival de Cine de Traverse City (Michigán) (muy conocido en ese pueblo), ganó el Premio del Público a la mejor Película Americana ¡Cómo serían las demás!

5to7-2

Creo que el director Victor Levin nos ofrece un producto que si bien hace pensar al principio en algo interesante, poco a poco se va convirtiendo en un folletín romanticón que eso sí, da lugar a alguna reflexión al espectador. El guión del propio Levin está escrito con profesionalidad, pero nada aporta de nuevo. El mismo Levin dice que está basado en la historia de una pareja que él mismo conoció en 1987 en Francia, un matrimonio “abierto” donde cada esposo tenía sus amantes y que, según Levin, eran todos felices y “terriblemente civilizados con el arreglo”. Curioso.

Suena bien la música de Danny BensiSaunder Jurriaans. Y es brillante la fotografía de Arnaud Potier.

El reparto es quizá lo más flojo de la película, pues ni el norteamericano Anton Yelchin ni la alemana Bérenice Marlohe dan la talla. Por empezar, es evidente que una mujer como Arielle es más que improbable que se fije en un esmirriado y pacato joven de veinte y pocos años sin recursos económicos. Además, Yelchin tiene una capacidad actoral limitada y me atrevo a decir que la Thirlby es ante todo una belleza y casi meramente pura sonrisa. Lambert Wilson está bien en rol de marido cornudo-consentido; él también hace la viceversa. Y para mí los mejores del reparto son los padres de Brian, unos espléndidos Frank Langella y Glenn Close en plena sintonía y plenitud actoral. Eric Scoltz es también chica mona pero restringida en su calidad interpretativa en el papel de Jane. Acompañan Dov Tiefenbach y Joe D´Onofrio. Reparto mejorable, bastante mejorable.

Como decía, al comenzar la película asistimos a una puesta en escena sugestiva con el encuentro de los dos personajes que inician su romance, todo ello enmarcado con planos muy bien diseñados, tomas fijas y sin prisa, y un “algo” por contar que le hace al espectador dilatar sus pupilas. Pero el director, en vez de asumir riesgos o innovar, decide centrarse en las diferencias culturales, convirtiendo la cinta en una comedia romántica al uso. Sólo vuelve a cobrar cierto pulso narrativo y de interés cuando entran a escena los padres del muchacho con las interesantes interpretaciones de Langella y la Close que alegran la cosa a la vez que le dan cierta intriga por el qué pasará, adobado con efectivas dosis de humor. Pero al poco retorna al terreno convencional de este tipo de obras de amor, con clichés prefabricados, alguna dosis de humor y pinceladas melodramáticas.

Ahora bien, más allá de lo que he dicho hasta aquí, hay dos aspectos que quiero subrayar. El primero es cómo la historia pone de manifiesto la catadura moral de la alta burguesía, esa élite de la élite que roza a los illuminati, capaz de saltarse convenciones inscritas en la naturaleza humana como la fidelidad conyugal o de pareja, hacerlo de manera acordada esposo y señora, y encima colocarle al joven protagonista y sus adláteres, el cartelito de americano paleto que no entiende las magníficas y “libres” costumbres de la alta burguesía francesa.

La segunda cuestión es el hecho, común en contadas pero ciertas ocasiones, de cómo individuos mediocres como el joven protagonista, que nunca habría soñado en publicar ni un panfleto, por toparse con esta familia ricachona con amigos ricachones, entre otros un gran editor, pasa por arte de magia del tal editor, en un pispás como quien dice, a ser premiado y reconocido literariamente, amén de acogido por un selecto círculos de autores y personas pudientes, meramente por ser el caprichito sexual de una señora illuminati, con el visto bueno de su amantísimo esposo illuminati y contratado, en fin, por un poderoso editor illuminati amiguete del clan que coloca sus mediocres libros en los escaparates de las mejores librerías norteamericanas.

De manera que la película contiene, si se piensa un poco y se le quita el envoltorio de “corazón partío”, un mensaje profundamente amoral, tanto que incluso puede provocar la mala uva del espectador.

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=9HimzZ6QG2o.

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