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Entretenida película argentina

Por Enrique Fernández Lópiz

Mar de plata (2012), dos amigos argentinos, Joaquín y David, viajan a Mar del Plata a pasar un par de días de asueto en la playa, justo en un momento en que sus vidas atraviesan momentos críticos. Es el preciso momento en que también Elena y Lautaro, marido y mujer, viajan igualmente al mismo lugar de playa. Lautaro, algo más mayor, acaba de escribir una novela. Elena, mujer de Lautaro, fue en su momento novia de Joaquín. Podría decirse que Joaquín había sufrido un descalabro emocional en el romance con Elena.

Se trata de una historia sencilla, una comedia-drama-romance en la que los principales personajes pasan por avatares diversos en ese viaje a Mar del Plata, a donde habían ido supuestamente a descansar, a pasar el fin de semana para mirar las cosas en perspectiva, sin que nada de esto ocurra al final. El encuentro con Elena y Lautaro cambiará las cosas, llenando la historia con escenas y circunstancias que van de lo cómico a lo romántico, pasando por pasajes dramáticos.

Como ya he dicho otras veces, parece inaudito cómo el cine argentino de bajo presupuesto, suple sus deficiencias con unas excelentes direcciones y guiones. En este caso Ionathan Klajman y Sebastian Dietsch dirigen con gran profesionalidad un film cuyo libreto fue escrito por el propio Klajman, con una historia distraída que tiene de todo, incluido su punto alegre. Se une a ello una buena música de Omar Gianmmarco y buena también la fotografía de Matías Nicolás.

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Las interpretaciones excelentes, que en el cine argentino abundan, corren a cargo sobre todo de Pablo Pérez, Gabriel Zayat, Pablo Caramelo o Lorena Damonte que hacen buenos trabajos, junto a otros secundarios como Daniela Nirenmerg y Celia Echague, muy bien.

La vi hace algún tiempo en un viaje de regreso justamente de la Argentina, y la verdad, me entretuvo y me alivió un rato las largas horas de viaje en avión desde el querido país austral.

Yo sé que cierto complejo de inferioridad hace que para algunos críticos y comentaristas de cine argentinos (el bonaerense sobre todo es filoeuropeo como todos sabemos), el estreno de este tipo de películas como Mar del Plata es un pecado, porque como que creyeran que a los europeos nos gusta ver otro tipo de cine Latinoamericano, ese en el que se muestra mucha pobreza y chicos con armas, revueltas o alardes ideológicos. Entonces, para estos señores hacer una comedia romántica como las norteamericanas es algo que no va con el público español o alemán. Yo particularmente discrepo, pues también al europeo, sea italiano o francés, nos gustan las comedias castizas y de la cotidianeidad, y más concretamente las argentinas. Yo he visto mucho cine propiamente argentino, y casi siempre me agrada e incluso me gusta mucho.

En resumen, película recomendable para pasar un ratito entretenido, a la par que escuchamos el acento porteño de sus personajes.

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