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Comedia-thriller trepidante sobre abuelos en plenitud

Por Enrique Fernández Lópiz

El film debería haberse titulado en español Retirado Extremadamente Peligroso. Pero se tomaron las siglas inglesas y se denominó RED, no “red” de malla de hilos, cuerdas, alambres, fibras, etc., ni “red” de rojo (en inglés), sino RED de Retired Extremely Dangerous. Nunca mejor expresado el título. En su origen esta película fue una historieta de la editorial DC Comics en formato comic-libro, creado por Warren Ellis y Cully Hammer y publicado originalmente por Homage Comics y más tarde redistribuido por WildStorm Studios entre 2003 y 2004. La película, así, está basada en este tebeo.

En la historia hay un cuarteto de lujo y unos adláteres sensacionales. El cuarteto son los agentes especiales Frank (Bruce Willis), Joe (Morgan Freeman), Marvin (John Malkovich) y Victoria (Helen Mirren). Son agentes ya entrados en años, agentes especiales ya retirados, a los que por razones que el film desvelará, la nueva administración de Washington desea ver muertos. Sin duda eran los mejores agentes de la CIA, pero saben cosas que hay que tapar a costa de lo que sea. La historia es frenética, palpitante y fresca.

Robert Schwentke dirige magistralmente y con una enorme audacia esta comedia-thriller en la que apenas hay descanso para el espectador, de manera que no te puedes levantar de la butaca ni un segundo, si no quieres perderte algún dato o alguna escena crucial. El guión de Jon Hoeber y Erich Hoeber, adaptación del cómic de Warren Ellis y Cully Hammer es muy bueno, sin fisuras, diálogos ocurrentes, entramado perfectamente trabado y con secuencias imprevisibles, que es lo que nos mantiene en estado constante de tensión y sorpresa. La música de Christophe Beck es admirable y acompaña a la acción y es muy buena la fotografía de Florian Ballhaus.

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El reparto es de lujo pues además todos los protagonistas están sembrados. Bruce Willis (genial), Morgan Freeman (grande), John Malkovich (de lujo) y Helen Mirren (asombrosamente bella y seductora), con la ayuda de un viejo agente de la KGB interpretado por Brian Cox (brillante) y de una mujer sencilla pero ávida de emociones fuertes encarnada por Mary Louise Parker (bonita y sugerente). Como decía, los ex agentes de la CIA abandonan su aburrida vida de jubilados para enfrentar una confabulación de imprevisible alcance, vinculada a las más altas esferas del poder. Acompañan con igual excelencia Richard Dreyfuss (súper), Rebecca Pingeon, Ernest Borgine (también grande), James Remar y Julian McMahon. Todos, pero todos, la verdad, están de sobresaliente a más. Así, el director Robert Schwenke dispuso de este lujoso conjunto histriónico difícil de repetir.

Entre premios y nominaciones tiene en 2010: Globos de Oro: Nominada a la mejor película comedia/musical. Nominada a Critics’ Choice Awards: Mejor película de acción.

Es sin duda eso, una gran película de acción, brillante en su ejecución y con un gran sentido del humor, un humor brillante y cuidado, a pesar de que el tema no es en absoluto cómico. He aquí una de sus virtudes. Una película en la que se nota el disfrute de quienes la hacen, tanto como el de quienes la vemos. Un film, pues, con encanto.

El film toca el tema de la vejez, capítulo que como saben quienes me leen, es de mi predilección. En esta película, los personajes principales, esos abuelos “retirados extremadamente peligrosos”, constituyen una parodia y a la vez una nota de optimismo en torno a que la vida no se acaba en los cincuenta, ni en los sesenta, ni en los setenta. Los personajes son mayores que se mueven peligrosamente por el filo de la navaja, pero que sobreviven porque la veteranía es experiencia, es sabiduría y pragmatismo; la palabra “sabiduría” viene de “sabor”; el sabio es el que ha saboreado las cosas, o sea, el que las ha experimentado las cosas, y no el que meramente las conoce de oídas o por lecturas. Por eso, en cierto modo, el film refleja a unos abuelos que por haber saboreado por demás su oficio de agentes secretos, pues resulta que se las saben todas y conocen las claves y artilugios para la supervivencia en un contexto persecutorio de gente muy peligrosa que va a por ellos. Sé que algún crítico hace burla de esto que digo, y ha escrito en un tono sarcástico y prejuicioso contra los adultos mayores. Si yo hablara mal de las mujeres me llamarían machista; si lo hiciera de los negros, racista; si de los extranjeros, xenófobo. Pues bien, a quienes hablan mal de las personas por el mero hecho de cumplir años, y se burlan de ellos, se les denomina “viejistas”, el prejuicio más estúpido de todos, pues todos queremos llegar a viejos. Entonces, yo digo que no me gusta nada que hagan chistes baratos sobre la vejez; tal el caso de Cuéllar que hablando de este film ha dejado negro sobre blanco que Willis, Malkovic, Freeman o Helen Mirren “… están ya para papillas y no para jugar a agentes de la CIA corriendo para aquí y para allá con sus piernecitas de alambre cual juveniles gorrioncillos”. Yo le pediría a Cuéllar que por respeto a los mayores, retirara esos comentarios tan peyorativos sobre una edad que no es solo que merece todo el respeto, sino que tiene capacidades que para él quisiera el tal crítico, de ABC para más señas. Entonces, yo comparto más las palabras de Boyero quien al referirse a los personajes habla de: “… gente presuntamente acabada, que retorna con melancolía, sabiduría y éxito a la acción, en nombre de la supervivencia o de una causa noble.” Perfecto, así me gusta. La edad provecta es demostradamente más sólida y supervivencial de lo que suponen muchos.

De otro lado, no quiero obviar que Bruce Willis es un puntal en la película; él conserva y hace gala de ese mohín burlón que enamora. Willis sostiene su carisma y lo acredita con solvencia en el film. O sea, realiza en esta peli uno de sus mejores papeles como duro-tierno y preparado agente incombustible y con gancho.

No digo que sea una de esas grandes películas, pero si un producto encomiable y digno de tener en cuenta, y no merece tanta mala crítica como le hacen. No todo en el cine ha de ser denso o grave, hay igualmente películas como esta que son un gran entretenimiento, una obra ligera y digestiva, simpática, un film a través del cual el alemán Schwentke regala una buena dosis de alegría, desenfado y diversión ¿Alguien da más?

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