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Gerardo Gonzalo

El Canon: Hace 50 años, en julio de 1967, se estrenó “La chinoise”

Por Gerardo Gonzalo

Hace 50 años, concretamente en julio de 1967 se estrenó, en el marco del festival de Avignon la película de Jean Luc Godard La Chinoise.

Realmente, en este periplo por la cartelera mensual de estrenos de hace 50 años, julio de 1967 podríamos considerarlo como un mes bastante flojo, con lo cual ya estoy desmereciendo en cierta medida a esta película en concreto, dado que no creo que ocupe ningún puesto de honor en ningún pódium de grandes películas de todos los tiempos, y ni tan siquiera creo que sea una de las mejores películas de Jean Luc Godard, que sólo ese año estreno otras 4 películas que contaron con su participación. Pero no obstante hay dos cuestiones de gran importancia que si considero Leer Artículo

El Canon: Hace 50 años, en junio de 1967, se estrenó “Doce del patíbulo”

Por Gerardo Gonzalo

Levaba tiempo sin enviar ningún artículo a OjoCritico.com, el mismo que en mi cabeza iba rondando la manera de crear algún tipo de rutina, o ejercicio cinéfilo alargado en el tiempo que pudiera resultar interesante.

Decantarse por la actualidad es sin duda el camino no sólo más obvio, sino el más seguro, y que yo cortejo puesto que soy el primero en, como mínimo, acudir una vez a la semana a las salas de cine.

Lo que pasa es que estrenos o novedades, con la revolución tecnológica que hace años que llevamos encima, puede ser prácticamente todo lo que se ha hecho en cine desde los hermanos Lumiere, y en breves segundos tenemos a nuestra disposición Leer Artículo

Festival de cine de San Sebastián. Una historia personal de encuentros y desencuentros

Por Gerardo Gonzalo

En mi opinión de cinéfilo, el evento más importante y glamuroso de este país, y que siempre he seguido con interés, es el Festival de Cine de San Sebastián.

Soy de Madrid, y desde la distancia siempre me pareció un acontecimiento algo lejano, y poco accesible. Pero todo cambió cuando la suerte llamó a mi puerta, allá por el 2005 y la coincidencia de un fugaz viaje de trabajo a San Sebastián, con el festival, y la generosidad de un jefe que nos invitó a unos cuantos compañeros a ver desde el palco del Kursaal la premier de una película de la sección oficial, a cuya localidad se accedía a través de la alfombra roja, me hizo inocular el gusto por una especie de cinefilia fetichista, que desde ese momento no solo me ha hecho seguir con intensidad y desde la distancia el festival, sino acercarme a él a costa de horas de sueño y viajes estrambóticos. Leer Artículo