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Comedia simpática y mediocre

Por Enrique Fernández Lópiz

En la familia que la película retrata existe la maldición de que el primer matrimonio nunca resulta estable. Es por eso que la protagonista, miembro de la tal familia, decide buscarse un novio al azar, casarse con él, divorciarse y así poderse casar con su novio de siempre, garantizándose así la continuidad en la pareja. El novio que encuentra es Dany Boon con quien inicia un romance de consecuencias imprevisibles.

Se trata de una comedia francesa simpaticona y muy apropiada para el verano. Pero no esperen una gran obra pues la cinta carece de un guión sólido como para tomársela muy en serio cinematográficamente hablando.

La dirección de Pascal Chaumeil en su segundo film es correcta, con un guión amable de Laurent Zeitoun y Yoann Gromb, aceptable música de Klaus Badelt y buena fotografía de Glynn Speeckaert.

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Las interpretaciones de Dany Boom (más o menos) y Diane Kruger (exhibe una inesperada vis cómica) son divertidillas y con química entre ellos, con algunos gags graciosos. Comparten reparto Alice Pol, Robert Plagnol, Jonathan Cohen, Bernardette Le Saché, Etienne Chicot, Laure Calamy y Malonn Lévana. Todos correctos, por no mucho más.

Llévame a la luna permite detectar con mayor claridad ese retrogusto a la screwball comedy, o sea, ese tipo de comedia cuyo nombre es tomado del beisbol y de un raro efecto que a veces se imprime a la bola en las que dos protagonistas, muy diferentes entre sí, tienen que soportarse y odiarse, y pasar por situaciones disparatadas, para poder llegar a un desenlace feliz donde la bronca y la desavenencia acaba transformándose en amor. Pero en esta película y como dice Costa: Chaumeil desplaza el cinismo sentimental a su personaje femenino, que casi parece una declinación pagafántica –que quiere decir que el joven está enamorado de la chica, que sólo le ve como amigo- y algo desagradable de las activas heroínas de la gran comedia americana de los años treinta”. Y en cualquier caso, el juego de humillaciones que se da en el film, y que culminará en romance, es tan previsible como garantiza la suma Chaumeil más Boon.

Nada que ver con las grandes comedias de ayer y de siempre. Se pretende que Dany Boon sobre todo, lleve el peso de la película, pero este actor, aparte de simpaticón, no es Jack Lemon ni Cantinflas.

En resumidas cuentas, el guión del film es mejorable y el ritmo no mantiene la regularidad durante todo el metraje. No obsta para que sea una película recomendable como cinta amable y entretenida.

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=5P3BJAS_OdI.

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