Image Image Image Image Image Image Image Image Image

El noveno día

Por Jon San José Beitia

El noveno día, presenta la historia, basada en hechos reales, del sacerdote católico Henri Kremer, prisionero en un campo de concentración por no seguir las leyes racistas de Hitler, amenazado y extorsionado con el fin de que el obispo de Luxemburgo se comprometiera con el régimen nazi.

Sólido y atractivo relato que presenta el conflicto personal al que se enfrenta un sacerdote, en el que serán puestas a prueba su fe, su ética y sus principios al ser tentado por las pecaminosas artimañas del régimen nazi. Los responsables de la película presentan con nitidez los abusos y vejaciones a los que fueron sometidos los judíos, sin caer en el empleo abusivo de imágenes violentas, para dar paso al verdadero núcleo de la película. El dilema ético y moral al que debe hacer frente el personaje principal, al ser tentado por los privilegios que le otorgan a él y a toda su familia, con el fin de firmar un pacto con el régimen nazi, que podría suponer el exterminio total de la raza judía.

La película presenta, con una insultante claridad, los beneficios y el trato de favor que recibe el sacerdote por parte de aquéllos que, en un principio, le maltrataban, haciendo notorio que algo deseaban los nazis de él. El argumento se aleja de la repercusión que puede tener la decisión del personaje principal en el futuro del mundo y opta por un tratamiento intimista, adentrándose en los más profundos dilemas y cuestiones que atormentan la conciencia del protagonista, trasladando de forma notable las inquietudes religiosas, el peso de la culpa y la voluntad de sacrificio.

elnovenodia2

Destacan las aportaciones de los dos intérpretes principales, sobre los que recae todo el peso del relato, el sacerdote y el alto cargo alemán, encargado de manipular las creencias y decisiones del primero, en beneficio del régimen nazi. El aspecto físico deteriorado y demacrado que presenta Ulrich Matthes, sirve para aportar credibilidad a la crudeza del relato y a las depravaciones vividas por su personaje. Su comedida y notable interpretación, viene secundada por un intérprete que está a su altura, August Dile, encarnando a un villano frío y sin escrúpulos. Los momentos en el que los dos intérpretes comparten pantalla son estelares y están llenos de una intensidad interpretativa magnética. El tratamiento del relato es frío y distante, logrado con el empleo de una fotografía gris y oscura, que sirve para recalcar el oscuro y siniestro periodo que estaba pasando la humanidad a manos del régimen nazi. Junto con la fotografía y el tratamiento de la imagen austero, la banda sonora se convierte en un elemento más que logra trasladar al espectador, de forma eficaz, las inquietudes morales que atormentan al personaje principal. El director abusa, en algunos momentos, del empleo de imágenes a cámara lenta con las que intenta elevar el dramatismo de la situación vivida por los protagonistas, sin ser necesario, ya que resulta evidente.

El noveno día no es un relato redondo y presenta ciertas irregularidades, pero logra tratar un tema de incuestionable interés, plasmando con notable acierto el dilema moral al que hace frente el personaje principal y que, sin duda, escocerá a las altas esferas de la iglesia, ya que refleja las estrechas relaciones existentes entre el régimen nazi y la propia iglesia.

Jon san José Beitia

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario