Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Albert Nobbs

Por Jon San José Beitia

Fría, distante, pretenciosa e irregular son los primeros calificativos que vienen a la mente, tras haber concluido la visión de Albert Nobbs.

Traslada de una manera fría y distante, el drama de una serie de mujeres que por unos u otros motivos, sobreviven en un mundo dominado por los intereses económicos, las apariencias y la hipocresía, bajo la seguridad que les ofrece hacerse pasar por hombres.

Presenta el dibujo de una sociedad que se rige por las clases sociales y el poder económico, de una forma sencilla y simple, dejando clara la posición de cada uno de los personajes y de sus ambiciones, anhelos y necesidades.

Sobre el papel, la base de la idea ofrece numerosas posibilidades dramáticas pero los guionistas se limitan a ofrecer un relato demasiado sencillo, sin llegar a desarrollar con esmero unos personajes femeninos, a cuyas vivencias se les podría haber sacado mejor partido.

albert_nobbs2

De no ser por la presencia en su reparto de Glenn Close y a su gran interpretación, junto con la participación de ciertos intérpretes de relevancia del cine inglés, la película y su argumento hubieran acabado en un telefilm de sábado por la tarde.

Gran parte de la repercusión y atractivo de Albert Nobbs reside en la entrega de Glenn Close a la historia de su personaje, lo que le valió una nominación al Óscar. Pero si uno se fija en los créditos, Glenn Close se hace un traje a su medida, produciendo ella misma la película y garantizándose el personaje principal, para aumentar sus opciones a ganar el valorado galardón.

Es sabido que muchos de los Óscar que concede la academia siguen un patrón establecido. Tenemos al discapacitado que supera las adversidades, las biografías de personajes relevantes, casos de homosexualidad y la aproximación física de los intérpretes al personaje real. En este último apartado se incluyen las trasformaciones físicas que deben sufrir los intérpretes, ya sea afeamiento, pérdida o ganancia de peso. Aquí es donde se puede colocar a Albert Nobbs, una candidatura por el cambio de apariencia, en el que Glenn Close se hace pasar por hombre.

Una prueba de que esta teoría no esta alejada de la realidad, es que esta película consiguió en el año de su estreno tres nominaciones al Óscar, entre las que se incluían el de mejor actriz, para Glenn Close y el de mejor actriz secundaria, para Janet McTeer. Curiosamente las dos intérpretes femeninas que se hacen pasar por hombres en la película, lo cual no quiere quitar mérito a sus interpretaciones, pero si cuestionar el método de valoración de la Academia de Hollywood.

Más allá de esta observación, decir que la producción británica Albert Nobbs, deja al espectador con las emociones al mismo nivel que las temperaturas del país. Intenta profundizar en los anhelos de sus personajes y otorgar cierta solidez al argumento, pero éste resulta irregular y carente de interés.

La historia de amor que intenta desarrollar no cuaja y no llega a funcionar como tal en ningún momento, le faltan emociones y corazón para llegar al espectador. En resumidas cuentas, Albert Nobbs es un vehículo creado y promovido por Glenn Close, para su propio lucimiento, nada más.

Jon San José Beitia

Comentarios

  1. Javier Fernández López

    Como bien dices, la película resulta ciertamente fría. A mí no me disgustó, pero tampoco nada bueno de ella. Podría haber dado más de sí con un desarrollo algo más dinámico. Y lo cierto es que el personaje de Glenn Close crea cierta vergüenza ajena, como si no te lo creyeras del todo. Quizá sea esa la intención del personaje, provocar un cierto estado de ridiculez ante tal situación.

    De acuerdo con tu crítica, un saludo!

Escribe un comentario