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Drama bélico malo

Por Enrique Fernández Lópiz

Un veterano y reconocido general y  héroe de guerra, Irwin (Robert Redford), ha sido degradado por un Consejo de Guerra y cumple condena en una prisión militar a la que se conoce como La fortaleza. Por su fama y su talante pronto será el foco de atención de los severos castigos y el mal trato de parte del alcaide, el coronel Winter (James Gandolfini), un hombre dictador y errático que siente que le escuece un gran sentimiento de inferioridad ante el carisma que Irwin tiene con los reclusos.

La última fortaleza es una película dirigida sin mucho acierto por Rod Lurie, cuenta con un guión pretencioso pero deslavazado y con grandes defectos argumentales de David Scarpa y Graham Yost, adaptación de la historia del conocido guionista norteamericano David Scarpa: The Last Castle. Música de Jerry Goldsmith y fotografía correcta de Shelly Johnson.

El reparto podría decirse que es de los buenos, aunque el elenco se desaprovecha por la mala gestión de director y guionistas. Así, tenemos principalmente a un maduro Robert Redford que hace lo que puede aunque no sea mucho; y le acompañan el tirano James Gandolfini (mal), Mark Rufalo (correcto), Clifton Collins Jr., Steve Burton, Brian Goodman, Paul Calderon, Frank Miltary, Michael Irby, Samuel Ball, Jeremy Childs, George W. Scott y Robin Wright. Como dice Puig: Un potente conjunto de estrellas malgastado en un drama sobrecalentado. […] Lástima que la película no saque ventaja de la experiencia  Redford. A cambio, nos golpea en la cabeza con el simbolismo.”

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Yo no sabría explicar bien la mala sensación que tuve de ver este film en el que Robert Redford, ya con cierta edad, tiene arrestos para sacar músculo y tirar de andrógenos y esteroides y hacerse el joven forzudo afrontando pruebas agotadoras que dan todo un ejemplo a la tropa encarcelada en La fortaleza. Algo que no pega ni con cola en un penal militar mínimamente serio.

Tampoco me encaja que James Gandolfini interprete a un militar tan errático y diablo, tanto y tan ridículo que no es nada creíble. Y para colmo, como un niño comido por los celos y el complejo de inferioridad.

Y además, es una película justamente lo contrario de lo que es mi parecer ideológico, o sea, es violenta y militarista, donde se alzaprima al estamento castrense como salvador y herramienta social para hacer justicia y desfacer entuertos y castigar agravios que se decía El Quijote (“… y yo, que nací en el mundo para deshacer semejantes agravios, no consentiré que un solo paso adelante pase sin darle la deseada libertad que merece”. (Cervantes, El Quijote, Cap. LII)

Y además es pesada, muy larga (131 minutos), un decepcionante drama carcelario que da tumbos entre su apuesta artística y política, a cual más irregular.

En resolución, Rod Lurie y Scarpa fundamentalmente, han construido una pretendida tragedia bélica donde se involucra el liderazgo, pero que no deja de ser una historia de rabietas personales entre mandos y una pobre lucha de egos enfrentados de la manera más estúpida imaginable. El enfrentamiento entre Robert Redford y el patético Gandolfini está lleno de carencias y hace aguas por doquier. De manera que para mi modo de ver es una película de tinte estúpido e incluso es miserable en sus planteamientos, alargada inútilmente, con una nefasta pero mala propaganda política y fullera y falsa hasta el límite.

Mi consejo sobre el film: húyele.

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=01KbYVJ3mBE.

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Comentarios

  1. JOSE PIRIS BAENA

    ¿Podría ser esta película un intento de remake fallido de la genial Brubaker?

    • Enrique Fernández Lópiz

      BNo, en Brubaker Redford es un topo en una cárcel donde constata que allí hay mucha corrupción y pillaje. Esa es mejor, con una nominación incluso al Oscar al mejor guión. Gracias por tus comentarios. Saludos

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