Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Buen thriller entre el amor y la violencia, a cien por hora

Por Enrique Fernández Lópiz

En Drive, un conductor sin nombre (Ryan Gosling) con grandes habilidades al volante trabaja en el garaje de Shannon (Bryan Cranston), y de forma esporádica realiza trabajos como especialista en escenas de riesgo en el cine y la televisión. Su jefe de taller, Shannon, también le consigue hacer de conductor en misiones delictivas nocturnas de ladrones y criminales, a fin de escapar a toda velocidad y de manera solvente, mientras la policía le pisa los talones. Su única regla es actuar de manera anónima y jamás dos veces para el mismo cliente. Aunque el conductor (drive) es un individuo solitario, el día que conoce a Irene (Carey Mulligan) se enamora perdidamente de la bonita chica. Irene es madre en una difícil situación con un hijo y un marido, Standard (Oscar Isaac), que acaba de salir de prisión. Tras un atraco que nuestro protagonista ejecuta para pagar deudas de Standard, se suceden giros y acontecimientos impredecibles y además no cobra por su trabajo. Así, casi de improviso, el conductor se ve conduciendo para salvar a la mujer que ama, perseguido por sendos asesinos muy peligrosos, Nino (Ron Perlman) y Bernie (Albert Brooks). Y es en este punto que cae en la cuenta de que los tales sicarios no van solamente por el dinero con el que él se ha quedado, sino que van a por Irene y su pequeño hijo. Esto hace que se vea en la necesidad y la obligación de enfrentarse a ellos.

El director danés Nicolas Winding Refn, que admira desde su adolescencia el cine explotation y de terror, construye en esta cinta una obra mezcla de enigma, violencia, todo ello en un clima perturbador y con un acertado estilo visual y bandas sonoras muy bien definidas; o sea, hace un buen trabajo, una dirección que habla de un importante talento en esta estilizada, extraña, desconsolada y poética cinta, alabada por la crítica y tal vez menos por el público. Winding Refn “recupera la narrativa y el estilo visual del mejor cine norteamericano de los ochenta para contar una historia violenta y triste, tensa y sentimental, sugerente y compleja, deudora argumentalmente de una temática explotada una y otra vez pero con personalidad propia” (Boyero). Sí, una película cautivadora y que a la vez golpea despiadadamente al espectador de manera brutal e incluso con una bien conseguida sensación de veracidad.

drive2

Tiene un buen guión de Hossein Amini, adaptación de la novela homónima de James Sallis, convertida en un libreto pendular entre el romance y la furia, entre el amor exacerbado y la violencia más sangrante, vertebrando “un cine de acción que convierte cada gesto y cada corte de montaje en los epígrafes de un silencioso código de honor” (Sánchez). Guión con argumento sobrio, conciso, con un gran sabor de cine clásico, pero no por ello menos disfrutable. Y eso sí, estupendas secuencias de acción jalonan esta película, metiéndose el conductor en lugares de tiniebla para salvar a su dama de las amenazas de los malvados Nino y Bernie. Me gustó la música de Cliff Martinez y la esplendorosa fotografía de Newton Thomas Sigel. Estética y atmosfera muy cuidada.

En el reparto Ryan Gosling me sugiere un nuevo James Dean revivido, un actor de primera que sabe mirar a la cámara y hacer que nosotros lo miremos a él en la pantalla, casi sin hablar, como en este film, y con un palillo en la boca todo el tiempo; es un buen actor entre los jóvenes que hoy se prodigan en Hollywood, pues tiene tirón y magnetismo, e inspira temor y compasión a la vez. Carey Mulligan, además de muy linda, es una actriz versátil que pasa el corte sobradamente; hace un excelente papel en el film. Bryan Cranston hace un trabajo creíble y muy correcto. Muy bien la sensual Christina Hendricks. Y un elenco acompañando estupendamente con Albert Brooks que está bien como el amenazante villano con una loable interpretación que le ha servido para la importante nominación en los Globos de Oro, y otros como actor de reparto; junto a él, otro malo, Ron Perlman, también meritorio; y además Oscar Isaak, Tina Huang, Joe Pingue, James Biberi y Kaden Leos.

Premios y nominaciones en 2011: Oscar: Nominada a mejores efectos sonoros. Festival de Cannes: Mejor director. Globos de Oro: Nominada a Mejor actor secundario (Albert Brooks). National Board of Review (NBR): Top 10 – Mejores películas del año. Premios BAFTA: 4 nominaciones, incluyendo mejor película, director y montaje. Premios Cesar: Nominada a Mejor película extranjera. Critics Choice Awards: Mejor película de acción. 8 nominaciones. Círculo de críticos de Nueva York: Mejor actor de reparto (Albert Brooks). Satellite Awards: 4 premios, incluyendo director y actor (Gosling). 8 nominaciones. Premios Independent Spirit: 4 nominaciones, incluyendo mejor película y director. Asociación de Críticos de Los Angeles: Nominada a mejor banda sonora. Nominada Premios David di Donatello: Mejor película extranjera. Asociación de Críticos de Chicago: Mejor actor secundario (Brooks) y Banda sonora.

Esta cinta nos recuerda al cine de otras décadas, sobre todo los setenta y los ochenta, como que fuera una especie de homenaje que Refn hace a aquellas películas “con las manos manchadas de grasa de coche. Alcohol, luces de neón, chasquido de navajas y, de nuevo, rock’n'roll” (Martínez). Mas no es una mera copia de modelos anteriores lo que hace, sino un intento de poner de pie de nuevo “lo que queda de un recuerdo cuando se olvida […] Con los ojos castigados por el humo, la garganta empapada de alcohol y los oídos taponados por el ruido de un motor de cuatro tiempos, el danés se esfuerza en recrear un mundo perdido” (Martínez). Un intento, en suma, de revivir los fantasmas que anidan en la memoria de muchos aficionados al cine cuya remembranza se empecina en mudar a la categoría de mito.

Película pues de calidad, multipremiada (quizá en exceso), que te mantiene atado a la butaca y con resonancias de décadas pasadas. El personaje de Drive es un personaje con “perfil de aura nihilista y signo trágico […] de totémicas persecuciones sobre el asfalto” (Batlle). Y la conclusión es una obra trepidante, emocionante, con una gran dirección de Winding Refn que le valió el máximo galardón en Cannes, que hace un ejercicio de género más que notable. Hay que pisar el acelerador y dejarse llevar por esta película vertiginosa, brutal, romántica y descaradamente entretenida.

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=KBiOF3y1W0Y.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone
Tags

Escribe un comentario