Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Dejarse abrazar

Por Viktor Lyon Defeis

Al poco de cumplir los 17 años viví anclado a Rewind (Nicolás Muñoz, 1999) durante algún tiempo. Hasta ese momento mi experiencia con el cine español era prácticamente nula, testimonial, como esos carteles pegados a las farolas o a las marquesinas del autobús, que sabes de sobra que existen, que están ahí, pero que no le prestas ni la más mínima atención. A veces hay uno mas grande o mas colorido que destaca sobre el resto y por curiosidad te acercas a ver, pero al momento lo desechas, “¿clases de chino? (¿cine español?), deben estar de broma…”.

Creo que fue en el Canal + de antaño cuando, un día por casualidad, tirado en el sofá de casa de mis padres, haciendo zapping con más pena que gloria di con una película que estaba empezando, era española y por tanto significaba para mi tan mala señal como un crucifijo invertido, ¿pero que opción me quedaba?, no había muchas más y levantarse de donde estaba no era una de ellas. Así que me dejé abrazar por la imagen de María Adánez (siempre ha tenido cierto encanto y en aquella época más) y esas rastas negras de Daniel Guzmán que estaban en ese momento en la pantalla de la televisión. No tenía buena pinta, incluso parecía un poco cutre todo (como el cine hecho aquí en general, pensaba), seguro que hecha con poco o menos que poco de presupuesto, pero era interesante ver dónde me podía llevar aquello. Y si salía mal, siempre había tiempo para cerrar los ojos y olvidarme.

El caso es que a medida que el metraje iba avanzando me fui entusiasmando más y más con la película. Ha pasado tiempo, pero recuerdo que no paraba de reírme con ella, pero reírme de verdad, juraría que alguna lágrima divertida asomó en un momento dado al exterior. Además me resultó curioso que todo se desarrollara en un mismo sitio cerrado (un piso) cosa que no había visto nunca, que no hubiera demasiados personajes y que, aunque surrealista total, el argumento me resultara muy entretenido. Al final, cuando por fin terminó me sorprendí de seguir con los ojos mas abiertos que al principio, de habérmelo pasado tan bien y de que todo hubiera sido gracias a una película española y de tan bajo presupuesto.

rewind2

Después de aquello recuerdo haberla visto repetida a los pocos días en diferente horario (también en el plus) y un par de veces mas a lo largo de todos estos años (ya la perdí la pista hace tiempo, la última vez fue en una de las cadenas públicas hace ya unos cuantos años, y por casualidad). Pero fue aquel día y en ese mismo momento viendo los títulos de crédito cuando firmé un acuerdo con el cine español en general, por el cual nunca daría por supuesto nada en relación a nuestro cine, a nuestros directores y a nuestros actores, hasta haberlo visto con mis propios ojos. Entendí que era lo justo. Y ese acuerdo aún está vigente a día de hoy.

Visto con perspectiva la película seguro que no ha envejecido nada bien. Apuesto que la crítica en su momento no sería tan benévola como yo lo fui. Y que sus actores no ganarían muchos premios por su interpretación en ella, cosa que desconozco. Pero eso no fue, ni es, lo que la hace tan especial para mí. Lo que le da esa condición es el hecho de haberme regalado la llave para abrir la puerta de todas esas películas españolas que han venido detrás y que me han hecho disfrutar tanto como lo hizo ella. Rewind me dio la oportunidad de descubrir todo el cine español que he visto desde aquel lejano día hasta hoy (en el que ha habido muchas alegrías y muchas decepciones, todo sea dicho) pero, sobre todo y más importante, me enseñó a respetarlo muchísimo. Y por eso nunca se me han ido del recuerdo, ni María Adánez ni las rastas negras de Guzmán. Y nunca lo harán.

Muchas veces cuando estamos en casa intentando decidir en qué canal nos vamos a detener para ver una película u otra o cuando estamos mirando los carteles impresos antes de sacar nuestra entrada (indecisos la mayoría de nosotros por ir a la aventura al cine) es difícil decantarse por una película española frente a una superproducción americana, sí, es difícil (ahí están las recaudaciones, salvo excepciones) y más si piensas como yo pensaba en aquel momento. Pero a veces, en la mayoría de los casos, tan sólo se trata de dejarse abrazar por alguna de ellas, porque quizás esa pequeña oportunidad llegue a sorprenderte tanto como para abrir mucho más tu mente. Exactamente, pero exactamente igual, a como me ocurrió a mí aquel día, hace 13 años, tumbado el sofá de casa de mis padres.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Comentarios

  1. Sara Márquez

    “Rewind” es una película que tenía olvidada, pero que en su momento me ocurrió con ella algo parecido a tu experiencia. Parece que siempre hay un lugar para la sorpresa…..también ese cajón lleno de cosas tan distintas llamado cine español.

  2. ALFREDO FERNANDEZ

    El cine español, por regla general, no es cutre, hay de todo como en botica, grandes películas, grandes directores, grandes actores, bodrios y malos actores, también…..pero esto no es exclusivo de aqui, pasa lo mismo en todos los sitios y el cine americano también tiene sus pestiños inaguantables

  3. Antonio Clemente

    Los noventa fueron una época muy fructífera para el cine español. Amenabar, De la Iglesia, Medem, Calparsoro, Barroso y un largo etcétera sentaron cátedra. Rewind la tenía olvidada pero me recuerda a la época de otra peli española muy divertida, Gente Pez.

Escribe un comentario