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El peso de la propuesta lo carga Tom Hanks

Por Enrique Fernández Lópiz

Esta película, Esperando al rey, se desarrolla tras el tsunami económico de 2007-2008 que asoló las economías occidentales: burbuja inmobiliaria, caída de las bolsas, etc. Alan Clay (Tom Hanks), un empresario y ejecutivo norteamericano lo ha perdido todo: casa, dinero, esposa y la opción de costear los estudios universitarios de su única hija. En esta tesitura tan difícil económica y familiar, y en su afán por enmendar su maltrecha vida, Clay decide viajar a Arabia Saudí, país con una economía pujante, para vender directamente al Rey del país árabe un sistema de comunicación por internet, holográfico, en tres dimensiones; por eso el título original en alemán es: “Ein Hologramm für den König”. Una vez en el país, Clay se enfrentará a una miríada de inconvenientes y problemas entre los que está la dificultad para ver al Rey e intentar venderle el producto. Pero hay otras experiencias que no desvelaré por si alguien desea ver este film alemán. “Entre el melodrama y la comedia romántica, se pretende divertir con la extrañeza del americano en la capital y una aldea remota del reino saudí. La acumulación de estereotipos y la carencia de ingenio se compensa con divulgación de costumbres y paisajes exóticos” (Marinero).

El director y guionista de este film, el alemán Tom Tykwer, es un cineasta curtido y con toda una trayectoria. Tykwer hace una adaptación honesta de la novela del escritor estadounidense Dave Eggers, A Hologramm for the King, finalista en el National Book Award. O sea, tanto las soluciones de dirección a un film sencillo, como la adaptación a través de un guión lineal y medio plano, confluyen en una obra que se puede ver, una cinta de medianía pero que sirve para pasar el rato. Excelente fotografía de Frank Griebe y música alegre por momentos de Johnny Klimek. Pero aun no siendo una gran película, esta obra no es sólo una adaptación honesta de la novela de Eggers, “también es una película enérgica, inteligente y anómala con un actor generoso que se agarra a su personaje como si fuera el último tren de su vida” (Costa).

En la película “Tom Hanks borda su trabajo y Tom Tyker el suyo de adaptar la novela de Dave Eggers y entender todo el «lost in traslation» de ese tipo vulgar, agotado pero sonriente ante esa mezcla de exotismo, paciencia, perplejidad, choque cultural, calorina y algo parecido al desprecio que rezuma ese lugar lejano” (Rodríguez).

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El reparto es ante todo y sobre todo un Hanks que levanta a pulso el film y que sin él, no sé si habría sido soportable. La película es ante todo un juego interpretativo de Hanks que, como es sabido, es una actor acostumbrado a los desafíos en estático: Náufrago (2000), La terminal (2004) o ‘Capitán Phillips‘ (2013): , indican que él solito puede llenar prácticamente historias estáticas y sin apenas variación espacial. Bien es cierto que en esta cinta hay algo más de sacudida dramática y algún personaje de entidad. Pero la historia del empresario que pretende redimir su vida con un negocio esperando al rey Abadlá para hacerle una demostración de su producto, esperando días y semanas, nadie negara que le pertenece por entero al Tom Hanks. “Que esta odisea trascendental, cargada de alegorías a causas cada cual más urgente y comprometida (la globalización, la nueva economía, el peso de las apariencias, el choque de culturas…, llegue a buen puerto es mérito de Tom Hanks” (Salvans). Junto a él, colaboran con buenos niveles interpretativos actores y actrices como Tom Skerritt, Sarita Choudhury, Tracey Fairaway, Jay Abdo, Jane Perry, Megan Maczko, Dhaffer L´Abidine, Lewis Rainer, Omar Elba, David Menkin, Khalid Laith, Janis Ahern, Jon Donahue o Waleed Elgadi.

Premios y nominaciones en 2015: Premios del cine Alemán: Nominada a película, montaje y diseño de sonido.

En la película hay, como creo haber dicho, otras subtramas que, empero, no llegan a cuajar sino de forma dispersa, pues Tykwer no acierta a equilibrar todas esas pequeñas subhistorias a fin de crear una totalidad con genuina identidad, que fuera más allá de los diferentes episodios. Por cierto en esos episodios paralelos a la trama central, hay también modificaciones de tono, unos más tenues, otros dramáticos, pero sin conseguir ahondar del todo en ellos, que no llegan a romper aunque se noten que están ahí. Pero sin una continuidad marcada, y sin que se dé la unidad en el conjunto; o sea, acontecen de manera dispersa. Tykwer no se cansa de andar por las ramas, perdiéndose en desvaríos que poco a poco y aunque parezcan interesantes, perjudican la entidad y la forma del conjunto. “Un sueño despierto, bello y excéntrico. Ésta es simplemente una película hermosa de contemplar” (Roeper).

Esto es la película fallida de Tykwer: remedios New Age para contrariedades de siempre jamás, una especie de vitalismo de anuncio o libro de autoayuda ante el realismo del vaso medio vacío; y mientras Tykwer se quiere perder por la magnificencia de sus respuestas, Tom Hanks toma el “atajo de siempre para regresar a su nivel: fácil de digerir la angustia de su hombre sin imposturas en una sala de espera coloreada por un par de flirteos ante la incomparecencia de Godot, da la medida de nuestra reacción de humanos del montón ante las dificultades. Sin Beckett, sin ansiolíticos y sin un amor correspondido, el cine es la única solución de emergencia” (Marañón).

Si tuviera que concluir diría que estamos ante una propuesta aceptable pero desigual, que se deja ver con cierto agrado siempre y cuando te centres en cada una de sus partes en lugar de en la totalidad. Si lo haces así, podrás disfrutar de una meritoria interpretación de Tom Hanks, algunos detalles simpáticos por aquí y por allá, ánimo para combatir cierto aburrimiento, pero nunca vas a ver una película ni mucho menos buena.

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=xAIWgGFs68g.

Comentarios

  1. Alejandro Arranz

    Buena crítica compaňero. Con una introducción impecable y argumentos de peso. Aunque creo que la película te ha gustado más que a mi.
    Un abrazo.

  2. Enrique Fernández Lópiz

    Ja ja! Gracias amigo Alejandro por tus palabras. Yo digo: ” propuesta aceptable pero desigual, que se deja ver con cierto agrado”; pero sí, puede que me haya gustado más que a ti. Ya sabes que a veces las pelis son según te pilla el cuerpo. Un abrazo. E.

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