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Críticas

Ojo crítico

Meritorios Coen, historia de una caza

Por Enrique Fernández Lópiz

En No es país para viejos, Llewelyn Moss (Josh Brolin) se encuentra cazando antílopes en 1980, en el oeste de Texas, en la frontera cerca de río Grande. Moss descubre un grupo de coches con hombres acribillados a balazos junto a un cargamento de droga y un maletín con dos millones de dólares en efectivo. Todo hace pensar que el negocio acabó mal. Un mejicano moribundo pide agua a Moss quien sin hacer caso coge el dinero y se va a su casa. Pero los remordimientos hacen que vuelva al lugar con agua para el hombre malherido al cual encuentra ya muerto. Es en este punto cuando un grupo de sicarios lo descubre y se entabla un tiroteo y posterior persecución que habrá de durar todo el metraje. Una vez que ha escapado Moss, vuelve a su casa, coge el dinero, manda a su esposa Carla Jean (Kelly Macdonald) con su madre y dirige sus pasos a un Motel de carretera en el condado vecino, donde deposita el maletín en la canalización del aire acondicionado. Leer Artículo

Lo extraordinario del film lo hace creíble

Por Enrique Fernández Lópiz

En cuerpo y alma es una película sin duda original, con frescura, una nueva opción fílmica alejada de tópicos de todo tipo, desde los hollywoodienses hasta las producciones más conservadoras del actual cine europeo. Es una historia narrada con sencillez que, empero, introduce un factor casi surrealista que va dando forma al film, envolviendo al espectador en un mundo romántico sugerente, a la vez que intrincado y misterioso. “Parece una alegoría de lo que va a ser la historia, pero las escenas con los ciervos alcanzan un poderoso significado, ya que los dos protagonistas sueñan que son ciervos, y sus sueños marcarán la pauta de la relación mutua y de la historia” (Qim Casas). La circunstancia de que compartan un sueño idílico de ciervos felices resulta una licencia artística tan desopilante que nos gana de inmediato y hace, por extraordinario, creíble el relato. Aparente Leer Artículo

En recuerdo de un grande del humor español que nos ha dejado

Por Enrique Fernández Lópiz

Cuando comienza esta película, Aquí llega Condemor, el pecador de la pradera, aparece una graciosa animación de un indio que fuma su pipa de la paz. Pero de repente aparece un pequeñito Chiquito de la Calzada bailando al son de una música shakireña de la que no se entiende ni una sílaba. El indio le lanza el humo de la pipa dejando grogui a Chiquito, hasta que éste le lanza agua con una pistola de ídem, que derrite al monumental indio y el pequeñín Chiquito es acosado por una flecha que se clava en un cartel de ‘Wanted’ con la cara dibujada de Bigote Arrocet.

Esta comedia cuenta las aventuras por el Oeste de Condemor (Chiquito de la Calzada), un conde francés, junto a Lucas (Bigote Arrocet), su criado mejicano, perdidos en un desierto del lejano. Ambos están comatosamente arruinados y buscan volver a París, que es ‘donde viven los franceses’. Ambos son muy Leer Artículo