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Chocolat, la magia del cine

Por Jorge Valle

Tras triunfar con la excelente Las normas de la casa de la sidra, el director sueco Lasse Hallström decidió apostar por la metáfora y lo fantasioso: Chocolat es una fábula que sobrevuela la realidad y nos introduce en un pequeño pueblo atemporal de la campiña francesa, al que llegan Vianne (Juliette Binoche) y su hija Annouk (Victoire Thivisol) con la intención de abrir una chocolatería en plena cuaresma, lo que provocará el rechazo del cacique local, el Conde de Reynaud (Alfred Molina), que impone sus retrógrados principios religiosos a los vecinos de Lansquenet. Gracias a su talento con el dulce y su maravillosa habilidad para escuchar y entender los problemas de las personas, Vianne intentará cambiar el rígido comportamiento moral del pueblo. Así, ayudará a Armande (Judi Dench), una anciana diabética a la que le encantan los dulces y a la que no se le permite ver a su único nieto, a Josephine (Lena Olin), una mujer maltratada y menospreciada por su marido, y a Guillaume (John Wood), un hombre que lleva respetando durante 20 años el luto que el amor de su vida guarda por la muerte de su marido.

Basada en la novela de Joanne Harris, la cinta de Hallström es el mejor exponente de la magia del cine para hacernos creer en cosas aparentemente inverosímiles, para hacernos conectar, como lo hace Vianne, con los problemas y las alegrías de los demás. Y es que desde la primera escena somos partícipes de lo que se nos cuenta, somos un habitante más de Lansquenet, un pueblo que pertenece al terreno de la realidad pero que rebosa magia en cada esquina y cada calle. Podemos oler, tocar y hasta saborear el chocolate, e incluso nos preguntamos, al igual que los clientes que visitan la chocolatería, cuál será nuestro preferido o cuál será más apropiado para nuestro estado de ánimo. Un innegable mérito del director y del espléndido reparto –en especial del lado femenino, aunque también conviene destacar al seductor y carismático Johnny Depp- que tuvo su recompensa con 5 nominaciones a los Oscar y una calurosa acogida por parte del público y crítica.

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Chocolat habla, en palabras del propio director, de «la intolerancia, y de las consecuencias de no permitir a otras personas vivir sus propias existencias y creencias». La cinta es una oda a la libertad, una reivindicación de la autonomía de cada uno para dirigir su destino hacia donde él mismo quiera, para navegar a contracorriente de las normas establecidas desde la intolerancia y el oscurantismo. La concepción del mundo como un valle de lágrimas, regido por reglas y mandatos nacidos de la hipocresía religiosa, y representada por el catolicismo del cacique local, choca inevitablemente con la alegría y las ganas de vivir de Vianne, que entiende la vida como un regalo, como algo que puede llegar a ser placentero y hermoso.

Quizá chirría ese final demasiado edulcorado, y que desentona con el concepto de felicidad propuesto anteriormente y con el espíritu errante y libre de la protagonista. Siempre llegará el viento del Norte, que soplará a su antojo y dirigirá nuestras vidas hacia otras almas y otras formas de vida, impulsado por la curiosidad de lo desconocido y por el hastío que produce la rutina diaria de un sitio y una gente con las que tu corazón ya no conecta. O quizá sea verdad que necesitamos un lugar –o una persona, en el caso del pirata de agua dulce- al que aferrarnos, un hogar que siempre nos permita volver cuando las cosas no vayan tan bien como esperamos, cuando nuestros sueños ya se hayan cumplido y necesitemos volver a alimentarnos de otros nuevos. Siempre en busca de la tranquilidad de espíritu, del conocimiento de uno mismo y, en definitiva, de la felicidad, que en el caso de la protagonista, consiste en la máxima  «sé feliz y haz que los demás también lo sean» .

Comentarios

  1. Lourdes Lueiro

    Preciosa película sin duda, una muestra más del magnetismo que desprende Juliette Binoche en pantalla.

  2. Macarena

    Me encanta esta película. Como el chocolate, se saborea lentamente, llega a todos los sentidos.
    Juliette Binoche 10.

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