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Behind The Candelabra

Por Alejandro Arranz

-Douglas y Damon ejecutan sus papeles de manera tan perfecta que da miedo.
-A algunas personas (con prejuicios) les resultará repulsiva, promiscua y excesiva; ellas se lo pierden.
-Es difícil sacarle alguna pega a esta joya cinematográfica, y digo más, si no está en mi lista de 10 mejores de 2013, significa que este año va a ser realmente espectacular.

El director Steven Soderbergh debuta como realizador en la pequeña pantalla tras la inquietante y espléndida Efectos Secundarios, y su nueva película, a pesar de ser un telefilm, es más grande y potente que cualquier otra película estrenada este año en cines.

Se trata nada más y nada menos de un biopic sobre el pianista Liberace y su relación secreta con un joven (autor de la novela en la que está inspirada la película) interpretados respectivamente por Michael Douglas y Matt Damon.

Soderbergh no deja nada a la suerte y hace de su película un auténtico recital de poderío cinematográfico y para ponerle el broche de oro al asunto cuenta con un reparto fabuloso, el cual hace un trabajo brillante en todo momento, destacando por encima de todos la prodigiosa interpretación de Douglas; casi como ver al propio Liberace renacido, ésta quedará para la posteridad.

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Matt Damon como coprotagonista también está sublime y compone una de las mejores interpretaciones de su carrera, aunque queda ciertamente eclipsado por Douglas. No sólo la dirección y las actuaciones la hacen grande, es innegable su poderío visual, una excelsa fotografía y unos escenarios de lo más vistosos que consiguen transmitir la forma de ser de la controvertida figura de Liberace, su pasión por el caos, lo hortera y el exceso.

Soderbergh ha vuelto a arriesgarse para entregar material fresco e innovador y revolucionar de alguna manera cualquier género que toque, elige dos actores puramente heterosexuales y retrata un tema tan controvertido aún en el cine actual como la homosexualidad sin sorna, ni pizca de maniqueismo, al personaje sin adulaciones y todo repleto de humor inteligente, excepcional.

Todo desde los brillantes escenarios, hasta la estupenda banda sonora y, en particular, el portentoso guión hacen de ella una película soberbia. Soderbergh dirige de manera analítica y magistral, la fuerza de su cámara es sorprendente, tiene recursos y sabe utilizarlos a la perfección y tiene la habilidad de hacer que todo parezca real, todo tan glorioso y excesivo como poético; su hábil dirección se fusiona con la colosal interpretación de Douglas para llevar la definición de biopic a un nuevo nivel de realismo.

Un espectáculo digno de verse, con una de las mejores interpretaciones de los últimos años; lo mejor que el 2013 nos ha regalado hasta el momento, con diferencia.

Comentarios

  1. Áralan Aidir

    La vi y a mí se me hizo bastante, bastante aburrida de los primeros 45′ en adelante, hasta el punto que estaba deseando que acabara. Es una “mini serie” que nunca más volveré a ver
    Los primeros 45′ me parecen una mezcla perfecta de transgresión y magnífica interpretación. Transgresión porque dos “macho men” como Douglas y Damon interpretando a homosexuales, con Douglas especialmente de loca total, hacen que no parpadees durante varios minutos seguidos y no abandones una media sonrisa en la cara. La aparición de Liberace me pareció simplemente genial y Michael Douglas lo borda. Se come al personaje y a todo el que aparezca en pantalla con él. El mejor papel que yo le haya visto nunca. Sin embargo, Damon me pareció más rígido, con las expresiones faciales más glaciares aunque lo compensaba el peinado y el maquillaje y con algunos atuendos que ríete tú de Ágata Ruiz de la Prada y Almódovar en plena furia creativa desfasada.
    Algo de agradecer es que no han caído en la mojigatería que suele rodear a las películas sobre la homosexualidad y el sexo está bastante bien filmado, es osado (en fin, todo lo osado que pueden ser), no se cortan. Junto con la serie Queer as Folk, de lo más directo.

    Pero, como digo, a partir de los 45′, cuando las continuas sorpresas acaban, el tema me dejó de interesar bastante. E mundo de los ricos de Hollywood, sean gays o heteros, no me interesa demasiado; el de los mantenidos y las relaciones de amor-odio, cada vez menos, así que fui cayendo en un estado de sopor del que ni el buen hacer de los actores ni del director pudieron sacarme.
    Pero seguramente esto fue un problema mío.

    Gracias por traernos esta crítica, Alejandro.

  2. Alejandro Arranz

    Gracias a ti por el comentario Áralan.
    Yo quedé maravillado por “Behind The Candelabra”; la dirección de Soderbergh es fantástica y la película me pareció en todos los aspectos tan acertada como vibrante, además la interpretación de Douglas no pudo dejarme más impresionado (discrepo en lo concerniente a Damon, su interpretación aunque sutil, es inteligente y fastuosa).
    Por el momento ha sido la mejor película que he visto en este año 2013, aunque ahora empieza la temporada de los estrenos importantes y se de sobra que eso va a cambiar.

    Saludos.

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