Image Image Image Image Image Image Image Image Image

El Pan más confuso

Por Javier Fernández López

Un momento, voy a por un libro de mi estantería. Sí, aquí está. Se titula “Manual de la finalidad”. ¿No lo conocen? Sí, seguramente lo conozcan. En este libro se explica los dos finales que puede, y debe, tener toda película, sobre todo el cine comercial. Por partes, como diría mi tío Jack el Destripador, primero tenemos un fin comercial. ¿Esto qué es? Bien, un fin comercial es aquel final que se guarda algunas cartas bajo la manga. Lo podemos ver en Matrix, donde Neo no terminaba de salvar el mundo; en Star Wars Episodio IV: Una nueva esperanza, donde Darth Vader escapaba a salvo; en Avatar, donde se habla de corporaciones que insisten en explotar Pandora, etc… Todas estas películas, y muchas más no mencionadas, dan cabida a trilogías, sagas o franquicias, porque tienen el material necesario para seguir adelante. Pero cualquiera de esas películas tienen algo en común, y es que si no se hubiese hecho secuela, no hubiese pasado nada. Ahí encontramos el fin artístico. Toda obra debe tener un final, y en el mundo en el que vivimos, donde toda película vive bajo el yugo de las recaudaciones y la respuesta del público, un artista debe darle ambos fines a cualquier película, sobre todo el artístico. El fin comercial no es estrictamente necesario, a no ser que, como suele ocurrir, el estudio tenga pensado en hacer secuelas. Este es el caso de Pan, que no tiene final artístico, pues no termina en ningún momento. Y ojo, porque una vez que finaliza el metraje, el espectador se alegrará. Pero no hay un final al uso. ¿Por qué? Porque la película se crea su propia trampa al jugar con elementos que todo el mundo reconoce. Esto provoca que el espectador espere a que eso ocurra en algún momento, pero al no suceder, la película se queda en un terreno demasiado ridículo, porque sabes que esto es, más que una película, un prólogo.

pan-2

Quizá ha sido un error de manual haber hecho que Peter Pan y Garfio sean amigos. Qué grande es la sombra de Dustin Hoffman, amigos míos, y eso que considero a Garrett Hedlund un actor infravalorado. Y esta es la carta que se guarda Pan para una posible secuela que, seguramente, nunca vea la luz dado el resultado de esta cinta. Hay que señalar, además, la pésima promoción por parte de la Warner y un diseño de producción, cuanto menos, confuso. No queda claro el género de esta película, y es que ha sido imposible pensar en cierto momento que iba a ver la versión bohemia de Peter Pan cuando escuchaba la letra de Smells Like Teen Spirit. Casi me estaba preparando para entrar al Moulin Rouge de Nunca Jamás. Pero no, finalmente no ha sido un musical, aunque la idea está ahí, porque lo cierto es que una vez te haces a la idea de la imagen, la fotografía y las formas exageradas e infantiles de la película, casi que me estaba gustando. Pero todo aire de calidad se desvanece cuando Peter Pan huye junto a Garfio del lugar donde los tenían retenidos los piratas de Barbanegra.

Los personajes son planos desde el principio de la película, algo que no ayuda para nada, como tampoco lo hace el ritmo o la transición entre escena y escena. Teniendo una duración por encima de la media, parece que no se aprovechan los minutos. Dicho de otra manera, ni el guión de Jason Fuchs ni la dirección de Joe Wright funcionan en la película. La sensación, realmente, es que es el material es bueno, pero no se aprovecha. Pan podría ser mucho mejor película de lo que es si se hubiese matizado el guión en ciertos apartados, cambiando algunos aspectos, y poniendo la cámara en manos de alguien un poco más talentoso, y esto me duele decirlo del director de Orgullo y prejuicio. Quién sabe, quizá haya sido una pequeña caída.

En definitiva, Pan no es que hiera a la vista, pero está claro que peca de infantilista. Hay momentos brillantes, pero igualmente efímeros, lo cual es irónico. Las interpretaciones no destacan, ni siquiera Hugh Jackman, que en realidad está de gratis en el reparto, porque para hacer eso que llamen a otro. Una pena, podría haber sido algo muy grande, el cuento original da para ello. Pero siempre tendremos Hook o Descubriendo Nunca Jamás, dos películas sobresalientes.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone
Tags

Escribe un comentario