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Enrique Fernández Lópiz

Mediocridad que no deja de tener sus valores

Por Enrique Fernández lópiz

He vuelto a visionar esta Larry Crowne, nunca es tarde, más que nada para cerciorarme de que la mediocre impresión que produjo en mí cuando fui a su estreno, se mantenía en el tiempo. Pues bien, creo que sí, aunque la verdad, ahora la he valorado con una mirada más indulgente que hace seis años, encontrando en ella, elementos de interés como digo al final de estos comentarios. Puede que me esté haciendo mayor. Pero ojo, reitero mi convicción de hace seis años, sobre que la película queda muy cortita, pues a pesar de la buena onda entre el señor Hanks y la señora Roberts, sigue siendo blanda y convencional.

Larry Crowne (Tom Hanks) cree a pies juntillas que vive en el mejor de los mundos, en un sistema que premia el esfuerzo y la abnegación Leer Artículo

Comedia que en su modestia es casi perfecta

Por Enrique Fernández Lópiz

No hace falta ser psicólogo social o asesor de imagen para saber que la impresión que se ofrece cuando uno va bien vestido es, por lo común, más favorable que si va desaliñado o mal presentado. Entre vestir de traje o ir de vaqueros rotos hay una diferencia, aunque quien vista el traje sea un hombre negro. Es, por decir algo, la cosa de que las buenas formas de aparecer en público, mitigan incluso los prejuicios raciales. El traje no es en un sentido estricto una película social sobre la inmigración ni nada de eso. Pero veamos.

El protagonista es Patricio, un inmigrante subsahariano, alguien que se busca la vida como buenamente puede. Inicialmente trabaja en un estacionamiento. El film se desarrolla en Sevilla, una Leer Artículo

Las más cotidianas y más sencillas cosas

Por Enrique Fernández Lópiz

Las acacias es una película hermosa, cine de bajo coste, de escasos diálogos, tempo lento, apenas una cabina de camión y tres personajes, tres vidas en el trayecto que va de Asunción en Paraguay a Buenos Aires, algo más de 1500 kilómetros tejidos con miradas y leves signos de profunda sintonía; parece una película japonesa pero es argentina. Al final, observas que de su sencillez, algo se ha colado por tu mente y en tu corazón, algo que te hace ver la vida, al menos unos minutos, de otra manera, mejor. Una enorme ‘sencillez’ que es más que eso: “Más sencilla… más sencilla. / Sin barroquismo, / sin añadidos ni ornamentos”, que escribió nuestro gran poeta León Felipe.

La historia que cuenta la película es lineal, natural y casi espontánea. Leer Artículo