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El conjunto de esta película no merece más de un siete

Por Enrique Fernández Lópiz

Estuve visionando hace unos días esta película de nuevo, tras años sin haber tenido la oportunidad de hacerlo desde el momento de su estreno hace ya diez años. Confieso que la primera vez me pareció mejor que ahora. Esta vez la he mirado con otra perspectiva y me ha parecido un tanto enredada, con un exceso de violencia y, en fin, que no llega al nivel de otras películas de Scorsese como Uno de los nuestros (1990) ; o Casino (1995).

La película Infiltrados se desarrolla en Massachussets, donde el Departamento de policía de la ciudad se enfrenta a la mayor y más peligrosa banda de gánsteres de Boston. Se trata de la mafia irlandesa que dirige Frank Costello (Jack Nicholson). Para ello, el capitán Queenan (Martin Sheen) y el sargento Dignam (Mark Wahlberg) le plantean a Billy Costigan (Leonardo DiCaprio), antes de graduarse en la academia de policía, que acceda a trabajar como policía infiltrado, dados sus vínculos familiares con la mafia. Y en tanto Billy se gana la confianza de Costello, otro joven policía, Colin Sullivan (Matt Damon), asciende de categoría ocupando una importante posición en la denominada Unidad de Investigaciones Especiales, que es un grupo de élite que tiene por objetivo cargarse a Costello. Pero Colin es un hombre que desde niño tuvo relación con Costello, siendo que ahora un es topo de la policía, preparado a tal menester por el propio mafioso. Con estas premisas, el film derivará por caminos que entretienen, aunque resultan previsibles.

Martin Scorsese hace un buen trabajo en esta película cargada de estrellas de Hollywood, pudiendo construir una obra emocionante, con calidad en su narración y un trabajo en la dirección de actores meritoria (salvo con algunos que son refractarios a las indicaciones del director). Tiene la película un gran guión de William Monahan, que hace una buena adaptación a modo de remake del aclamado film Juego Sucio (Wu jian dao), 2002, del director Lau Wai-Keung y Alan Mak, con guión del propio Mak y Felix Chong. El guion de Monahan es serio, trabajado y consistente, si bien algo lioso, lo cual que hay que estar muy pendiente de la película para no “perder comba”. Buena la música de Howard Shore y potable la fotografía de Michael Ballhaus.

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El equipo actoral del film es de auténtico relumbrón; pocas veces una producción consigue reunir en un mismo film a actores de primerísima línea como Leonardo DiCaprio, Matt Damon, Jack Nicholson, Martin Sheen, Mark Wahlberg, Alec Baldwin, Vera Farmiga, Ray Winstone, Kevin Corrigan, James Badge Dage, David O´Hara, Anthony Anderson, Mark Rolston y Conor Donovan. Para mí, la mayoría hace trabajos meritorios, destacando quizá a DiCaprio (un poco más cortito que otras veces, empero) y Damon (que llena pantalla), sin olvidar a Sheen (muy bien), Wahlberg o Baldwin (estupendos), en perfecta armonía con el resto de actores de primera línea que les acompañan: Farmiga, Winstone, Corrigan, etc. Un gran equipo. Y dejo para el final a un Nicholson que como suele ser habitual en él, sobreactúa queriendo sobresalir, en una película que es la típica película coral, y no de una estrella en particular; regular-mal, pues, para Nicholson.

Entre premios y nominaciones en 2006 obtuvo: 4 Oscar: Mejor película, director, guión adaptado y montaje. 5 nominaciones. Globo de Oro: Mejor director. 6 nominaciones. Premios BAFTA: 6 nominaciones, incluyendo mejor montaje, película y guión adaptado. National Board of Review (NBR): Mejor director, reparto. Círculo de críticos de Nueva York: Mejor director. 2 Critics’ Choice Awards: Mejor película, director. 7 nominaciones. Asociación de Críticos de Chicago: Mejor película, director y guión adaptado. Sindicato de Directores (DGA): Mejor director. Sindicato de Actores (SAG): 2 nominaciones, inc. Mejor reparto (Largometraje). Es un curriculum meritorio realmente, aunque yo particularmente considere sobreevaluado el tal palmarés.

Creo que no hay que olvidar en primer lugar que esta película deriva de la cinta china de Lau Wai-Keung y Alan Mak, lo cual que entonces Scorsese no es original. Y cómo, curiosamente, la elogiada Wu jian dao (Infernal Affairs) de 2002, tal vez nadie la habría visto, de no ser porque el “hombre blanco” la plagió, perdón hizo un remake. De otro lado, esta película es predecible a cada paso, con un final horribilis que desbarata todo lo anterior. Creo que lo mejor que tiene es su gran ritmo y energía (sobre todo al inicio) y un montaje de primera línea.

Pero igual que digo lo anterior, también debo añadir que estamos ante otra buena película del cine de gánsteres americano, con un Martin Scorsese cuyo talento brilla, si no en su máximo nivel, sí en un nivel bueno, razonablemente bueno, pues la verdad es que cuando te pones delante de la pantalla, todo el tiempo lo pasas pegado a la butaca sin moverte. Quizá luego, pensando bien la cosa, veas las grietas que la obra tiene.

Socorsese es además un experto en contar historias urbanas, más si son de mafiosos, sicarios y otra fauna similar; excediéndose con la violencia, pero bueno, son criminales y no angelitos los protagonistas.

Yo sé que Boyero suele ir a contracorriente e incluso puede parecer irreverente con títulos como este, aparentemente consagrados. Pero la verdad, no quedo muy lejos de él cuando en su momento escribió de esta cinta: “Mi desencanto es grande. Me parece liosa, fría, ninguno de sus personajes consigue hipnotizarme, no aguanto a Nicholson“.

Como decía al principio, cuando vi esta película hace años, me pareció bastante buena, pero creo que ha envejecido regular, dejando al descubierto fisuras y “peros” que no son baladíes. Me parece que no hay que dejarse seducir tan gratuitamente por los apellidos de directores o actores, y ver el conjunto, la gestalten (forma) global, el olor que desprende para quien la ve, conducirse por la intuición, que es también importante. Entonces, su tufo, su forma de conjunto y lo que me inspira es darle un notable raspado, siendo generoso. Nunca daría a este film de siete para arriba, aunque algunos digan lo mayor, lo más excelso y lo más elevado de él. “Ca uno es ca uno y tiene sus caunás”. O sea, hay gente “pa tó”. O sea, que todos somos hijos de nuestro padre y de nuestra madre, que somos diferentes. Hoy me ha tocado a mí, y digo lo que pienso sobre esta película tan admirada por la generalidad de los amigos críticos y cinéfilos, a los cuales respeto… aunque no coincidamos.

Recomiendo esta película, pero sin alharaca ni gran entusiasmo.

Tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=auYbpnEwBBg.

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