Image Image Image Image Image Image Image Image Image

El espacio de Cuarón

Por Mª José Toledo

Me rindo ante Alfonso Cuarón. Le aplaudo sin reservas. ¿Buscáis un buen director en estos tiempos devastadores? Pues no busquéis más: Alfonso Cuarón es vuestro hombre, vuestro artista, vuestro cineasta. Viendo sus películas una comprende lo que significa dirigir. El director muchas veces es un ente invisible, pero a Cuarón le ves, le sientes, le observas manejando planos y secuencias. Si en 2013 merecía el Oscar por Gravity casi ni lo pongo en duda, pero ¿significa esto que sea una buena película? ¿Es Gravity la obra maestra que se comenta?

No lo es, seamos serios. Las imágenes espaciales parece que nos ciegan el entendimiento. Es ver la Tierra desde el espacio y nos volvemos locos. Tranquilidad. A mí Gravity me resulta artificiosa con ese exceso de efectos digitales y especiales, todo enfocado a dar cancha al 3D y a dejar con la boca abierta al espectador con el detallismo de los satélites. Si tanto os gusta, poneos un documental, y entonces sí gozaréis de una experiencia real y corpórea del universo. Los aspectos técnicos nunca pueden sustituir a una historia ni pueden ser el fundamento último y mayor de una película. Gravity es solo un novedoso envoltorio cuyo impacto ya empieza a desvanecerse porque los medios técnicos mejoran día a día y es el destino de todo efecto especial fabricado en serie volverse anticuado y ser superado por otros más punteros.

gravity2

Entre el drama y la aventura, la historia nos narra la lucha por la supervivencia de una astronauta que queda perdida en el espacio. Admito que es bastante estresante y terrorífico pensar que te pueda pasar algo así: que quedes a merced de la nada, en un hábitat desconocido, inabarcable, invencible. Te hace sentir realmente pequeña e insignificante, y eso es un punto a favor de la película. Sin embargo, más pronto que tarde empieza el mensaje pseudo espiritualista, la sempiterna superación personal, la alegoría del renacimiento humano representado en una Sandra Bullock que se hace feto en el vientre de la cápsula espacial y nace del agua como nuevo ser humano. Todo muy chic y muy in, y muy absurdamente obvio y machacadito para que a nadie se le pase por alto. Podría haber sido interesante si no se hubiese recurrido al topicazo lacrimógeno del drama maternal de la doctor Ryan Stone y si su recorrido vital tuviese auténtica relación y sentido con lo atávico y primitivo del Hombre. Pero no es así. Convertir la mera acción en una sublimación filosófica no pega ni con cola, así que el resultado es el puro artificio. También es cierto que en las manos mexicanas de Cuarón nada parece ni tan tonto ni tan innecesario como con cualquier otro director.

George Clooney es el único compañero de Bullock en el reparto con un personaje de astronauta chulito y encantador, así que básicamente es Clooney haciendo de sí mismo. No me quejo. Sandra Bullock, muy poco favorecida por el pelo corto, acomete una correcta interpretación mientras los efectos de sonido te presionan la cabeza y la banda sonora de Steven Price estiliza el metraje.

Se acepta el paseo con Cuarón pero no nos entusiasma.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario