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El gran silencio

Por Jon San José Beitia

Atípico Spaghetti Western firmado por Sergio Corbucci, uno de sus grandes representantes, presentando una historia de venganza alejada de los tópicos, la historia de una mujer que ha visto como asesinan a su marido y decide contratar los servicios de un mercenario llamado Silencio.

Corbucci emplea los elementos habituales del Spaghetti Western, una historia de venganza, un héroe, balas y enfrentamientos, pero presenta una nueva ubicación y un nuevo tratamiento. El oeste pasa a saber lo que es el invierno y Corbucci llena los paisajes de nieve y frío. Cuenta con dos intérpretes de cierto renombre como el francés Jean-Louis Trintignant, en el papel del héroe silencioso, posiblemente por los problemas con el lenguaje del intérprete, convirtiendo su personaje en mudo. Por otro lado tenemos al enemigo, un soberbio Klaus Kinski, encarnando un personaje inteligente y astuto que sabe manejar los impulsos del protagonista, convirtiéndose en el enemigo perfecto.

El desarrollo de la trama sigue los cánones habituales de este tipo de cine de venganza, pero Corbucci sabe darle su toque personal y dejar espacio para el humor e incluso parodiar la figura del héroe con un desenlace inesperado que rompe con las reglas del Spaghetti Western. La película cuenta con la colaboración habitual en este tipo de productos del gran Ennio Morricone que, olvidándose de trabajos anteriores, se vuelca en ofrecer un trabajo diferente, con una banda sonora muy distinta a lo que nos tenía acostumbrados y acorde con la originalidad de El gran silencio.

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Los periodos de transición entre los escasos enfrentamientos de los protagonistas, presentan un ritmo pausado que puede poner a prueba la paciencia del espectador, pero las secuencias de enfrentamiento hacen que la espera merezca la pena. Puede que su desenlace sea uno de sus puntos fuertes y algo dignos de mención por su osadía, pero también puede decepcionar a los seguidores habituales de este tipo de producciones. Independientemente de si podrá gustar o no, es innegable que Corbucci apuesta fuerte y se erige en el verdadero jefe del producto que ofrece. Con auténtica personalidad, logra ofrecer un atípico Spaghetti Western de gran calidad.

Para todos aquellos que quieran disfrutar de un Spaghetti Western, recomendarles esta extraña y atrevida obra de Corbucci, El gran silencio.

Jon San José Beitia

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