Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Cuentos de la luna pálida de agosto

Por Jose Luis Ferreirós

« (…) Oye uno entre tanto cómo en torno suyo circula ruidosamente la muchedumbre en un torbellino de vida, ve y oye cómo vive la gente, cómo vive despierta, se da cuenta de que para ella la vida no es una cosa de encargo, (…) mientras que la fantasía es asustadiza, triste y monótona hasta la trivialidad, esclava de la sombra, de la idea, esclava de la primera nube que de pronto cubre al sol y siembra la congoja en el corazón (…)» Fiódor Dostoyevski (Noches Blancas).

Al igual que el aludido fragmento del autor ruso, Ugetsu monogatari es (además de una evidente muestra del mejor cine visual y narrativo) un film versado en el cual su exhibición de la fábula y la realidad consigue un ambiente excesivamente tonal y donde la ensoñación torna a simpatizar con la idiosincrasia terrenal, todo ello acompañado de algunos de los mejores planos generales que recuerdo. Asimismo, “esa fantasía asustadiza, triste y monótona” concerniente a Dostoyevski, se manifiesta aquí con una absoluta y genuina libertad, en blanco y negro, y bajo sombras más engorrosas que la muerte. Cocinada a fuego lento, y a mayores, tratando la vida de una forma magistral; una vida cambiante, renovada por cada decisión que acapara y con un final para la reflexión, para el conocimiento de lo hecho y lo no hecho, de los aciertos y los errores.

cuentos2

Representando también esa fragilidad del ser humano a través del sueño, o la mujer como deseo, Mizoguchi es capaz de integrar una antítesis entre la realidad e irrealidad con una metáfora sublime entre las dos orillas de ese regato cubierto de una calima indefinida, o incluso si me apuras, de la transición y conflicto geográfico entre el campo y la ciudad. Con un “happy end” al estilo occidental, se cierra así una cinta de mensaje-moraleja realmente conseguida, de promesas deterioradas, desdichas infinitas, de la paz y de la guerra.

Pues, al fin, nos toparemos ante una obra muy social con auténtico clamor moralista, apoyada por la turbación especulativa.

Imprescindible. Entre las diez películas de mi vida.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Comentarios

  1. Toni Ruiz

    Vi esta película hace unos meses y aún recuerdo sus mágicas imágenes.

Escribe un comentario