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El mito de Prometeo no se merecía esto

Por Javier Fernández López

Terminaba la década de los 70 cuando llegó a los cines uno de los clásicos de más repercusión de la ciencia-ficción: Alien, el octavo pasajero. Una película que junto con todo lo tecnológico introducía un componente de terror tradicional, un asesino, en la famosa nave Nostromo. La película tenía un ritmo acertado, una atmósfera grotesca y oscura, una banda sonora que ponía nervioso a cualquier espectador y por supuesto una criatura alienígena que se alzó como un icono del cine. Así nacía el xenomorfo. Sigourney Weaver protagonizaría la primera y posteriores entregas de una serie fílmica eterna. Alien, el octavo pasajero se apoyaba en un punto de terror clásico: una criatura que no ves que te persigue para matarte, el miedo de ser vigilado por algo que no sabes cómo es. Más allá de que los tiempos no ayudaron a la película a cumplir del todo esa premisa, la película es una joya del cine.

Más tarde James Cameron daría vida a este universo con Aliens, el regreso. Los protagonistas de esta película volvían a LV-426, el planeta que visitaban al principio de la primera entrega, para rescatar a unos colonos, pero lo que se encontraron allí fue la misma muerte. El xenomorfo ya no era un simple asesino, sino una compleja comunidad orgánica que actuaba como lo hacen las abejas o las hormigas. Los xenomordos eran simples peones a las órdenes de una reina. Así cobraba vida el universo Alien, con toda su riqueza y sus elementos.

Luego llegaron dos secuelas más y los crossovers con el universo Predator. Ridley Scott, director de aquella magnífica Alien, el octavo pasajero, y que había dirigido otra joya de la ciencia-ficción como Blade Runner, llevaba sin meterse en el género más de 20 años. Todo el mundo esperaba su regreso para traernos de vueltos algo referente al universo Alien, algo que maravillara al público. Sin embargo, anunció que volvería al género con Prometheus, una película que estaría relacionada con el mismo universo Alien, pero separada de ese hilo argumental. Palabras que entraron por un oído y salieron por el otro al ver en los avances de la película a los “space-jockeys”, unas criaturas que se aparecían brevemente al principio de Alien, el octavo pasajero, cuando los protagonistas aterrizan en LV-426. Se crearon mitos e historias sobre estos seres, ya que los guionistas nunca dieron demasiada explicación sobre ellos. Cuando en el avance se mostró que aparecían estos seres, la expectación era máxima.

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Así, en 2012 llegaría a los cines Prometheus. ¿Qué tal el resultado? Sencillo, la peor película de ciencia-ficción de los últimos veinte años. Y dirán algunos: “No hombre, las hay peores”. Es muy posible que haya películas peores, pero no hay ninguna película con semejante presupuesto y aspiraciones y que haya conseguido un resultado tan desastroso en años. Prometheus es un insulto al sentido común, a la coherencia e incluso un insulto a la productora de la película que puso todos los millones sobre la mesa para que Ridley Scott hiciese semejante desastre.

Si bien el apartado técnico tiene una factura excelente (faltaría más con el presupuesto de la película), todo lo demás falla. Y antes de que alguien salte con cierto argumento, cabe destacar que una película no puede explicarse mediante los extras que vienen luego en la cajita cuando se comercializa al mercado doméstico. La película es la que se proyectó en el cine y es por la que un servidor pagó la entrada (saliendo tremendamente decepcionado).

La cinta contiene premisas interesantes desde una perspectiva filosófica, pero lo gracioso de la misma es que no llega a resolver nada. Y por supuesto que es mentira lo de que no es una película de Alien. Comienza bien la película, asentando las premisas que deberían desarrollarse durante el transcurso del film, enseñan unos paisajes preciosos, una introducción misteriosa, más tarde la grandeza del espacio. Vemos a Michael Fassbender (Centurión), el androide de la película, paseando por la nave Prometeo. En fin, todo correcto hasta que llegan a LV-223, y es cuando no falta un error en el guión cada seis minutos, una incoherencia argumentativa cada rato, como si Ridley Scott y Damon Lindelof (guionista de la película) se estuviesen riendo de los espectadores. Y por favor, que nadie intente salvar el trabajo de Scott diciendo que el culpable de todo esto es el guionista de Lost, Lindelof. Creo yo que el señor Scott tiene suficiente cerebro como para saber, antes de filmar, que el film es malo.

La película al final resulta ser un vulgar cine slasher de serie B con aspiraciones a intentar rozar el nivel de otras cintas del género, pero ni el 3D de la película ayuda a eso. Ni siquiera los compases de la banda sonora ayudan a la cinta. Como película de ciencia-ficción propone una parodia, pero como película de terror ya es la mejor comedia en años, todo un acierto. El reparto se encargará de ello encarnando unos roles incoherentes y mal construidos desde el primer momento. Noomi Rapace (Millenium) intenta transmitir una profundidad que acaba en despropósito, pero claro, es lo que su personaje “ha decidido creer”. Charlize Theron (Hancock) no se sabe qué pinta en la película, cuáles son sus intenciones o los motivos por los que actúa como lo hace, pero sí sabemos que no es demasiado inteligente su personaje, quizás demasiado lineal (los que hayan visto la película captarán enseguida la ironía de esto último). Idris Elba (Ladrones) al menos intenta cumplir, pero después de todo lo demás su personaje cae en los típicos tópicos de siempre. Pero lo que sí es un sinsentido absoluto es la necesidad de que Guy Pearce (Memento) encarnase al viejo Weyland, todo por un comercial de la película donde aparecía de joven. ¿De verdad era tan difícil poner en ese papel a cualquier actor de edad avanzada?

Al final, decepcionan hasta los ingenieros (como finalmente se llaman los space-jockeys), debido a un diseño muy poco ingenioso y chocante. Decepcionan incluso todas esas referencias al universo Alien que no hacen más que confundir a los seguidores de la saga (sin comentarios sobre el final de la película, sencillamente insultante), y decepciona ver a Noomi Rapace haciendo de Arnold en Depredador, aguantando todo lo que le echen. Y no quiero ahondar sobre algunos personajes secundarios que van de científicos y parecen que han salido de una academia de ilustres novatos. Hasta David, el personaje de Fassbender, es un sinsentido dado que desconocemos durante toda la película las intenciones que lo mueven, y no es que uno pretenda tenerlo todo mascado durante la película, simplemente esperamos cierto rigor argumental. Lo peor de todo esto es que habrá secuelas. Un servidor no sabe, por supuesto, cómo serán, pero me voy a tomar el lujo de decir que, si la premisa de la película era explicar los orígenes del ser humano y de la vida en el universo, por mí puede pueden ahorrarse las secuelas. Después de lo visto en la película, dicha premisa carece de fuerza e interés.

¿Conclusión? Nada recomendable. No pierdan el tiempo. Si la ven, que sea en uno de esos malos días en los que necesitan desahogarse. Háganlo con la película, se sentirán mejor. Ridley Scott decepciona y la ciencia-ficción se asoma con miedo al ver que éste puede ser el camino que siga el género en los próximos años. Reinvención del género decían algunos. En fin, esto es Prometheus, sencillamente nada, o como mucho un insulto de 200 millones de dólares al mito griego del titán Prometeo.

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Comentarios

  1. Miguel Ávalos

    Hola, me ha gustado tu crítica, muy bien expresada. Estoy de acuerdo con muchas cosas que comentas. Yo personalmente he visto más de una vez Prometheus porque el género de la Ciencia-Ficción me gusta mucho y reconozco que es una película que me atrae por eso y porque visualmente es todo un espectáculo. Ahora que, bienaventurada esta peli en caso de que no la comparen con Alien: El Octavo pasajero y Aliens: El regreso, dado que comparada con dicha obra maestra y dicho peliculón, Prometheus resulta una auténtica pifia en toda regla. Su guión si se compara con Alien y Aliens resulta pésimo y su ritmo roza el esperpento, 20 minutos en los que no pasa nada, 5 minutos en donde todo se atropella, otros 15 minutos en los que apenas vuelve a suceder nada, otros 5 de nuevo trepidantes y así hasta el final……..cualquiera diría que el señor Ridley Scott tenía ganas de hacer su “Amenaza Fantasma particular”. Ojalá la próxima película haga un poco más de justicia a las clásicas. Un saludo y enhorabuena de nuevo.

  2. Javier Fernández López

    Muchas gracias Miguel.

    Yo cuando fui al cine, antes de entrar, parecía como ese niño pequeño que se sube por las paredes sabiendo que iba a ver la película de los Power Rangers y la que iba a disfrutar. Pero la ilusión se desvaneció y todo se convirtió en una triste decepción. De las secuelas tengo miedo, más aún por el final de Prometheus con esa super-referencia a Alien (y que me expliquen lo de la figuera del Alien crucificado en la pared, porque no lo entiendo). En fin, muchas dudas y poca coherencia tiene esta película.

    Saludos, y gracias de nuevo!

  3. Alejandro Arranz

    Estamos delante de una de las películas más controvertidas de los últimos años y sinceramente a mi me parece una película de ciencia ficción espléndida, bien rodada, muy elegante y un tanto más intrigante, ya que al no dar las respuestas a las preguntas que formula se eleva el misterio; además está claro que Ridley continúa en forma cuando se trata de crear momentos claustrofóbicos.
    Los personajes no son completamente planos y entiendo las motivaciones de David, respecto a la elección de Weyland la veo muy inteligente, vete y echa a Leonardo DiCaprio de hacer de J.Edgar y coge a un octogenario.
    Lo primero que no hay que compararla con “Alien”, que valga de precuela y se desarrolle en ese universo no significa que lo sea; en definitiva me parece una magnífica película.
    PD: Ya que hablamos de argumento flojo, guión tonto o peor película de ciencia ficción en años, porque no os ponéis a ver “Avatar”; no me hagas reir que ese guión escrito en una semana y esa historia tan exacta a tantas otras todo para el despliegue de los efectos especiales y mensaje naturalista “-En mi planeta ya no hay verde, lo destruimos todo.” metido con calzador no son tremendamente peores. El tiempo se encargará de poner esta película en el sitio que le corresponde como otra gran película de Ridley Scott y una gran película de ciencia ficción.
    Un Saludo

  4. Javier Fernández López

    Hola Alejando, lo primero gracias por comentar.

    Entiendo perfectamente que se le tenga cierta tirria a ‘Avatar’ por tener un argumento simple, pero la diferencia con ‘Prometheus’ es que esa simpleza es lo que hace que el argumento funcione (además, es seguro que se convertirá en franquicia). En ‘Prometheus’ a cada momento te encuentras una parida, ya sea que un biólogo se pone a jugar con una serpiente alienígena, un geólogo que se pierde (esto tiene su gracia), una chica que pone la fe por delante de todo lo demás, una jefa rubia que tiene envidia de un androide y que no tiene otra cosa mejor que hacer que huír de una muerte segura en línea recta (chica, corre de lado que seguro que acaba sobreviviendo como Rapace), un androide que se pone a experimentar con los tripulantes de la nave y no sabemos por qué lo está haciendo.

    Si la premisa de la película es decirle al público, después de esa frase final de Noomi Rapace, que Dios fue el creador de los ingenieros, entonces estamos ante una película innecesaria. Y la película será comparada con cualquier película de la saga Alien dado que no para la película de soltar referencias a ella, tanto el diácono final hasta ese xenomorfo crucificado en la pared.
    Si la película se moviese sobre el tono de los primeros minutos, quizá diría que es una decente película de ciencia-ficción, pero al final resulta ser la típica película en la que todos mueren con aspiraciones filosóficas que quedan en nada.

    Un saludo!

  5. Toni Ruiz

    A mí “Prometheus” me pareció una tomadura de pelo, un galimatías sin sentido y un muermo pseudofilosófico. De impresionante diseño, eso sí. Coincido contigo en la indignación que me produjo, porque, efectivamente, las habrá peores, pero es que cuando una película no solo es una basura, sino una basura cara y con pretensiones, cabrea mucho más. Últimamente me ha dado por pensar que Ridley Scott debió contratar a un negro para hacer “Alien” y “Blade Runner”, porque no entiendo que dirigiera esas dos obras maestras y luego…poco más.

    La verdad es que me decepcionó mucho “Prometheus” porque yo también soy un fan de la ciencia-ficción y había depositado muchas expectativas en ella. Espero que no me pase lo mismo con “Elysium”, otra película de este género que tengo muchas ganas de ver (el director es el de “Distrito 9″, que a mí me pareció espléndida) y que ojalá no me defraude.

    Lo dicho, coincido punto por punto en lo que dices. Excelente crítica.

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