Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Documental biográfico de gran interés

Por Enrique Fernández Lópiz

Tenemos la suerte de que Bausan Films se haya avenido a promover este documental. Se trata de Hi Mr. Gehry, I´m Marc from Arenys y nos coloca ante el perfil psicológico, propio de un emprendedor audaz. Marc Roig es un empresario catalán “perseverante”, lo cual dicen las monjas de clausura es el principio básico del éxito (en su caso espiritual). No es un empresario común, de haber sido así, ni la historia de la que trata el documental ni el propio documental, tal vez se hubieran realizado.

Roig, un emprendedor de 39 años, joven pues, es de ascendencia social humilde, de familia de trabajadora de clase baja de Arenys de Munt (Barcelona). De niño, concretamente con catorce años, Roig abandonó la escuela y se dedicó a trabajar en un taller de marcos de su pueblo natal. Con el tiempo se emancipó, montó su propio negocio y ha logrado consolidarlo y hacerlo próspero. Después de un cuarto de siglo, Marc ha levantado tres empresas relacionadas con la decoración de tiendas y espacios de moda, lo cual amén de los marcos, hace que su facturación alcance grandes sumas de dinero, pero también de puestos de empleo y otros beneficios para su ciudad.

Pero este documental, además del negocio de Roig o de sus ambiciones económicas, versa de otro emprendimiento ambicioso que decide acometer y que según él sería el proyecto más ambicioso de su vida. En este documento vemos paso a paso, y con el carácter y la solidez de un personaje energético, pertinaz y con los objetivos claros, su pretensión de que uno de los grandes arquitectos actuales, Frank Gehry (“el arquitecto tope de gama”, como lo califica Roig), se encargue de proyectar su espacio de trabajo en plena Rambla de Arenys de Munt. La cuestión de esa tenaz meta nos habla de alguien que no se rinde, que persigue lo que quiere, que no acepta un “no” por respuesta así como así. Toda una metáfora de la capacidad humana para alcanzar cotas difíciles, pero no imposibles. Y curioso documental que relacional a uno de los grandes arquitectos de la contemporaneidad con este sorprendente empresario catalán.

El documental ha sido por realizado y editado por Román Parrado, con guión y documentación de David Fernández de Castro; ambos conducen con solvencia y dinamismo esta insólita historia cuya voluntad se pone al servicio de centrar sin desenfoque al extraordinario y brioso Marc Roig. Producción de Loris Omedes, dirección financiera Ingrid Fernández, sonido directo Anna Harrington, diseño de sonido y mezclas Albert Manera y El Camaleón Sonido, dirección de producción Enric Jorba, ayudante de producción Luis Armenteros, maquillaje Sita Merino y vestuario de Toni Allende, por mencionar los principales artífices del documental.

Estamos ante un monólogo, el de Roig, que tal vez por sus emprendimientos en el mundo del marco, sabe muy bien como enmarcarse él mismo, protagonista principalísimo, sin desvariar el enfoque, para hablarnos de su propósito, tal que Frank Gehry le construya el edificio emblemático de su empresa en su pueblo natal. Quiero aquí destacar la excelente banda musical que va al hilo de las emociones de los diferentes episodios, que incluye tonadas operísticas, jazz y variada instrumentación.

Hay escenas a todo gas, a cámara rápida, que califican el ímpetu y el vértigo hacedor de Roig, su vehemente tono y fuerza cuando habla, sus ojos fijos en el objetivo, todo hace que yo que la he visto de principio a fin, haya quedado prendado por el documento y por el personaje. Bonitos y elegantes escenarios de barco y mar versus una pobre casa, la suya de infancia donde relata su historia y de su familia, sus padres y hermanos, y sus avispados ojos que son los que consiguieron salir de la pobreza y danzar con dinamismo hacia sus sueños, lo cual que él mismo admite, “no es fácil”. Por eso, este documental es también una apología del esfuerzo y la creatividad, un vídeo anti-facilitación, la facilitación que tanto se lleva ahora entre la juventud.

Y siempre “enmarcado”, repasa igualmente la escuela, su darse cuenta de que aquello no era lo suyo, que no apreciaba avances en esa época, sus a veces desalientos, aquel tiempo infantil de cartera al hombro; pero Roig necesitaba respirar, salir al mundo exterior, volar.

himrgehryimmarcfromarenys2

Y cómo no: ¡sus devaneos con el cine! El cine, cuando al cine iba todo el pueblo; y cómo el documental ilustra estos episodios con escenas de películas en blanco y negro, de época. Al hilo de estas secuencias hace un cruce y a la vez establece un paralelismo entre un accidente automovilístico filmado en una de esas películas americanas de la época, y otro accidente real en moto sufrido por el personaje Roig, que rememora este trauma a todo nivel, padecido en sus propias carnes y en su espíritu. Al hilo nos relata su experiencia en estado de semiinconsciencia, como muerto, cómo le miraba la gente que se agolpaba a su alrededor: ¡todo con un excelente montaje! Y a la vez una realidad que marcó a este empresario que vio la muerte con el rabillo del ojo.

El accidente, como digo, marcó la vida de Roig y tuvo entonces la oportunidad de ver un programa en TV donde se valoraba el trabajo de vendedor, como algo propio para personas que desean escribir su destino en libertad, y que a la vez requiere trabajo y persistencia.

Y de ahí a sus encuentros con gente del comercio, del vendedor puerta a puerta, de ayudar al comprador a comprar, de la importancia de que el comprador quede satisfecho (más que la cantidad que compre), de cómo el vendedor está al servicio de nuestra economía, cómo el vendedor ha de ajustarse siempre al comprador, todo con documentos de época. Y a continuación, Roig diciendo cuánto aprendió en aquellos entonces de casi adolescencia.

Luego Roig nos presenta sus afamados y bellos marcos artesanales, y dentro de ellos sus recuerdos de trabajo y más trabajo por cuenta ajena hasta que ¡remonta el vuelo siempre hacia lo alto y con la inquietud de establecerse por su cuenta!

Roig continúa hablando con su ímpetu y ánimo, mientras primerísimos planos de un grifo, crema de afeitar, una cafetera, etc., nos van dando una idea de su vida cotidiana y de su vida de comercial al salir contento de su casa con el muestrario, su automóvil utilitario, su teléfono móvil, sus sueños, y su vocación. Marcos, muchos marcos. Roig mirando a la cara con los ojos bien abierto mientras vemos imágenes de cine antiguo dentro de esos mismos marcos que hicieron a Roig, en sus palabras, el “amo”. Música y bailes sesenteros… ¡y la boda, su boda! De película todo, sin duda, pero el documento nos mantiene fascinados por la alegría y las ganas del joven emprendedor.

La búsqueda de un hijo, el final feliz de la progenie y… por fin una nueva etapa: ¡la consolidación de su nueva y propia empresa! Todo de la nada, y a hacer una cartera de clientes, a producir, “muy duro” dice Roig.

Y ahora hay que arrancar, mirar, investigar a Dutti, Mango, la moda toda y el natural cambio -¡por qué no! De ahí al contacto con los grandes, Roig asombrado, como que viera una película, con gente educada y bien vestida, su primera reunión de alto standing y miles de cuadros, unos pedidos para trabajar sin descanso y echándose el mundo por montera.

Roig en la oficina, en el taller, incluso en la discoteca, incansable. Y a continuación: ¡money! A divertirse, a disfrutar… pero eso no tenía sentido para él, no se sentía bien: ¡correcto! ¡Prau! ¡Basta! No más beber o danzar, no más chalet o piscina.

Ahora viene la Rioja, pues sube el posibilismo empresarial cuando el pintoresco personaje Roig se pasea por las bodegas del Marqués de Riscal, donde le alcanzó el flechazo del estilo Gehry, el flechazo Frank Gehry.

De ahí a la búsqueda y captura de Frank Gehry: “Dear Mr. Gehry”, le escribe. La ansiedad, la imperiosa necesidad de una respuesta.

El viaje. La experiencia americana, las limusinas, los edificios neoyorquinos, el paisaje urbano desde las terrazas, energía positiva y de nuevo audacia. Gran coche, exultación, nervios, ensayando el inglés por el camino, se atropella, ensaya una y cien veces (Hi Mr. Gehry, i’m Marc from Arenys), llora, baja del auto y se aproxima a las oficinas de Gehry, la música sube el tono de tensión, la secretaria lo conduce por pasillos inopinados y allí está Roig, sentado, esperando entre extraños muebles de diseño, y aparece un hombre mayor informalmente vestido, es por fin ¡el encuentro con Gehry!

En la actualidad Marc Roig sigue manteniendo conversaciones con Mark Gehry para conseguir que Arenys de Munt tenga un edificio proyectado por él.

Acabaré diciendo que me ha parecido un excelente vídeo documental, yo diría autobiográfico de Marc Roig, un hombre valiente que ha querido mostrarnos quién es, desde el pretexto de su monomanía con Gehry, lo cual que me parece muy bien.

Yo creo que cuando alguien quiere conocer los avatares de la vida y cómo la gente es, en este caso Roig con su singularidad, hay que hacerlo desde una perspectiva biográfica. La originalidad de este documento es haber realizado una aproximación al estudio de la acción del personaje Roig, a través de su forma de narración (biográfica), lo que hace posible cierto proceso de interpretación de su vida propiamente dicha. Una aproximación en términos psicológicos, del proceso de construcción de una versión longitudinal del Yo del personaje, un individuo con ambiciones, inquietudes curiosidad, inteligencia, y cómo pone todo eso al servicio del emprendimiento.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Comentarios

  1. Montse Terradas

    Per moooolts anys. Moltes Felicitats.
    Montse Terradas

  2. Enrique Fernández Lópiz

    Si va dirigido a mí, muchas gracias e igualmente. Me agradó mucho comentar este documental Saludos y felicidades para estas fiestas. Enrique Fdez. Lópiz

Escribe un comentario

Cancel reply