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Dos cabezas de manada, DiCaprio y Scorsese

Por Miguel Ávalos

Martin Scorsese lo ha vuelto a lograr. Dicen que el artista recibe el soplo del genio tan sólo una vez en la vida y crea su obra maestra o, en este caso, la dirige. Esa frase no va con él, quien hace tiempo que logró la etiqueta de atemporal. Uno de los Nuestros fue la primera película que consiguió obtener semejante nivel de reconocimiento y eso que hay más filmes bajo su dirección con notas altísimas, pero fue ésta la que ascendió a dicho Olimpo. La maestría y la exquisitez con la que se nos contaba una historia relacionada con la mafia caló bien hondo en la espectadora y el espectador. La profundidad de su argumento, el trabajo técnico y artístico, su banda sonora, en definitiva, su conjunto, dieron como resultado una película de 10. Cuando parecía que ese listón era imposible ni siquiera igualar, se presentó en la gran pantalla Infiltrados, de temática muy parecida, pero con diferencias claras en su argumento. Aquella esencia que acompañó a Uno de los Nuestros, volvió a aparecer una vez más para crear otra obra maestra del thriller. Y van 2.

Sin embargo, de entre los muchos directores que pueblan Hollywood, hay unos pocos, de esos que sólo se pueden contar con los dedos de una mano, que tienen un don, la magia de su parte. Llámenlo si quieren talento innato. Martin Scorsese, quien ya no necesita presentación, forma parte de esa lista selecta; es uno de esos directores capaces de hacer que bajo su batuta nazca otra obra maestra más. Así ha ocurrido. Van 3. La última película que se ha sumado a Uno de los nuestros e Infiltrados ha sido El Lobo de Wall Street. Curiosamente esta película, si bien trata de asuntos ilegales en buena parte, se aleja del clásico argumento al que el director está acostumbrado y, aun así, esa profundidad, esa dedicación, esa maestría y delicatessen que sólo se aprecian en 2 o 3 películas de cada 10, se encuentra presente y/o “vivita y coleando” desde el primer segundo del metraje hasta el último.

El Lobo de Wall Street te cala muy hondo, hondísimo, ¿por qué? Por todo, así de simple. Te cala por ese guión tan soberbio de Terence Winter, no hay ni una, ni una sola frase que no sea la leche. No es que los diálogos sean buenos, notables o de esos que dices «bueno no está nada mal, pero yo no lo hubiese dicho así.» Sencillamente te preguntas cómo es posible que se haya escrito un guión tan perfecto. Te cala por esa grandísima banda sonora de Don Howard Shore, todo un maestro cuya música acompaña y redondea la película de principio a fin, algo sagrado para todo film de este nivel ya que hace que suban los decibelios. Te cala por esa fotografía de Rodrigo Prieto y por ese montaje de Thelma Schoonmaker, pues cuando las imágenes y secuencias que ves en pantalla te atrapan y te dejas llevar, es cuando más puedes percibir esta clase de trabajos y comprender en más de un sentido cuan fenomenal están hechos. Te cala por ese maestro de la dirección llamado Martin Scorsese, esa leyenda viva que ya ha manejado el timón en tres obras maestras y que en cualquier año de estos lo manejará en una cuarta. Apuesto a su favor. Finalmente te cala por ese reparto tan espectacular del cual podría pasarme 2.000 párrafos diciendo lo fenomenalmente bien que están, pues cada miembro ha hecho que su personaje tenga un carisma que no se puede apreciar siempre, pero lo resumiré diciendo que hasta el actor y la actriz que menos frases tienen están de puta madre.

Pocas, muy pocas películas han logrado ese efecto y es otro motivo más para elevar al Olimpo del Séptimo Arte a El Lobo de Wall Street. Un mejunje espectacular de drama y comedia en el que puedes enmudecer con las secuencias más crudas y partirte de risa con las muchas escenas cómicas que ofrece.

Todas/todos lo han conseguido. Martin Scorsese lo ha conseguido. Este último por tercera vez.

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¿Y Leonardo DiCaprio? ¿Qué hay que decir del actual fetiche de Martin Scorsese? Hace mucho que nos dejó claro lo gran actor que es, ¿cierto? La cuenta de las veces que ha demostrado su talento se está empezando a perder. Ahora que, lo que ha logrado “el lobo de Wall Street” en esta última demostración es para que baje Dios y lo vea. No sé si con lo que voy a decir a continuación la gente compartirá mi opinión, discrepará por completo o se mantendrá en un “no sé/no contesto” a causa del actor del que hablo. Sin embargo, aquí va mi veredicto: Leonardo DiCaprio ha realizado el mejor y más completo papel de su carrera hasta la fecha. Sí, hablamos de DiCaprio, lo tengo muy presente, pero por mi parte ahí queda eso.

Su Jordan Belfort es perfecto. Un tío alegre, borracho, colocado, eufórico, ligón, vacilón, astuto, presumido, furioso e incluso maltratador. Cualidades que DiCaprio logra expresar delante de la cámara con plena credibilidad. Todas por igual, con la misma dedicación, hasta el punto de que, cuando está de lleno en cualquiera de ellas, te olvidas por completo de que existen las otras. Cada una tiene su sitio y momento, ese es el gran punto de este personaje con el que DiCaprio ha llegado al cielo del cine. Ese joven bróker con un talento especial que se labra toda una carrera en la que sus inversiones suben como la espuma y viaja en una espiral ascendente de la que no quiere bajarse. Tiene tanto dinero que hasta llena papeleras con él, tiene tanta fama que el número de fiestas que organiza se pierde (así como las invitadas/los invitados), es tan Don Juan que acaba casándose con la chica más guapa de Nueva York y acostándose con un número indeterminado de amantes. Sin embargo, en esa clase de glorias siempre hay lados oscuros. Su mujer va descubriendo los líos que tiene, el tomar tanta droga le acaba pasando factura, sus principales socios no son precisamente lumbreras y la ilegalidad de su trabajo acaba por hacer que el FBI lo rastree. ¿Qué es mejor seguir hasta el final o retirarse cuando aún se tiene las de ganar?

Soy muy consciente de que hay otras películas en las que sus actores principales han hecho unos trabajos impresionantes, nada fáciles de lograr y que tienen tablas para poder adquirir la estatuilla. Aun con todo, me pongo totalmente a favor de DiCaprio este año y afirmo que, a buen seguro, su personaje es el más completo de todos y el que no aparezca en un drama que te haga llorar no es excusa para negarle lo que en mi opinión se merece. El problema es que parece que a los americanos no les va la moderación en estos casos. O disfrutan a tope con género de violencia, e incluso gore, o bien quedan tan conmovidos por historias dramáticas que obvian lo restante. Sea como fuere, cada cual puede opinar y un servidor lo tiene bastante claro. Si Leonardo DiCaprio no gana el Oscar es un sacrilegio.

CONCLUSIÓN

Hace mucho tiempo que el talento de Leonardo DiCaprio como actor dejó de ser noticia. No digamos nada en referencia al tiempo que ha pasado si nos referimos a Martin Scorsese como director. Ahora que, esto es precisamente lo bueno que tiene el estar al pie del cañón en Hollywood. En cualquier momento puede surgir una oportunidad ideal para realizar un trabajo que deje huella, una huella que no hayan dejado la mayor parte de los demás trabajos, aunque te los hayan reconocido. Scorsese lleva más tiempo y como director ha logrado ascender al paraíso por vez tercera. En caso de DiCaprio, quien ha realizado trabajos sobresalientes delante de la cámara en estas dos últimas décadas, este ha sido sin duda alguna su personaje más lucido y completo, el que más características y atributos ha reunido. Es por eso que, sin desmerecer en absoluto otros magníficos trabajos suyos como Gangs of New York o Infiltrados, considero que ha logrado ascender a dicho paraíso por vez primera. Todo gracias a El Lobo de Wall Street, un film sencillamente perfecto en todo; una de esas películas selectas que te deja preso en la butaca por su esencia, por su magia, por su arte. Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio son lobos, cabezas de manada y quienes ostentan esos títulos deben ostentar su debido reconocimiento, el Oscar. De igual manera, El Lobo de Wall Street debe ostentar su merecido número. El 10.

Comentarios

  1. Aralan

    Sensaciones sobre El lobo de Wall Street.

    Cronológica: le sobra una hora. Dura tres. A la hora y media, me planteé levantarme y hacer mejores cosas.

    Existencial: irrelevante. El que es así, seguirá siéndolo. Di Caprio será su héroe. Y querrá imitarlo. El que no lo es, nunca lo será. No aporta nada.

    De deja vù: me parece haber visto las mismas escenas varias veces en la misma película. Ninguna aportaba nada novedoso que no hubiera hecho la anterior.

    De extrañeza: para qué una presentación de la psicología del personaje en off si luego reiteran esa misma idea… varias veces.

    De regurgitación: sensación de repetición de diálogos intrascendentes e innecesarios que ni dibujan mejor a los personajes ni añaden nueva psicología a los mismos. Parecía estar mascando la misma línea de guion una y otra vez subida desde mi segundo estómago y ninguna de ellas me sabía a nada.

    Actoral: bien DiCaprio. No mejor que el prota de 12 años de esclavitud. ¡Ni mucho menos!

    De alivio: por no haber pagado por verla.

    De pesar: por haber pasado tres interminables horas viéndola.

    Pedagógica: he de recordar que el espectador tiene derechos. Uno es el de no tener porqué seguir viendo una película que no termina de emocionar y que repite más que el ajo.

    Amnésica: estoy empezando olvidarla desde ahora mismo.

  2. Miguel Ávalos

    Saludos Aralan. Gracias por comentar antes que nada.

    Un comentario el tuyo total y absolutamente respetable, con el cual sin embargo discrepo.

    Esta película me parece algo maestro y la interpretación de DiCaprio la mejor de toda su vida, pues tiene el papel más completo de los de su carrera. No deja de ser mi opinión, pero ahí queda. En cuanto al Oscar, no tengo dudas, para mi el 2014 tiene que ser su año.

    Un colega mío, por poner un ejemplo, me dijo que Christian Bale tenía en La Gran Estafa Americana un papel mejor que el de DiCaprio. Fui a ver la peli para ver si yo también opinaba de esa manera. En absoluto. Bale hace hace un trabajo sobresaliente, pero creo que a la altura de DiCaprio no esta.

    ¿Que quiero decir con esto? No dudo que el Actor de 12 Años de Esclavitud haga un papelazo, pero a buen seguro no será tan completo como el de DiCaprio, que tiene un montón de registros y a cada cual más tremendo. Repito que solo es mi opinión, habrá gente de mi parte y gente que no este de acuerdo conmigo, pero yo este año defiendo a muerte a DiCaprio y creo que el Oscar al mejor prota debe ser suyo y de nadie más. Lo mismo opino al hablar de Jennifer Lawrence en el Oscar a mejor actriz de reparto.

    Un saludo y gracias por comentar.

  3. Aralan

    Hola, Miguel. Y gracias a ti por contestar, claro.

    Yo creo que el mejor papel de Di Caprio fue en ¿A quién ama Gilbert Grape? En esta, me parece que sus registros geniales se reduce a dos: cuando está desaforado (que son las tres cuartas partes de la película) y cuando está colocado (el otro cuarto, especialmente la escena en la que se arrastra hacia su Lamborghini). Quitando eso, y en repetir las mismas expresiones (en esta película, ‘fuck’ -junto con Infiltrados- bate el récord de pronunciación en un metraje) orales y faciales, no le veo mucha más versatilidad. Sí la tiene C. Ejiofor en 12 años. Solo con la escena de primer plano en un pseudo contrapicado de veinte segundos en la que no habla, no mueve el cuerpo y solo con el rostro dice todo (esperanza, dolor, el futuro, incomprensión…), solo con eso, ya ha demostrado todo. Su escena de reencuentro con la familia, cuando golea a su compañera…me parece mucho más versátil.

    Pero, como dices, cuestión de gustos. A mí, como digo, me es innecesario una intro en off del personaje si luego no hacen más que recalcarla. O sobra el off o sobran escenas, pero repetir dos y cinco veces lo mismo de dos maneras distintas no viene a cuento. No necesito siete conversaciones estúpidas para mostrarme la estupidez de los personajes; con una o dos, me vale. Porque las otras cinco inciden en lo mismo: son todos estúpidos menos Di Caprio. No necesito tanta carnaza para demostrarme que estaban de bacanales todo el santo día. Con dos o tres, hubiera bastado. No necesito siete escenas de drogatas cuando con dos o tres hubiera bastado. Y luego, que me cuente la historia. Y con eso, nos ahorramos una hora de metraje.

    La tachan de excesiva. Yo la tacho de repetitiva. De innecesariamente repetitiva.

    Saludos, Miguel

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