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El último, clásico inmortal

Por Manuel G. Mata

Sé que en esta página se procura hablar de estrenos de cine, pero como ahora me he planteado ver una película muda a la semana, he decidido hablar también de ellas, ya que a veces hay que mirar atrás para comprender lo que nos viene por delante. Igual me dura esta iniciativa dos semanas, pero mientras dure…

Siempre me ha interesado la historia del cine, de hecho, me he tragado todas las películas que hay que tragarse para comprender los orígenes del séptimo arte como El Acorazado Potemkin, Asalto y robo a un tren, Viaje a la luna, Nosferatu, El nacimiento de una nación, Trabajadores saliendo de la fábrica, Metrópolis, El hotel eléctrico y un largo etcétera. Muchas de estas películas no sólo se toman como ejemplo por las innovaciones técnicas y narrativas que se han ido añadiendo (movimiento de cámara, tipología de planos con un sentido narrativo, etc) sino porque fueron pioneras en contar historias a través de imágenes de una manera que antes no se había visto. Hoy día pocas películas tienen una idea  original, es decir, ya se ha hablado de desamor, de maldad, de odio, de guerra y de todo tipo de debates  filosóficos y éticos. Hoy día se ha reinventado la fórmula y se ha buscado dotar a cada historia con un toque original que la distinga, pero todas suelen tener un trasfondo del que ya se habló hace cien años. El último, de F.W. Murnau, es un claro ejemplo de clásico pionero.

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Tal vez se deba a que todavía le sigo dando vueltas a la cinta, pero creo que, probablemente y bajo mi punto de vista, es probable que sea la mejor película muda de la historia, o al menos de la década de los años 20. Esta es la “wikipediasinopsis”: Un portero de un lujoso hotel (interpretado por el actor alemán Emil Jannings), un anciano orgulloso de su trabajo y respetado por todos, es bruscamente degradado a mozo de los lavabos. Privado de su antiguo trabajo y del uniforme que le identifica, intenta ocultar su nueva condición, pero su vida se desintegra lentamente.

Cabe destacar, por encima de todas las cosas, que la película tiene apenas tres rótulos informativos, el realizador alemán no necesita cartelitos para explicarnos la trama, tienen tanta fuerza tanto el relato como la actitud de los personajes (su manera de actuar ante la vida y en su trabajo, sus sonrisas, sus expresiones, sus gestos, su dolor, su UNIFORME), que no son necesarios para que nos expliquen lo que está sucediendo, basta ver cómo las vecinas dejan de sacudir las alfombras a su paso, basta ver como ríen cuando se enteran de que ha sido degradado de posición. El último no sólo es un buen ejercicio de narración, es un ejemplo extremadamente gráfico de que una imagen vale más que mil palabras.

Según tengo entendido, la UFA obligó a Murnau a ponerle un final feliz a la cinta. Es cierto que cuando la película alcanza el súmmum del drama, cuando parece que va a tener un cierre épico hay un giro inesperado que revienta la cinta, pero cuando la desilusión y la indignación del espectador alcanzan la máxima expresión, el genio alemán nos brinda, dentro de ese giro inesperado, toda una lección de cine cargada de simbolismo. Brutal la comida en el restaurante, brutal la escena del baño (pura simbología de como el rico aparta la mirada del pobre) y brutal el recorrido de la puerta del hotel al coche. ¿Quieres final feliz? Yo te doy final feliz, pero te voy a meter unas metáforas simples y directas que se entenderán hasta dentro de 100 años. Olé tus cojones Friedrich Wilhelm.

Ésta producción, además, está considerada como la primera que explotó los movimientos de cámara. La tipología de planos, la composición de la fotografía y los movimientos de cámara son muy fluidos y descriptivos, aparte de embellecer el relato tienen una fuerte carga emocional y narrativa.

Probablemente, de las descripciones más viscerales del poder y de la influencia que tiene el devorador capitalismo en la clase trabajadora. Todo un ejemplo de la persona conformista que, al perder su trabajo, pierde su fe y junto a ella pierde todo. Invertid 80 minutos en este ejercicio cinematográfico, no os arrepentiréis. De hecho, aquí la dejo. Los tres rótulos que aparecen están en inglés, pero un inglés muy de andar por casa, nada que no se entienda).

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Obra maestra, todo el mundo debería verla.

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Comentarios

  1. Iñigo

    Macho, me has quitado la idea de hacer un artículo con la película incluída, jejejeje. Era un proyecto que tenía pensado hacer próximamente, pero mira, así animo un poco la revista y sigo con el ejemplo. Ya veré “El último” en su momento.

    Yo, como tú, también estoy interesado en la historia del cine. Ante todo porque, como quiero trabajar como cineasta, uno necesita siempre de fuentes a las que acudir. Martin Scorsese es un gran director porque recoge siempre cosas de películas de otras épocas, es una filmoteca andante. Si has visto “Uno de los nuestros”, al final, cuando Jimmy Conway se va a la casucha que le ha dado el gobierno federal americano, se le aparece Tommy DeVito disparándole. Eso está cogido del “Asalto y robo de un tren” de Porter.

    Por otra parte, es una pena que no pueda asistir a la quedada contigo en Madrid (lo sé por el correo, perdona por la indiscreción). Tengo mucho curro y demasiado por estudiar y no puedo andarme con aventuras. Pero si tienes Facebook podríamos charlar un rato, te lo agradecería. Aparte, poco a poco os voy conociendo mejor y lo que os gusta, y mis gustos se basan en un poco de todo. Aún así, reconozco en las películas dos cosas que son importantes: la innovación (no solo técnica, sino en el mostrar algo e ir desvelando la historia, en la mirada) y la autenticidad (que, independientemente de que estemos en los años 20, o en Tierra Media, o con Luke Skywalker, cualquier historia transmita algo humano y verdadero).

    Perdón por el discurso, jejeje, pero necesitaba hablar un poco.

  2. OjoCrítico.com

    Manuel, en esta página se habla de estrenos y de lo que no son estrenos. Ojocrítico.com: “Interesarse por el cine es interesarse por la vida. Y al igual que en la vida -donde las posiciones extremas no son las más saludables- en Ojocrítico.com conviven la concepción del séptimo arte como puro entretenimiento y espectáculo hipnótico, con una visión del cine enfocada en su relevancia artística, cultural, en su rol de influyente medio de comunicación y como una invitación a la reflexión crítica sobre su forma y contenido. También contiene humor grosero. ¿Qué más quieres?”. Enhorabuena por tu interesante artículo.

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