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Enemy

Por Jon San José Beitia

Extraño y confuso relato de dobles identidades plagado de simbolismos, que presenta la historia de un profesor que un día viendo una película, descubre que hay un hombre que tiene la misma apariencia que él.

El director Denis Villeneuve, traslada al cine una versión libre de la novela de José Saramago, El hombre duplicado, donde juega con el suspense, generando una atmósfera confusa y pesadillesca, introduciendo al espectador en las extrañas vivencias de los personajes principales. Enemy es ese tipo de cine diferente y alejado de los tratamientos habituales, que requiere la capacidad y disposición del espectador a introducirse en un mundo confuso, donde dos vidas parecen una misma. Es un juego de identidades perturbador, plagado de suspense, en el que las realidades de dos vidas se confunden en una, llegando a intercambiarse los papeles y cayendo en una pesadilla de la que parece imposible escapar.

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Jake Gyllenhaal, ofrece una doble interpretación de sus personajes llena de matices, logrando mostrar notorias diferencias en el comportamiento de los personajes que interpreta, haciendo que el producto ofrecido resulte mínimamente creíble dentro de lo inverosímil y confuso que resulta. El director emplea un montaje confuso, inconexo y reiterativo, ofreciendo la vida monótona de uno de los personajes para desorientar al espectador e introducirlo en un relato magnético y atractivo, que se alimenta de la confusión e intriga que despierta en el espectador. La banda sonora se ajusta al tono que va adquiriendo el relato y se fusiona con la complejidad del mismo, aportando un tono perverso e inquietante que acompaña durante toda la película. Enemy no deja indiferente, ofrece incentivos suficientes para seguir su desarrollo con interés, aunque puede que decepcione en la resolución de algunas situaciones. Es un tipo de cine que se aleja de los patrones habituales y que llegará a ese público que está cansado de ver siempre lo mismo.

Personalmente, y a pesar del interés que despertó en mí, me dejó frío y con una sensación de no haber comprendido nada, así que en términos generales, no puedo aprobar algo que no comprendo por completo. En su afán por sorprender y ofrecer algo nuevo, cae en la trampa de ser excesivamente rebuscado y pretencioso.

Jon San José Beitia

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