Image Image Image Image Image Image Image Image Image

El «New World» que no vendrá

Por Sergi Monfort

Hay una ley no escrita (y si no la hay, debería) que dicta que cuando una película gira en torno a la mafia, la probabilidad de que sea buena se aproxima a 100 entre 100. Añadiéndole a eso el torrente de directores surcoreanos que ha ido conquistando Sitges y otros festivales y pantallas a lo largo de los últimos años (véase Park Chan-wook, Bong Joon-ho, Kim Ki-duk…), la posibilidad de que una película surcoreana sea buena también resulta prominente.
New World lo tenía muy jodido para ser una película mala.

Los asiáticos también saben disparar. Cuando uno se fija en Sheung, el personaje mimado, engreído y obsesionado por los falsos relojes auténticos (los inconfundibles Roles, ¡cómo equivocarse!), normalmente ya vería un personaje acartonado, al que hay que detestar sí o sí, al que le quedan dos telediarios y al que se van a cargar de una manera desafortunada y bochornosa. Y estaría en un error, porque a lo largo de la película se descubre como un personaje redondo, muy interesante y un pequeño engranaje en medio del desfile de hombres (salvo un par de excepciones bastante secundarias) escalando hacia, dentro de y contra el poder y la corrupción, en la antesala de lo que sólo puede desembocar en el desastre y la sangre.

No defendería a capa y espada la calidad de este producto de no ser por esta ambigüedad de valores que presentan casi todos (de nuevo, salvo un par de excepciones, no hay “malos malosos” ni “justicieros de la ley”, sino perro come perro y un matón en cada esquina). El bien y el mal es para los que están en la mirilla del rifle (y para los que hacen mal cine negro… ¡cosa de la que he oído hablar my poco!). Desde luego, su director Park Hoon-jung no abraza estos conceptos, asegurando en relación a su película que “uno decide cómo ser en función de las circunstancias”.

newworld2

Es muy notable, pero no le daría un sobresaliente al guión. A veces es algo facilón (en una escena hay una explicación para “dummies” de toda la operación a ritmo de musiquita del CSI) y en ocasiones uno se puede imaginar los derroteros que costearán estos ambiguos homo homini lupus y señalar con el dedo quién vive y quién muere (alguien debería aprender que introducir una mujer embarazada en la ecuación es poco menos que un cartel amarillo chillón de “Inserte desgracia aquí”), pero como creo en los finales redentores y en que la calidad de una película se define en gran medida en su último estertor, quedé satisfecho y contento (especial mención de una última escena harto reveladora).

Tengo que poner en otra categoría propia las escenas de acción. Más bien LA escena de acción. Una muy vistosa (desde Oldboy, con la que comparte el protagonista y un poquito más —la coreografía de la escena en cuestión—, ya tengo claro que los asiáticos son unos artesanos en esto del espectáculo de la violencia) que transcurre en un parking para trasladarse a un ascensor (¡angosto espacio para rodar una pelea multitudinaria! ¡Y qué bien se lo apañan!), que a pesar de que detiene la historia de manera muy tajante, lo compensa con un baile de sicarios increíble y gratificante.

¿Es probable que, con actores caucásicos, ya estaríamos hablando de un clásico del neo-noir instantáneo? Es posible, pero tampoco apostaría demasiado fuerte.
Aun así, sí que es cierto que la atención mundial hacia el cine de Corea del Sur este año ha recaído mayoritariamente en la también considerable Snowpiercer, cuyo cast —por exigencias del guión— se compone de estrellas occidentales y una pizquita de Asia.

New World debería dar un poco más que hablar. No es el descubrimiento del siglo, pero es una agradable sorpresa.
Mirad al Este.

VALORACIÓN PERSONAL: 7/10

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Comentarios

  1. Pepe MONFORT

    Fantástica critica. No he visto la película pero el artículo me seduce para verla

  2. Alberto

    Totalmente de acuerdo en que debe dar un poco más que hablar. Me gustó bastante esta película.
    Un saludo

Escribe un comentario