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El desconocido

Por Alejandro Arranz

-Una cinta de acción adrenalítica y de excelente factura. Fabuloso Luis Tosar.
-El guión es -se mire por donde se mire- endeble y vulgar, sin embargo cuando la película no busca ser más que un torrencial thriller de acción, el espectador se queda clavado en la butaca.

El cine español cada vez le coge más el truco al cine de acción y demuestra que no tenemos nada que envidiar a Hollywood. Tenemos los medios, sabemos utilizarlos y disponemos de fantásticos actores que manejen las riendas de una buena película del género. Tal vez hayamos absorbido la falta de imaginación de Hollywood para las historias, los personajes y los previsibles giros de guión pero no significa que no sepamos entregar productos de calidad certificada. El pasado año se estrenaban -entre otras- El Niño (más cercana a la acción) y La isla mínima (más cercana al thriller), dos títulos que acababan con esos prejuicios que el público español le tiene al cine patrio. El filme de Daniel Monzón (Celda 211) era emocionante, muy entretenido y técnicamente irreprochable; además tenía en su haber un par de las mejores escenas de acción de la historia del cine español. Por otro lado la película de Alberto Rodríguez (Grupo 7) era fascinante, cruda, magníficamente escrita, dirigida e interpretada y poseedora de un brillante apartado visual. La apuesta de este año por el género es El desconocido, una intensa intriga a contrarreloj dirigida por el debutante gallego Dani de la Torre y con guión de Alberto Marini (Extinction). En el reparto encontramos a Luis Tosar, Javier Gutierrez, Goya Toledo, Elvira Mínguez y Fernando Cayo -entre otros-.

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Los primeros minutos funcionan muy bien, con un par de pinceladas conocemos la situación familiar, el trabajo de Carlos y otros aspectos de vital importancia para el desarrollo de la historia. El primer problema es que desde ese punto de partida cualquier espectador un poco avispado puede predecir todo lo que va a ocurrir de ahí en adelante. Sin un segundo de espera innecesaria, el filme va al grano y da comienzo a la acción. El director hace un trabajo increíble y logra que el espectador se sienta como si estuviera dentro de ese coche, con una bomba que puede hacer explosión en cualquier momento. La tensión está bien conseguida y se equilibra a la perfección con las escenas de acción; surge una mezcla muy efectiva entre Phone Booth, Speed y Buried de Rodrigo Cortés, con incluso algunos parecidos a Die Hard with a Vengeance. Tosar vuelve a demostrar que es un intérprete rebosante de recursos interpretativos para cualquier situación y se afianza como una elección segura para el género en el futuro, algo así como un Tom Cruise o un Liam Neeson pero con más registro. El elenco restante también hace un trabajo plausible que además de recordarnos los numerosos actorazos que hay en nuestro país, descubre a Dani de la Torre como un muy prometedor director de actores. Estamos ante un ejercicio de suspense de precisión milimétrica, donde casi todos los engranajes funcionan como un reloj, desde los mencionados intérpretes hasta el brillante trabajo de montaje. Y qué decir del trabajo de su director, que no pasaría jamás por un debut; ni en el pulso narrativo, ni en el control de la puesta en escena, ni mucho menos teniendo en cuenta algunas virguerías como el plano secuencia de la plaza, que se sitúa entre los mejores de este año hasta el momento.

Cuando indico que casi todo funciona a la perfección, con ese casi me refiero en especial al guión de Alberto Marini. No es sólo la falta de solidez general (se salvan algunas reflexiones producto de una lectura más profunda), ni tampoco encuentro la carencia de verosimilitud un fallo tan grave en este tipo de apuesta cinematográfica. Pero los diálogos son mediocres, reiterativos, hastiados y el drama está metido con calzador y mal desarrollado. Supongo que está ahí por el mero hecho de no entregar simplemente una película de acción, como si eso fuera algo menos digno. De lo contrario no entiendo la superficialidad de este, ni tampoco el porqué se ha introducido esa lectura o trasfondo de crítica social, económica y política de forma tan errónea. Aparte de ésto, el libreto es un cúmulo de clichés del género que restan interés debido a la previsiblidad, es una pena que una dirección tan buena esté al servicio de un guión tan flojo. Sin embargo el ritmo no decae en ningún momento y el público permanecerá en todo momento entretenido y atento a lo que ocurre, todo gracias a un excelente trabajo de planificación y una ejecución sólida y rigurosa. Tampoco me convence demasiado el trabajo de Josu Inchaustegui (A cambio de nada) como director de fotografía, con esa mezcla de tonos grises y azules tan anti-estética.

El mejor debut español del año corre a cargo de Dani de la Torre (hasta ahora Daniel Guzmán ostentaba ese puesto), que ofrece un palpitante thriller de acción con lectura política. Hablamos de una de las mejores apuestas para ir al cine esta temporada, una película que encuentra lugar para la espectacularidad y la intimidad dramática. Una funcional mezcla entre acción de alto voltaje (atención a la espectacular persecución final) y el drama íntimo, con un Tosar entre la actuación comedida y el “tour de force”. Hermana de otros thrillers modernos como Grand Piano u Open Windows de Nacho Vigalondo y heredera (tanto en la forma como en el concepto) de las cintas de acción de Tony Scott (incluso hay un agradecimiento al director al final de los créditos), El desconocido es una película que no deberían perderse.

Alejandro Arranz

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