Image Image Image Image Image Image Image Image Image

El Quinto Poder

Por Alejandro Arranz

-Un thriller frío y distante; sin nervio, sin tensión y carente de interés o información.
-Cumberbatch y Brühl completan dos potentes actuaciones.

Bill Condon< regresa tras acabar la saga Crepúsculo con un proyecto interesante; un thriller biográfico sobre la figura de Julian Assange, fundador de la página web Wikileaks que difundió durante los últimos años múltiples secretos de los distintos gobiernos mundiales. El guión está basado en la obra de Domscheit-Berg, Dentro de WikiLeaks y WikiLeaks: Inside Julian Assange’s War on Secrecy, trabajo de los periodistas David Leigh y >Luke Harding.

Para el reparto Condon elige a Benedict Cumberbatch y Daniel Brühl para los papeles de Assange y Daniel respectivamente y lo completa con un puñado de caras conocidas de la talla de Stanley Tucci, Anthony Mackie o Laura Linney.
Tras soportar las más de dos horas de drama trivial y soporífero, no me queda claro que sea un biopic sobre el fundador de Wikileaks, pues nunca da la impresión de contar la historia completa y no hay ni un grado de imparcialidad en la narración, el maniqueísmo es uno de los mayores enemigos de este thriller mal ejecutado que sobrevive gracias a la brutal interpretación de un Benedict Cumberbatch en estado de gracia.

elquintopoder2

Desde el inicio de la cinta observamos un guión superficial, Condon se empeña en darle a las cosas más profundidad o importancia de la que tienen y finalmente para arriesgarse tan poco con ciertos temas y hablar tanto de otros que no debiera, (o quizá no enfocarlos de semejante manera) se acusa un exceso de duración que se debe a una gran parte de fragmentos que no aportan nada a la narración.

Para tener faceta de thriller no se aprecia la intensidad ni la tensión en ningún momento, ni tampoco podríamos, pues la frialdad de la narración hace imposible que nos importe un ápice lo que les ocurra a esta panda de hippies informáticos; poca cosa fiable y no manipulada puedes obtener de una fuente para nada imparcial u objetiva, quizá con otro director la cosa hubiera sido distinta.

El punto fuerte que suponía tener semejante plantel de secundarios desaparece en cuestión de segundos, nada más darse cuenta uno de que a penas hacen aparición, convirtiéndose en meros ganchos para atraer al público.

Finalmente, la película nos brinda dos enormes minutos de Cumberbatch, que le pone el broche de oro a una actuación de nivel, pues es él y sólo él que consigue elevar sumamente la cinta con cada aparición, por otro lado una pena que haya elegido una película tan poco acorde con sus dotes interpretativas; una película que, a pesar de tener momentos entretenidos (que se cuentan con los dedos de una mano), termina hablando mucho para decir muy poco por culpa de una narración sin nervio, un guión “normalito” (siendo benévolo) y la ineficaz dirección de Bill Condon; una película que nació coja y terminó moribunda, que no muerta, gracias a sus dos interpretaciones protagonistas.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Comentarios

  1. Adrián

    Otra que tampoco me llamaba mucho y que tu gran crítica me confirma que mejor no ver en cine. Una pena porque cualquier peli de Cumberbatch se merece estar a su nivel interpretativo.

  2. Alejandro Arranz

    Gracias Adrián; intento pensar que el mero hecho de verle actuar ha merecido la pena aunque es una película que falla prácticamente en todo, tendré que darle las gracias a la semana del cine porque sólo pagué 3 euros.

Escribe un comentario