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Bárbara

Por Enrique Fernández Lópiz

Los que hemos vivido y visto ya una importante porción de vida e Historia nos aplicamos el dicho del latino Publio Terencio Africano en su comedia Heauton timorumenos (163 a. C) (El enemigo de sí mismo) cuando escribió: «Homo sum; nihil humani a mealienum puto», que viene a querer decir: «Hombre soy, nada de lo humano me es ajeno.» Pero para quienes no saben o no han vivido y visitado sitios y lugares, este film es junto con otros como Bye bye Lenin o La vida de los otros, indispensable para conocer el horror de las dictaduras comunistas, y más concretamente lo que ocurrió en la vecina ex–República Federal Alemana.

La historia se desarrolla, así, en la Alemania Oriental, en verano de 1978. Barbara es una mujer médica represaliada por el régimen comunista presidido en aquel entonces por el siniestro Erich Honecker. A Barbara la mandan a un hospital de provincias a modo de exilio dentro del país. Su estancia allí resultaba ser una auténtica tortura, pues se veía sometida a constantes inspecciones, cacheos y otras vejaciones. Pero se trata de una mujer fuerte y acaba adaptándose gracias a la ayuda del jefe del hospital, un hombre bueno y vocacional de la medicina con quien logra establecer una positiva vinculación. La trama y el desenlace hablan de los altos valores humanos de los principales protagonistas de la obra.

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Cristian Petzold dirige magistralmente este film que no en vano le valió el Oso de Plata al Mejor Director en el F0estival de Cine de Berlín 2012. Fotografía, guión y músicas de enorme calidad. Y la excepcional interpretación de una actriz que yo considero un icono entre las actrices europeas: Nina Hoss, quien junto a Ronald Zehrfeld bordan el cuadro interpretativo acompañados de otros actores de reparto igualmente magníficos. Pero la Hoss hace un papel de excelencia con su expresividad, su gran belleza y su tempo interpretativo que la colocan, para mi modo de ver, al lado de otras actrices europeas clásicas de mi época como Liv Ullman o Ingrid Bergman, por mencionar sólo dos.

Y digo yo, ¿qué nos pasa con la cosa de ver tanto cine americano teniendo en pantalla -contadas, eso sí- bellezas como Barbara? Yo creo que se está perdiendo el gusto estético, la capacidad para profundizar o el sentimiento a la hora de ir al cine. Uno sale de esta película pensando muchas cosas, pensamientos tanto terribles como buenos. El clima asfixiante de las dictaduras comunistas, pero también el buen espíritu de sus personajes principales que se ocupan de sus prójimos hasta casi dar la vida por ellos. Recomendaría a los amigos del Ojo Crítico, jóvenes sobre todo, que no se pierdan esta hermosa historia contada con una calidad suprema, en ella se puede ver reflejado el espíritu humano en todas sus facetas y también recordar la Historia para que nunca jamás se vuelva a repetir.

Es, sin duda, uno de los mejores dramas europeos de 2013 por su excelente guión, dirección, interpretaciones, y por el mensaje que deja a los espectadores.

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Comentarios

  1. Alberto

    Un amigo que la vio en un pase de la seminci de Valladolid el año pasado, me la recomendó.
    Una película, sobria recuerdo yo, que pincelada a pincelada te va metiendo en una de esas buenas historias que te acaba enganchando y que cuando acabas de verla uno se siente en paz con el mundo y duerme a pierna suelta. Al menos eso me ocurrió a mí.

    Comparto la recomendación.
    Un saludo

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