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Enrique Fernández Lópiz

Aceptable a pesar de la falta de recursos narrativos

Por Enrique Fernández Lópiz

La película Caza a la espía está basada en la vida real de la agente de la CIA norteamericana Valerie Plame, cuya identidad salió a la luz con riesgo para ella y su esposo, quien en 2003 había firmado un artículo polémico en el New York Times, donde acusaba a la administración Bush de manipular capciosamente información respecto a la supuesta existencia de armas de destrucción masiva en manos del régimen de Saddam Hussein, lo cual dio luz verde a la invasión de Irak. Estos acontecimientos eran conocidos en España y en Europa cuando se presentó este film, lo cual que la cinta llegó a destiempo, pues el público ya estaba informado del fraude Bush y compaña, lo cual que toda la pretendida épica del film se desinfla y pierde interés. Pero la falta de entusiasmo por esta cinta también radica en una mediocre Leer Artículo

Película maravillosa que incluye comedia, romance y drama

por Enrique Fernández Lópiz

Un ángel pasó por Brooklyn es un cuento moral sobre un avaro despiadado y desconfiado, un implacable abogado que tiene oprimidos a los inquilinos de la comunidad italiana de Nueva York, y que por efecto de una anciana maga se ve convertido en un perro callejero que debe vivir de la caridad.

En esta obra Ladislao Vajda tiene influencia del neorrealismo italiano (pensemos en Milagro en Milán, 1951, de Vittorio De Sica), pero también del cine americano de los años cuarenta, de las películas de Frank Capra, de Preston Sturges; tiene también, al decir de Ocaña y yo acuerdo, elementos de los cuentos animados de Walt Disney. Con todas esas influencias, Vajda viene a concluir una película muy bien narrada, una comedia-drama con Leer Artículo

Aventura, sátira política y un Cruise muy sonriente

Por Enrique Fernández Lópiz

Yo me metí a ver Barry Seal: el traficante con buenas recomendaciones y antecedentes. Un amigo que considero (o tal vez consideraba) fiable me la había recomendado. Es una cinta basada en hechos reales adornados para el cine, obvio; o sea, una biografía en la que resulta complicado delimitar realidad y leyenda. Al poco de salir sólo tenía del film la imagen de un Tom Cruise gesticulante y pasable (sólo pasable) trabajo actoral, acarreando maletas de dinero, billetes volando al viento, y embadurnado en cocaína. Poco más.

Como digo, el guión es un retrato de la vida real de Barry Seal, un ex piloto de la TWA que, cansado de su rutinario trabajo y habiendo caído en el momento y lugar oportunos se convirtió en un sujeto que fue mercenario de la CIA de 1978 a Leer Artículo