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El Libro de la Selva

Por Víctor Lozano

49 años han pasado desde que se estrenó el decimonoveno clásico animado de Disney El Libro de la Selva, basada en una novela de Rudyard Kipling que ya tuvo adaptaciones anteriores pero ésta es la más conocida. Fue la última película en la que Walt Disney estuvo involucrado como productor ya que falleció un año antes de su estreno. El resultado: una joya indiscutible del estudio y una de sus mejores obras de su canon de animación que se mantiene todavía como película de culto, las aventuras de Mowgli y sus amigos animales hicieron las delicias de muchos niños que despertaron su ilusión de querer vivir en esa selva, y lo mejor, ¿quién no ha cantado un sinfín de veces “Busca lo más vital del entrañable oso Baloo o “Quiero ser como tú” del juerguista rey Louie? Un servidor lo sigue haciendo.

La casa del Mickey Mouse sigue al pie del cañón con su ciclo de transformar sus clásicos animados en acción real, un ciclo que empezó hace seis años con Alicia en el país de las maravillas, porque de algo tiene que llenarse sus arcas, no solo vive de Marvel y Lucasfilm. Tras las aceptables Maléfica y Cenicienta le llega el turno El Libro de la Selva, que para Disney ya es su segundo remake ya que en 1994 hizo un primer intento titulado El Libro de la Selva: La aventura continúa, cuyo reparto humano se integraba de Jason Scott Lee (Dragon: La vida de Bruce Lee) como Mowgli, una jovencísima Lena Headey (Juego de tronos), Sam Neill (Jurassic Park), Cary Elwes (La princesa prometida) y John Cleese, miembro del grupo cómico Monty Python. Estas aventuras y desventuras de un Mowgli adulto en medio de la civilización no ha tenido mucho éxito que digamos, incluso yo tampoco la he disfrutado pero al menos entretiene. El problema radica de esta adaptación en la madurez del cachorro humano y el protagonismo de muchos humanos, un protagonismo que hace sombra a Baloo, Bagheera y compañía hasta el punto de que parezcan simples figurantes.

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En fin, a la segunda fue la vencida. Hablemos de esta nueva y brillante adaptación de la que se hace cargo Jon Favreau, director de renombre gracias a Iron Man, Cowboys & Aliens y Chef. Un auténtico espectáculo visual para un argumento que todo el mundo conoce, pero con una ligera vuelta de tuerca al tono de la historia volviéndolo un poco oscuro pero con el equilibrio de mantener la orientación para todos los públicos. Todos los personajes están excelentes, técnicamente y narrativamente hablando porque si llegan a usar animales de verdad con las voces de los actores asignados no tendría gracia la cosa. Respetando la estructura de la original de dibujos, con omisión de algunos animales e inclusión de unos nuevos, el pasotismo alegre de Baloo sigue intacto, parece mentira que lo haya doblado Bill Murray teniendo en cuenta su historial de personajes algo malencarados; a Ben Kingsley le venía Bagheera  como anillo al dedo, es verlo y se nota quién le da voz sobre todo en el doblaje español; Kaa nos seduce con su doblaje original porque el de aquí pierde toda la gracia, ¿quién no se va a resistir a la voz sensual de Scarlett Johansson; el rey Louie de esta versión es muy agresivo y sin ganas de juerga, un poco más y no le da por querer ser como Mowgli; y no hablemos de Shere Khan con la voz de Idris Elba, más violento y más oscuro, aquí se anda sin miramientos y va a lo que va: a matar al cachorro humano de la forma más bestia posible. Por otro lado, el joven debutante hindú Neel Sethi no lo ha hecho tan mal como Mowgli, aunque si es cierto que su personaje se ha quedado algo plano y sin emoción por culpa de los animales y esas localizaciones digitales bien trabajadas hasta el más mínimo detalle (vegetación, nubes, tierra, rocas, agua, insectos, etc.) que le roban el protagonismo, es normal siendo su debut, no todos van a ser como Jacob Tremblay en Room.

En conclusión, Favreau ha dejado el listón muy alto con esta película, que es posiblemente el mejor remake de Disney en acción real basándose en uno de sus clásicos de animación. Un remake que no ha dejado indiferente a nadie, que te hará pensar que es como si fuese la primera adaptación. Excelente dosis de aventuras, humor y drama y con un ritmo vertiginoso desde el primer minuto hasta esos idóneos créditos finales que te mantendrá pegado a la butaca y no te hará pensar cuánto dura la película. Rudyard Kipling estaría orgulloso de esta nueva versión de su obra. Sobra decir que la recomiendo encarecidamente porque llama la atención desde el primer trailer, así  que si queréis pasar un agradable rato en el cine ya sea con familia, con amigos o con niños, El Libro de la Selva es la única opción en este mes de abril.

Comentarios

  1. Enrique Fernández Lópiz

    Felicitaciones por tu precisa y bien escrita crítica. A ver si voy a ver la peli, yo me quedé en la antigua. Un abrazo.

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