Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Capitanes intrépidos, si eres rico da ejemplo

Por Miguel Ávalos

Si todos fuésemos millonarios y todas lo fueseis también, está claro que la humanidad tendría resuelto un enorme problema, sin embargo no es así. El privilegio del dinero es solo disfrutado por una selecta minoría teniendo en cuenta el número de personas que poblamos el planeta y como el de arriba aprobó la ley de la variedad pues resulta que en esta cuestión también hay gente para todo. Nos podemos encontrar con gente mezquina que  alardea sobre lo que tiene y mira por encima del hombro a sus semejantes, mientras que por contra, y dicho sea de paso afortunadamente, nos encontramos con gente que considera que el dinero debe ser usado en pos del bien común. Si ambos ejemplos se quieren visibles véase Canción de Navidad.

Precisamente a veces en el cine hay gente que trata de mandar un mensaje a las personas que acuden a las salas, ese mensaje de que no todas las personas pueden disfrutar del privilegio del dinero, pues la inmensa mayoría deben trabajar muy duramente para ganar el pan de cada día y llegar a fin de mes, en muchas ocasiones con profesiones que no son las deseadas, en las que existen riesgos de no poca envergadura y en definitiva careciendo de las facilidades de esas personas que lo tienen todo al alcance de su mano. Los guionistas John Lee Mahin, Marc Connelly y Daniel Van Every, en compañía del director Víctor Fleming quisieron transmitir dicho mensaje en 1937 mediante la película Capitanes Intrépidos.

Basada en la novela homónima de Rudyard Kipling (Captains Courageous) esta película también te transmite el mensaje de que tu hijo debe ir por delante de cualquier negocio y empresa que poseas, de lo contrario siempre se corre el riesgo de que no te vea como el modelo que se supone debes ser y el sendero que recorren no es el correcto, menos todavía para un niño de 10 años. Vamos que si tu hijo te ve como un fajo de billetes andante significa que en algo has fallado.

Harvey Cheyne (Freddie Bartholomew) es el hijo de Frank Burton Cheyne (Melvyn Douglas) uno de los empresarios más ricos de toda Nueva York. A sus 10 años simboliza a la perfección al príncipe de La Bella y la Bestia, pues a pesar de tener todo lo que desea y más, el muchacho es egoísta, déspota y consentido. Su padre no es precisamente su mejor aval en cuanto a modales, Harvey lo ve como una especie de “máquina de hacer dinero parlante” ya que atiende a tantos negocios que no tiene tiempo para su propio hijo, pero sí para entregarle sumas de dinero excesivas para un crío de 10 años. Con sus compañeros de colegio la situación no es mucho mejor, Harvey es el jefe de la redacción del boletín del mismo y cree que tanto eso como su posición le dan derecho a mirarles por encima del hombro y a sobornarles para obtener aun más privilegios. Su comportamiento le lleva a ser expulsado temporalmente, siendo el gran detonante intentar sobornar a uno de sus profesores, Bob Tyler (Donald Briggs), para que le pusiese un examen más fácil y su padre se lo lleva a Europa para tratar de pasar más tiempo con él. Sin embargo durante su viaje en el Trasatlántico Harvey cae accidentalmente al agua, siendo rescatado por Manuel Fidello (Spencer Tracy), un humilde pescador portugués perteneciente a la tripulación del barco We´re Here, capitaneado por el viejo lobo de mar Disko Troop (Lionel Barrymore). Harvey deberá permanecer a bordo de la goleta durante 3 meses a lo largo de los cuales descubrirá cuan afortunado es, la humildad de tener que trabajar duramente para ganarse la vida y de paso la satisfacción personal que ello produce. Amén de forjar una gran amistad con Manuel.

capitanes2

La película es sencillamente conmovedora, bien es cierto que al principio hasta puede ser cómica debido a lo engreído que es Harvey, sin embargo a partir de la aparición de Manuel, experimenta un giro más humilde y sobrecogedor, sin perder el toque cómico, pero haciendo mucho más hincapié al esfuerzo y sacrificio del trabajador honrado. El dúo formado por Freddie Bartholomiew y Spencer Tracy es maravilloso(a éste último le valió el Óscar), simbolizando como tiene que ser una relación padre e hijo, uno enseñando, el otro aprendiendo y ambos encontrando satisfacción y convirtiéndose en dos verdaderos camaradas.

No se queda atrás el Capitán Disko al que interpreta majestuosamente Lionel Barrymore, este hombre conoce la mar mucho mejor que yo mi propio piso. También tiene cosas que decir el rudo pescador Jack “el largo” fenomenalmente interpretado por John Carradine que siempre dota a sus personajes de gran carisma. Otros tres personajes que cabe señalar son Dan Troop (Mickey Rooney) el hijo de Disko, Doc el cocinero interpretado por Sam McDaniel y el Capitán Walt Cushman el amigo/rival de Disko a quien interpreta Oscar O´Shea.

Capitanes Intrépidos es la película que todo padre debería ver. Una película que, más allá de en qué situación económica se encuentre una persona, es capaz de aleccionar acerca de cómo debe de ser el status padre/hijo. Spencer Tracy y Freddie Bartholomew pusieron esa carta sobre la mesa dejando unas históricas interpretaciones que aún hoy en día son motivo de admiración. No fue la única, pues también quedó claro el mensaje de cómo debería comportarse una persona privilegiada delante de las que no lo son tanto. El dinero te resuelve muchas cosas, pero no te convierte en un semidiós. Dos mensajes que esta película se encarga de transmitir con un guión sencillamente soberbio. Así pues, sea cual sea la situación económica, un hijo es lo primero. Sin embargo si ya de paso eres rico sé un ejemplo para los demás.

SPOILER

Me tomo la libertad de incluir un diálogo que, quizás no sea el más llamativo o no pertenezca a una escena movida, pero que refleja claramente uno de los mensajes de este peliculón. Una escena entre Harvey y Dan.

Harvey: ¿Sales a pescar Dan?
Dan: Si, a veces voy con el Tío Salters
Harvey: ¿Y Manuel no tiene compañero?
Dan: Claro que no ¿le has visto cebar un albareque?
Harvey: ¿Pero entonces el no pesca?
Dan: Claro, pero pesca con volantín, no va con nadie desde que murió su padre.
Harvey: ¿Tú empezaste a pescar con tu padre?
Dan: ……….Claro ¿con quién sino?

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario