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Enrique Fernández Lópiz

El cine cincuentero de la mano de Antonio Del Amo

Por Enrique Fernández Lópiz

Día tras día es una película de género social de 1951 que se ve con agrado. En los años cincuenta, en España era prácticamente imposible hacer cine neorrealista. Sin embargo, este film que ahora me convoca, cuenta una historia valiente, que se atreve a sacar la cámara a la calle y a contar lo que puede observarse en ese entorno natural-urbano, los problemas reales de una juventud que aun no teniéndolo nada fácil, lucha para labrarse un futuro y conseguir sus ansiadas metas. Entre otras, el padre José intenta enderezar la vida de dos feligreses de la parroquia del Rastro, Anselmo y Ernesto, en tanto una muchacha, Luisa, se enamora de este último.

El director Antonio del Amo (1911-1991) fue una figura paradójica de nuestro cine, como afirma Luis E. Parés, porque todo el mundo lo reconoce como el autor de las películas de Joselito (El pequeño ruiseñor, 1956; Saeta del ruiseñor, 1957; El ruiseñor de las cumbres Leer Artículo

Film apenas conocido y Armando Palacio Valdés de fondo

Por Enrique Fernández Lópiz

Santa Rogelia fue una coproducción entre Producciones Hispánicas y empresas italianas, de la que se habrían de rodar dos versiones, la italiana (con el curioso y antagónico título de Il peccato di Rogelia Sánchez) a cargo de Carlo Borghesio; y la española, de la que se responsabilizó, al menos en los créditos, Roberto de Ribón. Ambos eran casi principiantes: Ribón sólo había firmado hasta entonces un guión, el de Suspiros de España (1939) para Benito Perojo, mientras que Borghesio acababa de debutar en la dirección con una comedia, Due milioni per un sorriso, en la que aparece firmando la dirección junto con el prolífico guionista y director Mario Soldati, tal vez y no por casualidad, también participante en el guión de Santa Rogelia.

La huérfana de un minero fallecido en accidente laboral, Rogelia (Germaine Montero), se casa con Máximo (Juan Landa), un minero Leer Artículo

Comedia picaresca y ácida que tiene un poco de todo

Por Enrique Fernández Lópiz

Esta película la han titulado en España como Amor a la siciliana, pero su título original, más acorde es, “En guerra por amor” (“In guerra per amore”). Es la segunda película dirigida por Pierfrancesco Dilioberto (nombre artístico: Pif). Resulta ser una mezcla de comedia, romance, peli de guerra y film-denuncia llevada a buen puerto por un polivalente Pif, técnicamente impoluta y muy apropiada para pasar un rato con risa o con sonrisa, según a cada cual le permita su doctrina.

Cuenta una historia de amor ambientada en julio de 1943, justo cuando las fuerzas aliadas desembarcan en Sicilia para iniciar la reconquista y así forzar la caída de Mussolini. El protagonista, Arturo Gianmaresi (Pi) está enamorado de Flora (Miriam Leone), sobrina de Don Tano (Mario Pupella), hombre pudiente dueño de un restaurante en Nueva York. Pero Flora ha sido prometida con el hijo de un capo Leer Artículo