Image Image Image Image Image Image Image Image Image

El Canon: Hace 50 años, en julio de 1967, se estrenó “La chinoise”

Por Gerardo Gonzalo

Hace 50 años, concretamente en julio de 1967 se estrenó, en el marco del festival de Avignon la película de Jean Luc Godard La Chinoise.

Realmente, en este periplo por la cartelera mensual de estrenos de hace 50 años, julio de 1967 podríamos considerarlo como un mes bastante flojo, con lo cual ya estoy desmereciendo en cierta medida a esta película en concreto, dado que no creo que ocupe ningún puesto de honor en ningún pódium de grandes películas de todos los tiempos, y ni tan siquiera creo que sea una de las mejores películas de Jean Luc Godard, que sólo ese año estreno otras 4 películas que contaron con su participación. Pero no obstante hay dos cuestiones de gran importancia que si considero que hacen pertinente poder detenernos en esta película.

Por un lado, no es habitual que al rememorar una película que cumple 50 años, su director esté vivo, y casi en activo, (apenas han pasado 3 años de su último film), un director historia viva del cine, y que sin caer en exageración alguna, creo que podemos atribuirle el mérito de haber reinventado el cine a partir de un determinado momento. Aquí podríamos discutir si lo cambió a mejor o a peor, y si su indiscutible influencia desde que estrenó en 1960 “Al final de la escapada”, relanzó el cine o marco el inició su decadencia. Opiniones habrá, y un mayor espacio requerirá una discusión de estas características, pero lo que nunca podrá soslayarse es la descomunal influencia de un autor tan controvertido y como Godard.

la-chinoise-2

Por otro lado, está el interesante debate que puede suscitar un film tan inclasificable como La chinoise, un film autodenominado en la propia película como “en construcción”. Tengo que avisar antes de nada que quien se adentre en el visionado de esta película, no va a encontrar tanto una historia o argumento al uso, como la pulsión de un determinado momento histórico en el que la lucha ideológica entre el capitalismo y el marxismo leninismo, y entre este y sus diferentes versiones (soviética, china y europea), era un debate tan vivo como radicalizado en los 60, sobre todo entre la juventud, que además no paraba de asistir a un fondo constante de imágenes terroríficas de la guerra de Vietnam, telón de fondo y actor relevante en ese momento de ebullición.

El film, partiendo de una estética colorista, y por qué no decirlo, audaz, y algo pop, nos muestra a unos jóvenes en el interior de una vivienda debatiendo sobre el marxismo leninismo, discutiendo entre ellos, dando conferencias en el salón de la casa ,lanzando soflamas, con el libro rojo de Mao por todas partes, etc etc, visto hoy resulta tan conmovedor, como anacrónico, tan pedante como enternecedor, tan surrealista ahora, como lleno de sentido en los 60…., y es que más que una película, lo que aquí tenemos es la pulsión de un tiempo determinado donde el fin de la historia (en lo que a Fukuyama se refiere) aun no había llegado, y donde lo carente de sentido desde el prisma actual, era lo que en los 60 dotaba a la intrínseca rebeldía juvenil de todo su sentido.

Al final la toma de postura que el film parece pretender transmitir, es que el marxismo leninismo auténtico es el de la China de Mao, frente a una URSS complaciente, y un comunismo europeo inofensivo, y que si EEUU ha dirigido sus miradas a Vietnam, es porque es esta forma del comunismo la más peligrosa para la supremacía capitalista.

No obstante, tras una sucesión interminable de alegatos y discursos, en la parte final, y ante la amenaza de estos jóvenes de pasar de la teoría a los hechos e iniciar una revolución que necesariamente incluya la violencia, Godard parece mesurar su actitud, y al igual que en “Vivir su vida” con Brice Parain, aquí da voz a otro filósofo de verdad, Francis Jeanson, que intenta en el vagón de un tren, hacer recapacitar a tan fervorosa juventud de que sus métodos revolucionarios no son quizás los más idóneos, vaciando un poco todo el anterior mensaje, y desvistiendo sus argumentos evidenciando la inmadurez de los mismos.

Interesante, pulsión de un determinado momento, original, a veces transgresoras, otras infantil, no esperéis buscar valores cinematográficos en un film que no pretende contar una historia, sino lanzar un mensaje, más que cine, un panfleto.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario